Un anzuelo enganchado en la orilla terminó en un descubrimiento. Un grupo de pescadores neuquinos bajó a las rocas de la costa del embalse Ezequiel Ramos Mexía, en Villa El Chocón, y encontró una serie de huellas de dinosaurio. La noticia se conoció este martes 27 de octubre y desde entonces el nombre del pueblo es uno de los más buscados en Neuquén. El hallazgo ocurrió en un sector cercano a la formación Los Gigantes. Hasta ahí llegaron en lancha, porque el nivel bajo del lago dejó al descubierto rocas que suelen estar bajo el agua.
Qué encontraron los pescadores en la costa del embalse
César Ernesto Hernández, uno de los integrantes del grupo, describió marcas de distintos tamaños. Las más grandes miden entre 25 y 30 centímetros de largo, pero también hay otras bastante más chicas. «Había como unas patitas más chicas y después estaban esas grandes. La última huella es la que más clarita se ve», contó. Ninguna fuente precisó la fecha exacta del hallazgo ni la cantidad de huellas. La ubicación puntual tampoco se difunde: el sitio es de difícil acceso, solo se llega por agua, y mantenerlo reservado ayuda a protegerlo.

Qué dicen los paleontólogos
Los especialistas vieron las fotos y no tienen dudas sobre el origen. Juan Porfiri, coordinador del Museo de Geología y Paleontología de la Universidad Nacional del Comahue, confirmó que se trata de huellas de dinosaurio. Según su lectura, las marcas podrían corresponder a grupos distintos, carnívoros y herbívoros. Por eso pidió que el equipo de paleontología de Villa El Chocón se acerque al lugar, revise el sitio y defina si hacen falta estudios posteriores. También dejó una recomendación para cualquiera que encuentre fósiles: avisar a los especialistas y no intervenir por cuenta propia.

Juan Ignacio Canale, investigador del CONICET y director del laboratorio del Museo Paleontológico Ernesto Bachmann, coincidió en el diagnóstico. Su estimación preliminar es que algunas pisadas serían de dinosaurios carnívoros de tamaño mediano, aunque todavía falta ver el sitio en persona. Canale explicó además que este punto no estaba catalogado. El museo había trabajado cerca, en Los Gigantes, pero no en ese lugar. Las rocas pertenecen a la Formación Candeleros, del Cretácico, y tienen alrededor de 100 millones de años.
Por qué la costa del lago sigue entregando huellas
El hallazgo no es una rareza, sino un patrón. Las huellas aparecen a lo largo de toda la costa del embalse, desde Villa El Chocón hasta Picún Leufú, en territorio de Neuquén y de Río Negro. La clave está en el agua. Cuando la cota del embalse de la represa baja, destapa sectores de roca; cuando sube, los vuelve a cubrir. Hay antecedentes cercanos. En octubre de 2020, personal de Prefectura halló huellas de un dinosaurio bípedo durante una bajante, a unos 19 kilómetros del pueblo. En noviembre de 2021, el equipo del Museo Bachmann y especialistas del CONICET relevaron más de 50 huellas nuevas cerca del barrio Llequén, con pisadas de saurópodos y rastros de carnívoros de distintos tamaños. Para ese sitio se proyectaron una pasarela y cartelería para visitas turísticas.

Cómo visitar el sitio sin dañarlo
Las huellas y los fósiles están protegidos por la Ley Nacional 25.743 y por la ley provincial de patrimonio paleontológico. En la práctica, eso significa que nadie puede extraer piezas, hacer calcos con yeso o resina ni intervenir el lugar. Ante un hallazgo, lo que corresponde es avisar al museo más cercano, a la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural o a la UNCo, para que los profesionales hagan el resguardo. Los sitios de huellas en la costa son especialmente frágiles: sufren el pisoteo, los calcos caseros y la erosión del oleaje cuando el agua vuelve a subir.
Para quien quiera ver dinosaurios de cerca sin riesgo para el patrimonio, el camino sigue siendo el Museo Ernesto Bachmann, a unos 80 kilómetros de Neuquén capital y una de las paradas centrales de la oferta paleontológica de la provincia. Allí se exhibe el Giganotosaurus carolinii, hallado en 1993 a pocos kilómetros del pueblo y uno de los mayores carnívoros conocidos. Lo que viene ahora es la inspección del equipo de paleontología en el lugar. Hasta este miércoles 28 de octubre, ninguna fuente confirmó que esa visita se haya hecho. Ese relevamiento va a definir si el nuevo sitio de Villa El Chocón pasa a la lista de puntos catalogados y si vale la pena pensar en un recorrido para turistas, como ya se hizo con las huellas del barrio Llequén. Mientras tanto, la recomendación de los paleontólogos es simple: mirar, fotografiar y avisar.

