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El plan de YPF en Vaca Muerta ya tiene fechas concretas. Horacio Marín, presidente y CEO de la petrolera, las presentó esta semana en Houston, durante la exposición «Shale in Argentina» que organizó el capítulo local del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas. Ante ejecutivos e inversores, detalló cómo va a escalar el oleoducto VMOS y cuándo se firmaría el acuerdo de GNL con ENI y XRG. También explicó por qué la compañía devolvió cuatro áreas de gas seco a Neuquén.
Cómo escala el VMOS: de 180.000 a 770.000 barriles
El cronograma del oleoducto VMOS fue el dato más concreto de la presentación. Según Marín, el ducto arrancará con 180.000 barriles diarios en enero de 2027. A mitad de ese año la capacidad subirá a 360.000 barriles. Para el cierre de 2027 llegará a 550.000. Después, con la incorporación de unidades de bombeo, el sistema podrá transportar hasta 770.000 barriles diarios.

Esa curva de crecimiento explica buena parte de las proyecciones exportadoras de la cuenca neuquina. Cada escalón del ducto habilita más producción con destino de exportación. Por eso las operadoras siguen de cerca los plazos de la obra: sin capacidad de transporte, el shale oil no tiene salida. Además, para Neuquén cada barril adicional se traduce en más actividad y más regalías.
GNL: la firma con ENI y XRG llegaría a fin de 2026
El gas es la otra pata de la estrategia de YPF en Vaca Muerta. Marín anticipó que la firma del acuerdo entre YPF, la italiana ENI y XRG se prevé para fin de 2026. El horizonte de concreción es 2030-2031, cuando el proyecto sumaría 6 millones de toneladas adicionales de gas natural licuado. Ese volumen se apilaría sobre las etapas ya anunciadas del programa exportador, la gran apuesta de la agenda energética argentina para la próxima década.
Cuatro áreas devueltas y una meta para 2031
Marín también justificó la devolución de cuatro áreas maduras de gas seco a la provincia de Neuquén. Explicó que desarrollarlas le habría demandado a la compañía unos 20 años. Ese plazo no encaja con la estrategia actual de YPF, concentrada en los proyectos de mayor retorno y ejecución más rápida. Las áreas quedan ahora en manos de la provincia, que deberá definir cómo reasignarlas.
La meta de fondo quedó planteada en Houston: alcanzar el desarrollo pleno de Vaca Muerta en 2031. Marín habló incluso de llegar a producir «dos millones de barriles diarios», una escala que multiplicaría los envíos de crudo y el ingreso de divisas. El recorrido de YPF en Vaca Muerta ya tiene tres fechas marcadas: la firma del GNL a fin de año, el arranque del VMOS en enero de 2027 y la meta de 2031. Los próximos meses dirán si el cronograma se sostiene, y la economía provincial será la primera en sentirlo.

