Una parada dulce en medio del viaje. Así presenta el Gobierno provincial a las chocolaterías de Neuquén este domingo 13 de septiembre, cuando se celebra el Día Internacional del Chocolate. El ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales eligió la fecha para destacar tres locales que llevan el Sello de la Gastronomía Neuquina: Rincón del Chocolate, en Centenario; Mushinka, en Junín de los Andes; y Chokolhaa Chocolatería, en Villa Pehuenia. La propuesta es simple: sumar el chocolate al recorrido por cada destino, entre montañas, bosques, lagos y estepa.
Tres chocolaterías, tres destinos distintos
Los tres locales no están en la misma región, y eso es parte del mensaje. Rincón del Chocolate funciona en Centenario, a pocos kilómetros de la capital y lejos de la cordillera. Mushinka, en cambio, trabaja en Junín de los Andes, sobre el corredor de los lagos. Chokolhaa Chocolatería está en Villa Pehuenia, en el norte de la cordillera neuquina. Según el comunicado oficial, las chocolaterías «se convirtieron en esas paradas que invitan a hacer una pausa, entrar en calor y descubrir elaboraciones que combinan tradición, identidad y productos de la región». Por eso el ministerio las incluye dentro de la experiencia turística y no solo en la oferta gastronómica.

Qué significa el Sello de la Gastronomía Neuquina
El sello es una distinción que otorga el ministerio de Turismo. Reconoce a los establecimientos que forman parte de la propuesta gastronómica de la provincia y que trabajan para poner en valor la producción y los sabores locales. Para el visitante funciona como una señal: si el local tiene el sello, hay producto neuquino detrás. Para el comercio, en cambio, es una vidriera dentro de la promoción oficial de los destinos, un respaldo que las economías regionales suelen buscar. En el caso del chocolate, la distinción alcanza a tres localidades muy diferentes entre sí, desde el valle hasta la cordillera.
Tradición europea con ingredientes de la región
La historia del chocolate en Neuquén se vincula con las tradiciones que llegaron con los primeros pobladores europeos. Con el tiempo, esas técnicas se cruzaron con ingredientes y costumbres locales. Hoy esa herencia se expresa en elaboraciones artesanales que el propio Gobierno describe como parte de la identidad gastronómica provincial. Mushinka es un ejemplo: el sábado, un día antes de este comunicado, el portal oficial le dedicó una nota propia y la presentó como «el sabor de la montaña con raíces cubanas». Las chocolaterías de Neuquén, entonces, no venden solo un dulce. Venden una mezcla de orígenes que se cuenta en cada tableta.
Un domingo con excusa dulce
El comunicado, difundido a través de el portal oficial del Gobierno provincial, cierra con una invitación directa: usar este domingo como «una buena excusa para recorrer la provincia con un objetivo dulce». Detrás de esa frase hay una idea que el ministerio repite: la gastronomía es parte de una experiencia turística integral, que va más allá del plato y acompaña el paisaje. Una chocolatería con sello no depende de la temporada, atiende al viajero de paso y también al vecino. Además, le da al destino una razón más para detenerse. Lo que viene ahora es ver si la distinción se extiende a más locales y a otras localidades del mapa turístico neuquino. Por ahora, las tres chocolaterías de Neuquén con sello marcan el recorrido: Centenario, Junín de los Andes y Villa Pehuenia. Un recorrido que, como dice el propio texto oficial, termina «inevitablemente, con un chocolate en la mano».

