El volcán Copahue entró en una lista corta. Quedó entre las cinco montañas destacadas de la Argentina, según un programa nacional que busca identificar, valorizar y promover cumbres con peso turístico. La distinción se entregó en la 30° Feria Internacional de Turismo, que se hizo en Buenos Aires del 26 al 29 de septiembre y cerró este martes. Para Neuquén, el sello llega en un momento oportuno: la temporada de nieve termina y la del verano empieza a planificarse.
Quién recibió la certificación y qué premia el programa
La certificación la recibió Lara Rodríguez, subsecretaria de Turismo de Caviahue-Copahue, que impulsó la postulación. La acompañaron la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, y el subsecretario de Turismo de la provincia, Sergio Sciacchitano. El programa, de acuerdo con su propia definición, apunta a «identificar, valorizar y promover montañas de relevancia turística del país». Es decir, no mide altura ni dificultad técnica. Mide lo que una montaña le aporta a un destino. Y ahí el Copahue tiene argumentos de sobra.

Termas, trekking y nieve: un destino que no cierra en ninguna temporada
La fuerza de Caviahue-Copahue está en la mezcla. Durante el invierno mandan los deportes de nieve. En verano, en cambio, el volcán habilita trekking y montañismo, mientras las termas funcionan como ancla en las dos temporadas. Esa combinación es la que permite diversificar la oferta sin depender de un solo producto. El volcán Copahue es el eje de ese esquema: la misma montaña que recibe esquiadores en julio recibe caminantes en enero. Pocos destinos de montaña del país ofrecen las dos cosas en el mismo lugar, y además con agua termal al pie.
El sello también tiene una lectura económica. Un reconocimiento nacional sirve como argumento de venta ante operadores y agencias. Además le da al destino un diferencial concreto para competir con otros centros de montaña. Para una localidad pequeña, que vive de la temporada, eso no es menor. La promoción provincial, que se canaliza desde el portal oficial de turismo de Neuquén, tiene ahora un dato nuevo para mostrar. Para una provincia que busca ingresos que no dependan solo del petróleo, el turismo de montaña es una de las puertas más claras. Así lo viene marcando la agenda de la economía regional, donde la diversificación aparece cada vez con más peso.
Qué viene después del reconocimiento
Lo que viene ahora es convertir el sello en visitantes. La certificación no trae por sí sola inversiones ni vuelos, pero sí ordena la promoción: Caviahue-Copahue tiene un título nacional para poner adelante en cada campaña. El desafío es usarlo en las dos temporadas. En invierno el destino ya tiene demanda. En verano, en cambio, el trekking y las termas todavía tienen margen para crecer. En el mapa del turismo neuquino, el norte provincial comparte vidriera con destinos del sur mucho más conocidos. Este reconocimiento le da al Copahue una exposición que hasta ahora no tenía.
Para los vecinos de Caviahue-Copahue, la distinción confirma algo que ya sabían. Para el resto del país, en cambio, pone al volcán Copahue en una lista de cinco donde antes no estaba. Lo que se mida de acá a la próxima temporada —reservas, ocupación, operadores nuevos— va a decir si el sello se traduce en movimiento real. O si queda como una distinción bien ganada, pero sin efecto en la economía local.

