¿Qué frena a Vaca Muerta camino a los 2 millones de barriles? La logística, según el balance de la AOG Patagonia 2026

La feria del sector cerró esta semana en Neuquén con un diagnóstico compartido: rutas, arena y servicios urbanos ya pesan tanto como el recurso. El presidente del IAPG, Ernesto López Anadón, pidió bajar costos y habló de un derrame hacia otras provincias.

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Santiago Montórfano
Santiago Montórfanohttps://neuquen21.com.ar
Neuquino. Politólogo recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Conductor, productor y columnista político en medios de comunicación (Radio, TV y Prensa escrita). Creador del diario digital neuquen21.com.ar Un magazine digital dedicado a publicar las noticias más relevantes de la Provincia de Neuquén.

La próxima etapa de Vaca Muerta se discute menos en los pozos y más en las rutas. Ese fue el saldo que dejó esta semana la AOG Patagonia 2026, la feria del sector que reunió en Neuquén a operadoras, proveedores y funcionarios. El horizonte que circuló en las jornadas es ambicioso: llevar la formación a 2 millones de barriles diarios de petróleo, cuando la producción nacional se aproxima hoy al millón. Pero el consenso fue que ese salto ya no depende solo del recurso. La logística de Vaca Muerta —rutas, arena, transporte y servicios urbanos— pasó a ser la variable que define cuánto cuesta cada barril.

Por qué la arena manda en el pozo

Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), puso el foco en la cadena de abastecimiento. “Aceitar la logística es relevante para tener los elementos just in time en el pozo cuando son necesarios”, dijo en una entrevista durante el encuentro. Para él, el problema no arranca cuando el crudo sale del yacimiento. Antes hay una cadena extensa que debe garantizar materiales, maquinaria, servicios y personal en tiempo y forma.

Ernesto López Anadón, presidente del IAPG, habla durante la AOG Patagonia 2026 en Neuquén
El presidente del IAPG, Ernesto López Anadón, en la AOG Patagonia 2026: pidió bajar costos logísticos y destacó el derrame de Vaca Muerta hacia otras provincias.

El ejemplo que eligió fue la arena de fractura. Una operadora puede tener el pozo perforado y los equipos listos, pero si el insumo no llega cuando corresponde, la actividad se detiene y aparecen costos adicionales. “Perforás el pozo, vienen las compañías de servicio y tienen que hacer la fractura. Si no tienen la arena, no la pueden hacer”, graficó. A medida que crece la actividad, además, el estado de rutas y caminos pesa directo sobre los costos. Más kilómetros y más horas de viaje terminan en el precio final de cada operación en la cuenca neuquina.

Bajar costos antes de que el precio deje de acompañar

La advertencia tiene un trasfondo competitivo. Para López Anadón, la logística de Vaca Muerta será decisiva si los precios internacionales dejan de ayudar. “Tenemos que bajar costos en todos los aspectos y la logística es uno de los principales”, sostuvo. Es decir, la cuenca no solo tiene que producir más: tiene que hacerlo a un costo que compita con otros grandes productores del mundo. Por eso las inversiones que exige esta etapa exceden al yacimiento. Según el presidente del IAPG, hacen falta “vivienda, transporte, educación, salud y vialidad”, todo lo que hace a una provincia y a una ciudad que van a alojar la actividad durante décadas.

Figueroa y Milei en la apertura de la AOG Patagonia 2026

Del Atlántico al GNL: la salida de la producción

Del lado de la evacuación, el proyecto más mencionado es la nueva infraestructura petrolera hacia el Atlántico. Tiene asociada una inversión cercana a USD 3.000 millones y un potencial para habilitar exportaciones por unos USD 15.000 millones anuales. El petróleo cuenta con un mercado internacional consolidado y esas obras amplían su capacidad de salida. El gas, en cambio, es más complejo. “El gas requiere una infraestructura más importante”, resumió López Anadón. Argentina ya exporta por gasoducto a países de la región, pero para llegar a mercados de mayor escala el camino es el GNL. Eso implica integrar producción, transporte, licuefacción y logística marítima en proyectos de largo plazo, un debate que ya ocupa a la agenda energética provincial.

El derrame que ya llega a otras provincias

Otro dato de la semana energética es que el impacto de la cuenca desborda la Patagonia. Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza participan con fabricantes, proveedores industriales, transportistas y empresas de servicios. López Anadón destacó el caso de Entre Ríos, que encontró una demanda nueva para la arena que se usa en los pozos no convencionales. “Hay un derrame de Vaca Muerta hacia otras regiones que la están aprovechando”, aseguró. El recorrido de un insumo lo ilustra: materiales que viajan cientos o miles de kilómetros, maquinaria fabricada en otras provincias, camiones hacia Neuquén y, al final, hidrocarburos que atraviesan ductos y terminales antes de exportarse. Es un movimiento que también reordena la economía de los proveedores.

Lo que viene ahora es la prueba de escala. Con una producción que busca duplicarse y proyectos exportadores en marcha, la logística de Vaca Muerta deja de ser un tema secundario y pasa al centro de la agenda. Los próximos pasos a seguir son concretos: el avance de la obra hacia el Atlántico, el estado de las rutas de la cuenca y la capacidad de los proveedores para entregar arena, equipos y personal a tiempo. De eso, más que del recurso, va a depender que los 2 millones de barriles dejen de ser un horizonte y pasen a ser una cifra de producción.

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