La incógnita duró semanas y se resolvió este miércoles 28 de octubre en el Alto Comahue Shopping. Ahí, el gobernador Rolando Figueroa, el intendente Mariano Gaido y la secretaria de Jefatura de Gabinete municipal, María Pasqualini, presentaron la grilla de la Fiesta de la Confluencia 2027. Son cuatro noches, un género por noche y nombres que ya conocen la Isla 132. El festival vuelve al Paseo de la Costa del 18 al 21 de febrero, pero con un cambio de fondo: por primera vez desde 2016 lo organiza una empresa privada. La ciudad llega a esa cita después de la edición más concurrida de su historia, aunque también después de un cierre anticipado por el viento.
Quién toca cada noche
El formato abandona la mezcla habitual y arma cada jornada por género. El jueves 18 abre con cumbia y cuarteto: Q’ Lokura, Ke Personajes, Un Poco de Ruido y el cierre de LBC con Euge Quevedo. El viernes 19 es la noche pop y urbana, con María Becerra como cierre, Paulo Londra, Silvestre y la Naranja y Usted Señalemelo. El sábado 20 queda para el rock nacional: Divididos, Las Pastillas del Abuelo, El Plan de la Mariposa y, para terminar, Ciro y Los Persas. El domingo 21 cierra el folklore, con Soledad, Ahyre, La Valenti, Ernesto Guevara y el Chaqueño Palavecino como número final. Es la decimocuarta edición de un evento que se convirtió en el más convocante de la Patagonia y que ya pesa en la agenda del turismo regional.

Entradas desde el 6 de noviembre y acceso gratuito
La venta de entradas arranca el viernes 6 de noviembre. Según se informó en la presentación, el sistema funcionará con pulseras digitales a las que se les puede cargar crédito para consumir dentro del predio. Lo que se vende es el acceso a los sectores preferenciales y los packs especiales. El ingreso general al predio, en cambio, sigue siendo gratuito: la empresa financia la producción con sponsors y con esas localidades pagas. Los precios y las opciones de financiación todavía no se difundieron. También habrá un operativo especial de accesos, colectivos gratuitos y sectores diferenciados para vecinos, turistas y compradores de tickets VIP.

Qué cambia con la gestión privada
La licitación de la Municipalidad de Neuquén quedó en manos de Concierto Talento S.A., la firma cordobesa que encabeza José Palazzo, el productor detrás de Cosquín Rock. Fue la única oferente: la apertura de sobres se hizo el 18 de julio y la empresa presentó una garantía de 240 millones de pesos. Su propuesta incluyó mejorar accesos y estacionamiento, sumar marcas nacionales e incorporar tecnología a la experiencia del público. Durante ese proceso, además, la fecha se corrió una semana: el pliego original preveía del 11 al 14 de febrero. Nadie explicó oficialmente el motivo. No es la primera vez que la fiesta se terceriza —Entertainment World la gestionó en 2015 y 2016—, pero desde entonces el municipio la organizó de manera directa. El canon del contrato y su plazo no se hicieron públicos hasta ahora, un dato que importa para la economía local.
La vara que dejó 2026
La edición pasada fijó el techo que la nueva organización promete superar. El jueves entraron 270.000 personas, el viernes más de 370.000 y el sábado 410.000, el récord absoluto del festival. Sin embargo, la cuarta noche no se completó: ráfagas de más de 70 km/h obligaron a suspender el show cuando había unas 250.000 personas en el predio. No llegaron a tocar La Joaqui, Dillom ni Trueno. Antes del evento, las estimaciones oficiales proyectaban un derrame de $65.000 millones para el sector privado, con 3.000 empleos directos, unos 12.000 indirectos y hotelería al 100% en la capital. Son proyecciones previas, no una medición posterior, pero marcan el tamaño del negocio que pasa a manos de un privado.
Lo que viene ahora tiene fechas claras. El 6 de noviembre se sabrá cuánto cuestan los sectores preferenciales, el primer dato concreto sobre cómo piensa monetizar el evento la empresa. Después, en febrero, la Fiesta de la Confluencia 2027 será la primera prueba real de un modelo que la gestión de Gaido defendió como crecimiento y que la oposición mirará con lupa: si el acceso sigue siendo libre, si el predio aguanta otro récord y si el viento, esta vez, respeta la grilla.

