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Los camiones más largos que se hayan visto en la cuenca ya tienen permiso para rodar. La Dirección Provincial de Vialidad habilitó la circulación de bitrenes en Vaca Muerta durante una prueba piloto de seis meses, publicada en octubre de 2026 en el Boletín Oficial de la provincia. El ensayo abarca 89 kilómetros: la Ruta Provincial 17 entre Plaza Huincul y Añelo, más un tramo corto de la Ruta 7 al norte de la capital del shale. La idea es simple, aunque el impacto no lo sea: mover más arena de fractura con menos camiones en la ruta.
Qué camiones pueden circular y a qué velocidad
Un bitrén es un tractor que arrastra dos semirremolques articulados entre sí. La autorización alcanza equipos de hasta 30,25 metros de largo y 75 toneladas de peso bruto total, e incluye también las configuraciones menores, de 22 metros y 60 toneladas. La velocidad máxima quedó fijada en 80 kilómetros por hora. Según Vialidad, estas unidades transportan «un volumen de carga sensiblemente mayor que las configuraciones convencionales». Por eso el organismo espera menos viajes y menos vehículos pesados en circulación, con efecto directo sobre costos logísticos, consumo de combustible y emisiones. Además, el permiso vale de día y de noche, algo que la normativa anterior no admitía. Las cargas excepcionales y especiales, en cambio, siguen limitadas a las horas de luz solar.

Por qué la industria pidió los bitrenes
El pedido de habilitar bitrenes en Vaca Muerta vino de las operadoras agrupadas en la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH). Tomó estado público en septiembre, cuando la Legislatura debatió el acuerdo entre el Gobierno provincial y las principales firmas de la cuenca para mejorar la infraestructura vial del corredor petrolero. El trasfondo es el costo de la arena, uno de los insumos centrales del no convencional. La industria viene rediscutiendo cuánto paga por llevarla hasta los pozos, y la logística aparece una y otra vez como el cuello de botella de Vaca Muerta. Vialidad lo planteó en esos términos: el crecimiento sostenido de la actividad «exige una optimización constante de la infraestructura logística y del transporte de insumos críticos», entre ellos arena, agua y equipamiento pesado.
Hay otro actor que mira la prueba con interés. En la provincia avanzan iniciativas para usar arena neuquina en las fracturas, y una de las principales está en la zona centro. Si se suma al ensayo, podría aumentar sus despachos hacia los yacimientos con menos unidades en ruta. Para la economía regional, ese es el punto donde el abaratamiento logístico se convierte en negocio local.
Qué va a medir la prueba y cómo se controla
El ensayo no es solo un permiso: es una recolección de datos. Vialidad quiere información sobre «radio de giro en intersecciones críticas, resistencia estructural de puentes provinciales y convivencia con el flujo vehicular particular». Con esos resultados definirá, después, el régimen definitivo de corredores y condiciones de circulación en rutas provinciales, y actualizará la normativa. Cada unidad deberá llevar GPS para registrar recorrido, velocidad y ubicación. El organismo controlará pesos por eje y dimensiones con balanzas fijas y móviles, y podrá suspender la circulación si detecta incumplimientos. Las multas quedan atadas al precio del litro de nafta súper del ACA Neuquén y pueden llegar a 20.000 litros. Las empresas autorizadas responderán por daños a terceros, a la infraestructura vial, a los puentes y a la señalización. Para operar necesitan un permiso de tránsito provisorio, exclusivo para los bitrenes que participen del ensayo.
La habilitación se apoya en una resolución nacional de 2025 que liberó la circulación de bitrenes en la red vial nacional, salvo en tramos y puentes expresamente limitados. Neuquén adhirió a esa norma por ley, pero se reservó la legislación y el control sobre sus propias rutas. Por eso la prueba la conduce Vialidad y no Nación. Lo que viene ahora son seis meses de camiones medidos, pesados y rastreados por satélite entre Plaza Huincul y Añelo. Si los datos acompañan, los bitrenes en Vaca Muerta dejarán de ser un ensayo y pasarán a tener corredores permanentes. Si no, la cuenca seguirá dependiendo de la misma flota convencional que hoy satura el corredor petrolero.

