El temporal ya pasó por Añelo y Rincón de los Sauces, pero la pelea en los yacimientos recién empieza. Marcelo Rucci es el secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa. Este miércoles 28 de octubre, el dirigente sostuvo su advertencia a las operadoras de Vaca Muerta. Si las empresas no reparan los accesos dañados por las lluvias, los trabajadores no van a entrar a los campos. “Nos vamos a quedar en la entrada”, resumió. Ya no se trata solo de una denuncia: ahora el gremio puso dos condiciones concretas sobre la mesa.
Las dos condiciones del gremio a las operadoras
El sindicato fijó dos exigencias. La primera apunta a las guardias: si no hay acuerdo sobre ese punto, los operarios cumplen solo las 12 horas pactadas y nada más. La segunda es más dura. Si los caminos no se arreglan, nadie ingresa a los yacimientos. “Los caminos no se pueden transitar”, insistió el dirigente. Para el gremio, el problema no es solo el barro. Rucci acusó a las empresas de ahorrar “con el sacrificio de la gente”, porque el costo de los accesos destruidos termina cayendo sobre los trabajadores. El planteo es un paso más respecto de la denuncia del martes 27, cuando el sindicato había expuesto los turnos de 36 horas. Ahora hay un ultimátum formal, con medidas definidas, dirigido a las operadoras de la cuenca.

En la práctica, la primera medida corta los turnos estirados. Cuando el relevo no llega, el operario cumple su jornada y se retira: no hay 24 ni 36 horas corridas. La segunda, en cambio, frena la actividad desde el acceso mismo al yacimiento. Ninguna de las dos es un paro formal. Sin embargo, el efecto puede sentirse igual en la producción, porque el costo de los caminos rotos dejaría de pagarse con horas extra y aislamiento de la gente.
Jornadas de 36 horas y un pueblo aislado
El reclamo tiene un antecedente reciente y concreto. Durante las lluvias en Añelo y Rincón de los Sauces, hubo operarios que cumplieron jornadas de 24 a 36 horas sin relevo. Quedaron aislados en los campos, sin posibilidad de recambio. Rincón de los Sauces fue declarada punto crítico: las rutas provinciales 5 y 8 quedaron intransitables al mismo tiempo. En ese escenario, el sindicato contrató un avión sanitario para trasladar a cinco pacientes a Neuquén. “No vamos a contar muertos”, había advertido Marcelo Rucci cuando denunció los turnos extendidos. Esa frase marca el tono con el que el gremio llega a esta semana.
Lo que viene: caminos, guardias y una decisión de las empresas
La pelota quedó del lado de las operadoras. El gremio no pidió nada que no esté pactado: las 12 horas de jornada y accesos en condiciones para llegar al pozo. Pero la reparación de los caminos internos depende de las empresas, mientras que las rutas provinciales dañadas son responsabilidad del Gobierno de Neuquén. Esa superposición explica por qué el conflicto puede estirarse. Los próximos días van a mostrar si las compañías abren una mesa sobre las guardias o si el sindicato cumple con lo anunciado. Por ahora, Marcelo Rucci dejó la posición clara: sin caminos, los petroleros se quedan en la entrada. Lo que está en juego es la operación diaria de Vaca Muerta, en plena recuperación tras el temporal, y también la relación entre el gremio, las empresas y la Provincia de acá a fin de año.