Cada pozo nuevo de la cuenca necesita unos 200.000 metros cúbicos de agua para la fractura, el equivalente a 80 piletas olímpicas. Casi nada de ese volumen se reutiliza. Por eso el gobierno provincial decidió encarecer el insumo y, a mediados de septiembre, sostiene la medida pese a las quejas de las operadoras. El precio del agua en Vaca Muerta subió 152% desde el 1 de julio y seguirá en alza, porque ahora está atado al gasoil. Las petroleras dicen que pierden una ventaja frente al Permian. El ministro de Energía responde que esa ventaja era, en realidad, un incentivo a desperdiciar.
De un valor fijo a un precio atado al gasoil
El cambio llegó con el decreto 792/26, vigente desde el 1 de julio. Hasta entonces el metro cúbico para los desarrollos no convencionales costaba 2.466,75 pesos, un valor fijo que se ajustaba con disposiciones periódicas desde 2016. La nueva norma lo llevó a 6.230 pesos. Además, dejó de ser un número fijo: ahora equivale a 2,5 litros de gasoil grado 3 de YPF en la ciudad de Neuquén, con actualización cada dos meses. En enero de 2027 la relación pasa a 3 litros por metro cúbico. Si el combustible no sube, el agua costará 7.476 pesos, un 191% más que en junio.
Ese diseño tiene una lógica fiscal. Al indexar el canon a un precio de mercado, la gestión de Rolando Figueroa evita chocar con la estabilidad tributaria que garantiza el RIGI a los grandes proyectos. Según el ministro de Energía, Gustavo Medele, el salto no es un aumento sino la corrección de un atraso acumulado. La Provincia sostiene que el valor anterior estaba muy por debajo de lo que vale el recurso.
Cuánto pesa el agua en el costo de un pozo
Las cuentas de la industria explican el malestar. Con el nuevo precio del agua en Vaca Muerta, un pozo de 3.000 metros de rama horizontal paga unos 380.000 dólares solo por el insumo. El aumento agrega casi 130.000 dólares por pozo. YPF proyecta unos 300 pozos para el año próximo, es decir, 120 millones de dólares en agua para una sola compañía. «El acceso al agua era la ventaja de Vaca Muerta ante desarrollos como Permian. Con este aumento, eliminan esa ventaja», plantearon desde el sector. El reclamo llega en un momento delicado, porque los proyectos exportadores recién empiezan a escalar, como se sigue en la sección de Vaca Muerta.
Hay un segundo problema. Medele ofrece descuentos a quienes presenten proyectos ambientales, como forestación o arbolado, para compensar el costo. Sin embargo, las operadoras advierten que ese beneficio todavía no está reglamentado. Sin parámetros claros, no saben con qué reglas avanzar. Mientras tanto, el canon ya se paga al nuevo valor.
La apuesta oficial: que el agua se use más de una vez
La defensa del Gobierno apunta al reúso. «En Estados Unidos se cobra más cara el agua y a veces también se cobra para depositarla en un pozo sumidero, entonces tienen un 50% de reúso. Acá, como el agua era barata, el reúso era cero y eso no está bien», dijo Medele. Para el ministro, inyectar el agua usada en pozos sumideros es «hacer no renovable un recurso renovable». El agua que hoy va al mar, en cambio, se evapora y vuelve como lluvia. Con el nuevo esquema, una empresa puede comprar una vez y reutilizar el agua filtrada en todos los pozos que quiera.
La escala que viene explica la urgencia. Según Medele, este año se perforan 400 pozos, el próximo serán 600 y después se llegará a 1.000. Un informe del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas proyecta que el consumo de la cuenca pasará de 70 millones a hasta 800 millones de metros cúbicos anuales desde 2029. Es un salto de más del 1.000%. Con esos volúmenes, el impacto sobre el agua deja de ser un tema técnico y pasa a ser un asunto de energía y sociedad.
Lo que viene ahora tiene tres fechas. La primera es la reglamentación de los descuentos por reúso, que la industria reclama para saber con qué reglas invertir. La segunda es la próxima actualización bimestral, que mostrará cuánto arrastra el gasoil. La tercera es enero, cuando el precio del agua en Vaca Muerta pase a 3 litros de combustible por metro cúbico. En el medio, la industria y la Provincia siguen midiendo fuerzas por un costo que también pesa en la economía de los proyectos. «Sabíamos que las petroleras se iban a quejar, pero es el momento para dar esta pelea por el futuro no solo del agua, sino de Neuquén», cerró Medele.