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La petrolera YPF se desprenderá de cuatro áreas de Vaca Muerta que no piensa desarrollar. Según confirmó la compañía esta semana, los bloques exploratorios Salinas del Huitrín, Loma del Molle, Cerro Las Minas y Cerro Arena volverán a manos de la Provincia. Los cuatro se ubican hacia el borde oeste de la cuenca, lejos del corazón productivo del shale. Una vez concretada la devolución, quedarán disponibles para una futura ronda licitatoria provincial.
El CEO de la compañía, Horacio Marín, lo dijo sin rodeos: «Esas áreas van a quedar libres para una licitación porque YPF no las va a desarrollar. No están dentro del programa que tenemos». La definición despeja una incógnita que sobrevolaba al sector: qué iba a pasar con los permisos que la empresa mantenía sin actividad.
Qué bloques devuelve YPF y quién puede quedárselos
De los cuatro bloques, Loma del Molle tiene una particularidad: YPF comparte allí la titularidad en partes iguales con Pluspetrol. Los otros tres están íntegramente en manos de la petrolera de mayoría estatal. Ninguno integra el plan de desarrollo de la compañía, concentrado en los núcleos más productivos de la formación. Por eso la salida elegida no es retenerlos, sino liberarlos para que otros operadores puedan competir por ellos.

La movida encaja, además, con la agenda de licitaciones petroleras que viene impulsando el gobierno de Rolando Figueroa. Cuando la devolución se formalice, la Provincia recuperará esas áreas de Vaca Muerta y podrá volver a ofrecerlas al mercado. Para operadoras medianas que buscan entrar a la cuenca, o ampliar su posición, se abre una ventana concreta. El detalle de plazos y condiciones de esa ronda todavía no se conoce. La cobertura de Vaca Muerta viene mostrando que el mapa de concesiones se mueve rápido.
El VMOS apunta a 700.000 barriles diarios
Mientras suelta bloques exploratorios, YPF acelera su mayor apuesta de infraestructura. La compañía ya trabaja para ampliar el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) antes de su puesta en marcha: pasaría de 550.000 a unos 700.000 barriles diarios de capacidad. La obra une Allen con la terminal exportadora de Punta Colorada, sobre la costa rionegrina, y ya supera el 80% de avance.
La inversión ronda los US$3.000 millones y el primer cargamento está previsto para comienzos de 2027. Ese salto de capacidad, decidido antes de que el caño bombee su primer barril, dice mucho sobre las proyecciones de producción de la cuenca. De hecho, la ampliación anticipa que la oferta exportable va a crecer más rápido de lo que el diseño original contemplaba. El impacto también se sentirá en la economía regional, porque cada barril exportado suma regalías y divisas.
Lo que viene: licitación provincial y arranque exportador
Los próximos meses van a ordenar las dos puntas del anuncio. Por un lado, la Provincia deberá definir cuándo y bajo qué condiciones licita las áreas de Vaca Muerta que YPF le devuelve, y qué interés despiertan entre las operadoras. Por otro, el VMOS entra en su recta final rumbo al primer embarque desde Punta Colorada. Si ambos procesos avanzan según lo previsto, 2027 arrancará con más jugadores compitiendo por el subsuelo neuquino y con una vía de salida al mar más ancha para el crudo de la cuenca.

