Hay un número que el gobernador Rolando Figueroa repite desde que asumió: 4.000 millones de dólares. Es, según su propio cálculo, el déficit de infraestructura que heredó en diciembre de 2023. Este miércoles 28 de octubre, ese número volvió al centro de la escena. El mandatario envió a la Legislatura el Presupuesto 2027 de Neuquén, con un gasto proyectado de 11,2 billones de pesos. El mensaje es claro: la obra pública manda. Para el año próximo prevé invertir US$ 1.800 millones en infraestructura, lo mismo que, según dijo, se ejecutó en toda su gestión hasta ahora.

Un plan de obras financiado con el FEDeN
La frase del gobernador resume la apuesta. «Nosotros invertimos los últimos tres años 1.800 millones de dólares en infraestructura. Cuando asumimos, el déficit en esta materia era de 4.000 millones», afirmó. Y agregó que, si en 2027 se repite esa cifra, en 2028 la provincia terminaría de saldar esa deuda de infraestructura. Después, sostuvo, Neuquén podrá planificar obras en función de su crecimiento y no de lo que falta. El financiamiento descansa sobre el Fondo de Estabilización y Desarrollo del Neuquén (FEDeN). Como en 2026, el fondo se destinará al pago de obras y de la deuda heredada. Según el Ejecutivo, el cambio en la forma de administrarlo permitió mejorar las calificaciones crediticias y bajar el costo de financiamiento. Esa lectura, por ahora, es la del propio gobierno.

Rutas, energía y escuelas: cómo se reparte la inversión
El plan vial se lleva la porción más grande: el 27,6% de la inversión en infraestructura. Sirve para sostener las obras en marcha y arrancar las proyectadas para 2027. Después viene la generación y distribución de energía, con el 20,4%. Ahí aparece un proyecto de peso: ALIVILLA, 90 kilómetros de líneas de alta tensión para conectar Villa Traful y Villa La Angostura al sistema argentino de interconexión. Educación, Cultura y Deportes insumirán más de 324.000 millones de pesos, el 15,5% del total. Luego siguen agua y saneamiento (11,6%) y vivienda y urbanización (9,5%). En total, el proyecto contempla los gastos del Ejecutivo, la Legislatura, el Poder Judicial, el Consejo de la Magistratura y el sector público municipal, un paquete que impacta de lleno en la vida cotidiana de los neuquinos.
Las cuentas: inflación del 18% y dólar a 1.848 pesos
El Presupuesto 2027 de Neuquén estima ingresos corrientes por 11,4 billones de pesos, por encima del gasto previsto. Para armarlo, el Ministerio de Economía, Producción e Industria tomó las pautas macroeconómicas del gobierno nacional: una inflación del 18% anual y un tipo de cambio de 1.848 pesos como referencia para el año próximo. En el gasto corriente, Figueroa precisó que el 82% de los recursos para salarios se concentra en salud, educación y seguridad. Es decir, en los servicios que llegan de manera directa a la ciudadanía. La ecuación fiscal, de todos modos, depende de supuestos que la provincia no controla, sobre todo la inflación y el tipo de cambio. Cualquier desvío en esas variables mueve el tablero de la economía provincial.
Los intendentes, la novedad del proceso
Hubo un cambio de método. Antes de cerrar el proyecto, el Ejecutivo lo presentó a intendentes y presidentes de comisiones de fomento de todas las regiones, para escuchar demandas y fijar prioridades. «Es muy importante para nosotros la participación de los intendentes», dijo Figueroa. Recordó además su propia etapa como jefe comunal, cuando se enteraba de obras previstas para su pueblo que no eran las más necesarias. «Recorrimos todas las regiones. Hicieron sugerencias muy positivas», señaló. Ahora la pelota queda en la Legislatura provincial, que deberá tratar el Presupuesto 2027 de Neuquén en las próximas semanas, con el antecedente del presupuesto 2026 aprobado en diciembre pasado con amplio respaldo. El detalle del proyecto fue difundido por el gobierno provincial. La pregunta de fondo, en clave de gestión política, no es si el plan de obras es ambicioso. Es si la provincia logra ejecutarlo al ritmo que promete.

