Quintana Energy se queda con Señal Picada y Punta Barda, los campos maduros que YPF deja en el límite Neuquén-Río Negro

En sociedad con Compañía TSB, la operadora acordó este fin de semana comprar el 100% de dos concesiones convencionales con 806 pozos, 281 de ellos activos. El cierre depende del aval de ambas provincias.

Compartí esta nota
Santiago Montórfano
Santiago Montórfanohttps://neuquen21.com.ar
Neuquino. Politólogo recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Conductor, productor y columnista político en medios de comunicación (Radio, TV y Prensa escrita). Creador del diario digital neuquen21.com.ar Un magazine digital dedicado a publicar las noticias más relevantes de la Provincia de Neuquén.

Mientras YPF concentra sus recursos en Vaca Muerta, los campos maduros de la cuenca cambian de manos. El último movimiento se conoció este fin de semana. Quintana Energy, en sociedad con Compañía TSB, acordó comprar el 100% de las concesiones de Señal Picada y Punta Barda. Son dos áreas convencionales que se extienden sobre el límite entre Neuquén y Río Negro. El paquete suma 806 pozos registrados y también una concesión de transporte de hidrocarburos. Pero falta un paso: la aprobación de los gobiernos de las dos provincias.

Qué incluye la compra de Señal Picada y Punta Barda

Las dos áreas forman parte del paquete de activos convencionales que YPF puso a la venta dentro de su Plan Andes. La petrolera transfiere todos los derechos y obligaciones que mantenía sobre ambos yacimientos. Entre los activos pesa sobre todo la infraestructura. Se trata del tramo que conecta la planta de tratamiento PTC Catriel Oeste con la Unidad de Medición Automática El Medanito. Ese nexo es el que permite sacar la producción de la zona hacia el sistema de transporte. Sin él, los pozos valen bastante menos.

Planta de tratamiento de petróleo y ductos en la zona de Catriel, en el límite entre Río Negro y Neuquén
La infraestructura que une la planta PTC Catriel Oeste con la unidad de medición El Medanito es uno de los activos clave que pasan a Quintana Energy.

De los 806 pozos registrados, 281 están hoy en producción. Señal Picada es el área más grande: 604 pozos, 220 de ellos activos, con el 93% de la operación apoyada en la formación Quintuco. Punta Barda aporta 202 pozos, 61 en extracción, y allí la formación Loma Montosa concentra el 94% de las perforaciones. Son campos convencionales, es decir, no requieren la estimulación hidráulica intensiva que define a Vaca Muerta. Por eso su valor no está en la roca nueva. Está en la infraestructura ya instalada y en lo que se pueda recuperar con una operación más fina.

Por qué YPF suelta sus campos maduros

La operación se enmarca en la reconfiguración del mapa petrolero que promueve el Plan Andes. YPF sale de las áreas convencionales de menor rendimiento. Así concentra inversión y equipos en el no convencional de Vaca Muerta, donde cada pozo rinde mucho más. Del otro lado aparecen operadoras de perfil especializado. Ven negocio en lo que la mayor petrolera del país ya no prioriza: yacimientos maduros, pero con margen para optimizar y recuperar producción. El esquema viene reordenando toda la economía petrolera de la cuenca: las grandes se van al shale y las medianas se quedan con el convencional.

Quién es Quintana Energy y qué más opera

Para Quintana Energy, el acuerdo confirma una ruta de expansión centrada en áreas convencionales. La firma ya opera en el sur de Mendoza las concesiones El Portón y Cañadón Amarillo. Allí impulsa además proyectos de almacenamiento subterráneo de gas en la formación El Troncoso. También inició trabajos exploratorios con compromisos de inversión iniciales de US$ 44 millones, destinados a perforar pozos piloto horizontales. Señal Picada y Punta Barda le dan ahora una posición en el corazón de la Cuenca Neuquina. Y la suman con infraestructura propia para evacuar lo que produzca.

Lo que viene: el aval de Neuquén y Río Negro

El traspaso todavía no está cerrado. La formalización del cambio de titularidad depende de que Río Negro y Neuquén aprueben la cesión, porque las concesiones son provinciales. Ese paso define los plazos reales de la operación. Cuando llegue el visto bueno, Quintana Energy sumará 281 pozos activos a su cartera y la cuenca tendrá un operador más en el segmento convencional. Para la región, lo que está en juego es la continuidad operativa de dos yacimientos maduros y el movimiento económico que generan a ambos lados del límite provincial. Mientras YPF avanza con el resto de las ventas del Plan Andes, cada aprobación provincial va marcando quién se queda con la vieja producción de la cuenca, un reparto que atraviesa de lleno al sector energético regional.

Mirá también...

Para seguir leyendo...

Más leídas...