La segunda Argentina Week arranca esta semana en París con el presidente Javier Milei al frente de la delegación. Lo acompañan gobernadores de las provincias petroleras y mineras, que llegan a Europa con una carpeta concreta bajo el brazo. Ahí no hay promesas genéricas de inversión. Hay decisiones que ya tienen fecha o que esperan una firma.
El tablero que el Gobierno lleva a los inversores combina tres frentes distintos. Por un lado, la decisión final de inversión —la FID, en la jerga del sector— del proyecto Argentina LNG, con fecha fijada para antes de fin de año. Por otro, dos solicitudes de proyectos de cobre que todavía se evalúan dentro del RIGI, el régimen de incentivos a las grandes inversiones. Y además una cartera de litio que ya dejó atrás la etapa del permiso y entró en la curva de producción.
La decisión del GNL, el dato que mira Neuquén
Para Neuquén, el punto central es el gas. Argentina LNG es el proyecto para licuar y exportar por barco el gas de Vaca Muerta, que lidera YPF. Su viabilidad depende de que las empresas confirmen el desembolso antes del cierre de 2026. Ese compromiso es lo que en la industria se llama FID: el momento en que un proyecto deja de ser un plan y pasa a tener presupuesto aprobado. Hasta ahora el desarrollo avanzó con acuerdos preliminares y estudios. Por eso la fecha importa tanto.

La escala explica el interés europeo. El gas licuado argentino apunta a mercados que buscan diversificar proveedores desde 2022, y Europa es uno de ellos. Sin embargo, una FID de este tamaño no se resuelve con voluntad política sola. Requiere financiamiento, contratos de venta a largo plazo y reglas estables. Por eso el Gobierno la presenta en París junto a los gobernadores, es decir, con la señal de que las provincias dueñas del recurso acompañan. La lista completa de mandatarios que integran la comitiva no estaba confirmada al cierre de esta nota [VERIFICAR].
Cobre y litio: el resto del tablero
El cobre llega a la Argentina Week en una etapa anterior. Dos proyectos, El Pachón y Agua Rica, presentaron su solicitud para entrar al RIGI y esperan la evaluación. El régimen ofrece estabilidad fiscal y cambiaria por décadas a cambio de inversiones de gran porte. Mientras esas dos carpetas esperan, el litio ya muestra otra foto. El proyecto Rincón pasó del permiso a la producción, y ese cambio de etapa es lo que el Gobierno quiere exhibir como prueba de que el esquema funciona.
La diferencia entre los tres frentes es de tiempos, no de importancia. El litio prueba que el camino se puede recorrer completo. El cobre muestra que hay proyectos nuevos en la fila. Y el GNL, el mayor de los tres por escala, es el que todavía tiene que dar el paso decisivo. En la cuenca neuquina, ese paso definiría cuánto gas nuevo habrá que producir en los próximos años y qué cantidad de obra asociada —gasoductos, plantas, puerto— se pone en marcha.
Lo que viene después de París
El calendario ordena las expectativas. La primera fecha es la FID del GNL, comprometida para antes de que termine 2026. Luego siguen las definiciones del RIGI sobre las dos solicitudes de cobre, sin plazo público conocido [VERIFICAR]. Y en el medio queda la lectura de cómo recibe Europa esta segunda Argentina Week: si se traduce en contratos y financiamiento o queda como una ronda de presentaciones. Para Neuquén, la respuesta se mide en una sola variable: si el gas que hoy se produce en la cuenca consigue, o no, su salida al mundo.