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Vaca Muerta suele contarse por sus grandes nombres. Esta semana, sin embargo, el cambio llegó por el lado de dos bloques que casi nunca aparecen en los titulares. Pluspetrol entró como socio en La Escalonada y Rincón La Ceniza, dos áreas de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), la empresa energética de la Provincia. La apuesta de Pluspetrol en Vaca Muerta suma así dos concesiones con gas condensado y petróleo liviano en la cuenca neuquina. Además, la operación deja plata en la caja provincial: 13,92 millones de dólares, incluido el impuesto de sellos.
Cómo queda repartida cada área
La nueva conformación societaria es la misma en los dos bloques. Shell Argentina conserva el 45% y sigue al frente de la operación. Vaca Muerta Inversiones baja al 25%, Pluspetrol se queda con el 20% y GyP mantiene el 10%. Pluspetrol entra, entonces, por una transferencia de participación de Vaca Muerta Inversiones, no por una licitación nueva. Ni GyP ni Shell ejercieron su derecho de preferencia. Es decir, los socios ya presentes podían quedarse con esa porción en las mismas condiciones y eligieron no hacerlo. Esa decisión le abrió la puerta al nuevo socio, en un movimiento típico del mercado de áreas de la cuenca.

Qué hay bajo tierra en La Escalonada y Rincón La Ceniza
Los dos bloques son parecidos en tamaño, pero no idénticos en lo que producen. La Escalonada abarca 239 kilómetros cuadrados y está en la ventana de petróleo volátil y gas condensado. Rincón La Ceniza suma 220,77 kilómetros cuadrados de gas condensado y gas húmedo. En lenguaje llano, son zonas de la formación donde el hidrocarburo sale como gas cargado de líquidos. Esos líquidos se separan en superficie y se venden aparte. Por eso valen más que un gas seco. Los contratos de unión transitoria en estas áreas datan de abril de 2010, cuando Total Austral era el socio original. Desde entonces el mapa de socios cambió hasta llegar al reparto de hoy.
Por qué importa para la Provincia
El objetivo declarado de la operación es «generar condiciones para acelerar el desarrollo» de ambos bloques. La palanca es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, el RIGI, al que las dos áreas ya fueron incorporadas. Ese esquema nacional ofrece estabilidad fiscal y beneficios impositivos a proyectos de gran escala. Para GyP, que participa con el 10% en cada bloque, un socio más con espalda financiera significa mayores chances de que los planes de perforación avancen. Y para la Provincia hay un ingreso inmediato de 13,92 millones de dólares, aunque el negocio de fondo está en las regalías que lleguen después, cuando los pozos empiecen a producir.
El movimiento de Pluspetrol en Vaca Muerta confirma un patrón de la cuenca: las áreas de GyP se desarrollan con socios privados que ponen el capital, mientras la empresa provincial retiene una porción y cobra por cada cambio de manos. Lo que viene ahora es el plan concreto. Cuántos pozos, con qué cronograma y cuándo empieza a producir cada bloque bajo el paraguas del RIGI. Ese calendario va a decir si la promesa de acelerar el desarrollo se cumple o queda en el papel. Para la economía neuquina, la diferencia entre una cosa y otra se mide en empleo, proveedores y regalías.

