El manejo del fuego en Neuquén tiene desde fines de 2025 una ley propia. La Ley 3555 creó el Sistema Provincial de Manejo del Fuego, un conjunto de normas y procedimientos para prevenir, combatir y sancionar los incendios en áreas forestales y rurales de toda la provincia. La norma alcanza a dueños de campos, cabañeros de la cordillera, comunidades indígenas y municipios. También al turista que arma un fogón en un camping. Esta guía explica qué cambió, quién manda, qué obligaciones hay y dónde se denuncia un foco.
Qué es el Sistema Provincial de Manejo del Fuego y qué cambió con la Ley 3555
La Legislatura aprobó la ley el 10 de diciembre de 2025 y el texto salió publicado en el Boletín Oficial el 31 de diciembre de 2025. La definición oficial habla de prevención, presupresión, supresión y sanción. Es decir: evitar que el fuego arranque, preparar brigadas y equipos antes de la temporada, apagar los focos y castigar a quien los provoca. Hasta entonces la provincia tenía una ley de 2020 pensada para prevenir incendios y hantavirus en zonas rurales. La nueva norma la reemplaza, aunque mantiene vigente por un tiempo la regulación ambiental de las quemas, hasta que el sistema termine de ponerse en marcha.

La ley también ordena un Plan Provincial de Protección contra Incendios Forestales y Rurales. Además, prevé la determinación de zonas y épocas de peligro, la investigación de las causas de cada incendio y el uso transitorio de maquinaria privada en emergencias. El proyecto tuvo despacho unánime de la comisión de Medio Ambiente en noviembre de 2025, antes de llegar al recinto.
¿Quién manda cuando hay un incendio forestal en Neuquén?
La autoridad de aplicación es la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, que depende del Ministerio de Seguridad y conduce Luciana Ortiz Luna. Ese organismo coordina las brigadas, fija los índices de peligrosidad y dicta las prohibiciones de cada temporada. Pero la ley no deja todo en manos de la provincia. Los municipios deben elaborar planes locales e integrar brigadas mínimas de primera respuesta. Defensa Civil y las organizaciones comunitarias pueden ser convocadas para campañas y tareas auxiliares. La norma prevé además la coordinación con organismos nacionales, otras provincias y Chile, porque el fuego cordillerano no respeta límites.

Otra figura nueva son los consorcios de prevención y lucha contra incendios. Son asociaciones de propietarios que se organizan para proteger una zona determinada. A cambio reciben apoyo estatal y quedan exentos de impuestos provinciales. El esquema apunta sobre todo a los valles cordilleranos, donde conviven campos, loteos y cabañas turísticas.
¿Qué obligaciones tienen los dueños de campos, cabañas y comunidades?
Acá está el cambio más concreto para el privado. La ley fija deberes para propietarios y ocupantes de predios rurales, con medidas que varían según el nivel de riesgo de cada zona. En resumen:
- Hacer silvicultura preventiva: abrir y mantener picadas y cortafuegos perimetrales.
- Mantener limpios los alambrados perimetrales.
- Adoptar las medidas que recomiende la autoridad de aplicación.
- En grandes emprendimientos, presentar un plan de manejo de combustibles y riesgo de incendios como condición para habilitarse.
- Comunidades indígenas: colaborar en prevención y combate e incluir previsiones en sus planes de ordenamiento territorial.
El término «manejo de combustibles» no se refiere a nafta ni gasoil. En la jerga forestal, combustible es toda la vegetación seca que alimenta un incendio: pastizal, ramas caídas, matorral. Un plan de manejo de combustibles indica cómo se reduce esa carga alrededor de las construcciones y los caminos.
Quien incumple se expone a sanciones. La ley prevé apercibimiento, multa, suspensión de permisos y decomiso. Las multas se fijan en JUS, la unidad de valor que usa el Poder Judicial neuquino y se actualiza periódicamente: de 10 a 1.000 JUS para las infracciones leves y hasta 20.000 JUS para las muy graves. Un incendio que afecte más de 50 hectáreas de bosque nativo o de plantaciones se considera falta muy grave.
¿Se puede hacer fuego en Neuquén? Qué rige en la temporada de alto riesgo
La ley establece tres prohibiciones de base. No se puede encender fuego fuera de las áreas públicas habilitadas. Tampoco se puede acampar ni pernoctar en bosques que no estén habilitados para eso. Y el fuego en labores agrícolas solo se permite con autorización y en los períodos habilitados.
Sobre esa base, cada verano la Secretaría de Emergencias dicta restricciones específicas. En la temporada 2025-2026, por ejemplo, desde el 7 de enero de 2026 rigió la prohibición de hacer fuego en sectores no habilitados de toda la provincia, con «tolerancia cero» a la pirotecnia. La única excepción fueron los campings habilitados, y solo cuando el índice de peligrosidad estaba en verde o azul. El gobierno aclaró que la medida no alcanzaba a los domicilios particulares. Las quemas de restos agrícolas o forestales siguen bajo el procedimiento ambiental y requieren permiso previo.
El índice de peligrosidad es el dato que conviene mirar antes de salir. Cuando pasa a amarillo, naranja o rojo, el fogón queda prohibido incluso en el camping. Para quien planifica una escapada a la cordillera, la agenda turística de la provincia depende cada vez más de ese semáforo.
Qué es la emergencia ígnea y quién paga el combate
Neuquén está bajo Estado de Emergencia Ígnea desde 2024. El gobierno la declaró por decreto para toda la provincia, la prorrogó en 2025 y volvió a extenderla en abril de 2026 por un año más. La emergencia es una herramienta administrativa. Habilita contrataciones de bienes, servicios e insumos sin limitaciones de monto, aportes y subsidios a municipios y organizaciones, restricción temporal de acceso a zonas afectadas e instalación de bases operativas. Es decir, permite mover recursos rápido mientras dura el riesgo.
Bajo ese paraguas, a fines de noviembre de 2025 una resolución provincial fijó multas por quemas no autorizadas de $1.700.000 a $1.700 millones, calculadas sobre el precio del gasoil en Neuquén capital. Es un régimen distinto al de la ley y lo aplica la misma Secretaría. Conviven, entonces, dos escalas de sanciones según la vía por la que se tramite la infracción.
El financiamiento permanente llega por otra vía. La ley creó el Fondo Provincial de Manejo del Fuego y Recuperación Ambiental en Zonas Afectadas por Incendios. Se integra con partidas del presupuesto provincial, una contribución voluntaria de servicios, las multas, fondos nacionales, subvenciones y donaciones. Opera con dos cuentas en el Banco Provincia del Neuquén: una para prevención y combate, otra para recuperar las áreas quemadas. Cómo se discute ese presupuesto cada año se sigue en la sección de política provincial.
Qué conviene saber antes de la próxima temporada
Si ve un foco, lo primero es avisar. Los canales oficiales del Ministerio de Seguridad son:
- 107, la línea de emergencias (SIEN).
- 103, Defensa Civil.
- 0299 449 5100, teléfono institucional del Ministerio de Seguridad.
- Para quemas sin permiso, el formulario de denuncias ambientales de la Subsecretaría de Ambiente.
Para el propietario rural y el cabañero, la agenda es clara. Revisar picadas y cortafuegos antes del verano, limpiar los perímetros y consultar a la Secretaría qué medidas corresponden al nivel de riesgo de su zona. Los grandes desarrollos deben sumar el plan de manejo de combustibles a sus requisitos de habilitación. Quien se asocie con vecinos en un consorcio puede acceder a apoyo estatal y beneficios impositivos.
El sistema se implementa de manera gradual. La propia ley mantiene en pie la regulación anterior de las quemas hasta que el nuevo esquema funcione por completo. Mientras tanto, el manejo del fuego en Neuquén se apoya en tres pilares: la ley de diciembre de 2025, la emergencia ígnea prorrogada y las resoluciones que cada temporada fijan qué se puede hacer y qué no. Las novedades sobre servicios, obras y prevención en la provincia se siguen en Energía & Sociedad.