Hay un producto que no está en la góndola habitual del Mercado Concentrador y que este fin de semana vuelve por dos días. Se trata del chivito criollo del norte neuquino, que llega junto con el cordero del Alto Neuquén de la mano de sus propios productores. La Corporación para el Desarrollo de la Cuenca del Curi Leuvú (Cordecc) vuelve a instalarse en el Mercado Concentrador de Neuquén capital durante sus dos días de apertura. El horario es de 12:30 a 17:30 este viernes 2 de octubre y de 9 a 13 el sábado 3. La idea es simple: que el comprador de la capital le pague por carne con trazabilidad a quien la produce, sin intermediarios.
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¿Cuánto cuesta el chivito criollo en la feria?
Los precios de referencia ya están definidos para las dos jornadas. El cordero entero congelado cuesta $170.000 y el chivito criollo entero congelado, $160.000. Para quien no quiere llevarse el animal completo, hay chivito fraccionado y envasado al vacío a $20.500 el kilo, en distintos cortes. Según Cordecc, ese formato es una alternativa práctica: porciones listas para guardar en el freezer y cocinar cuando se quiera. La oferta también incluye los escabeches artesanales de chivo y de ajo, a $20.000 el frasco. Esos escabeches se elaboran en la Planta de Alimentos El Alamito, con materia prima de la región. Es un ejemplo de valor agregado sobre la producción primaria del norte neuquino: el criancero vende el animal, pero además vende el producto terminado.

Qué significa la Denominación de Origen del chivito
El chivito criollo del norte neuquino fue el primer alimento argentino en obtener la Denominación de Origen. Es una categoría legal que funciona como un sello de calidad. Certifica que el producto nace en un territorio determinado y con una forma de producción propia. Además, reserva el uso de ese nombre a los productores de esa zona. Para Cordecc, se trata de «un reconocimiento que protege y distingue un producto estrechamente ligado a un territorio». Detrás de ese sello hay una tradición que sigue viva generación tras generación: la trashumancia. Es decir, el traslado estacional de los animales entre los campos de invernada y de veranada. Esa práctica define el sabor y la identidad del chivito, pero también la vida de las familias crianceras del norte de la provincia. Es la misma lógica que sostiene otros productos con identidad de la economía regional neuquina.
Venta directa de los crianceros al consumidor de la capital
La elección del Mercado Concentrador no es casual. Según Cordecc, es uno de los principales polos agroalimentarios de la región, con una circulación importante de consumidores. Por eso la corporación vuelve de manera periódica con productos que no forman parte de la oferta permanente de la entidad. El objetivo es doble. Por un lado, dar visibilidad a la producción del interior y abrir canales para que los productos de los crianceros lleguen directamente al comprador. Por otro, facilitar a las familias de la capital el acceso a alimentos con identidad y trazabilidad. La articulación entre Cordecc y el Concentrador forma parte de una agenda de trabajo conjunta para fortalecer las economías del norte neuquino, una zona que también apuesta a la gastronomía como atractivo turístico. Los detalles de la feria fueron difundidos por el gobierno provincial.
Quien quiera aprovechar la feria tiene poco margen: cierra este sábado 3 de octubre al mediodía. Después habrá que esperar la próxima edición, que Cordecc viene repitiendo de forma periódica en el mismo espacio. Mientras tanto, la pregunta de fondo sigue abierta para el sector: cuánto de la producción caprina del norte neuquino llega al consumidor con su sello de origen y a precio de productor. Cada feria del chivito criollo en la capital es una prueba, a pequeña escala, de que ese camino existe.

