Desde este lunes 14 de septiembre, los vuelos a Chos Malal vuelven a figurar en la pizarra del aeropuerto de Neuquén. Un Dornier 228 de 19 plazas despegó a las 10 y aterrizó en el norte neuquino 50 minutos después. Es la primera línea regular entre la capital y el Alto Neuquén en 14 años. La operación quedó en manos de American Jet, una empresa con base en Neuquén, dentro de un esquema público-privado que la provincia impulsa junto con NeuquénTur. Hoy martes le toca el turno a la segunda ruta del acuerdo: la conexión con el aeropuerto de Chapelco, que sirve a San Martín y Junín de los Andes. Las dos rutas son la apuesta más concreta de la conectividad aérea provincial en años.
Horarios y precios: cuánto cuesta volar a Chos Malal
El servicio tiene dos frecuencias semanales. Los lunes, el avión sale de Neuquén a las 10 y llega a Chos Malal a las 10.50; el regreso despega a las 11.20 y aterriza en la capital a las 12.10. Los jueves, la salida es a las 13.10, con llegada a las 13.55, y la vuelta parte a las 14.25 para arribar a las 15.10. El pasaje cuesta $139.999 por tramo. Para Chapelco, en cambio, hay tres frecuencias —martes, jueves y sábados— con salida a las 10 y regreso a las 11.20, a $174.999 por tramo. Las reservas se hacen por los canales oficiales de la compañía, que también habilitó un correo para consultas sobre equipaje y documentación.

Ese precio pone a prueba una de las frases del acto en el aeropuerto Presidente Perón. La ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, sostuvo que el viaje sale «casi por el mismo valor que tiene viajar vía terrestre». Los números no cierran del todo. El colectivo Neuquén–Chos Malal cuesta entre $78.419 en servicio común y $123.178 en cama ejecutivo, según las tarifas vigentes. Es decir, el avión sale entre un 14% y un 78% más caro, aunque resuelve en 50 minutos un trayecto que por ruta demanda varias horas. Para el pasajero que viaja por trabajo, esa diferencia de tiempo es el argumento de venta. Esteves también planteó que la conexión aérea complementa las obras viales en marcha en el territorio provincial.
Un acuerdo público-privado del que faltan los números
Desde American Jet, el gerente comercial Juan Maravilla puso el foco en el respaldo estatal. «Es fundamental para poder tener previsibilidad y que esto pueda ser sostenible en el tiempo», dijo sobre la asociación con la provincia. La empresa opera en la región desde hace más de 30 años, según sus propios directivos, y eligió un biturbohélice que, aseguran, se adapta a la geografía neuquina tanto en el norte como en la cordillera. Lo que ninguna de las partes detalló es el contenido del acuerdo: si hay subsidio, garantía de ocupación o aporte de NeuquénTur. Es el dato que define si la ruta sobrevive más allá del entusiasmo inaugural, sobre todo con el antecedente de 2012, cuando LADE volvió a Chos Malal y dejó de volar al mes.
Qué cambia para el norte neuquino
El intendente de Chos Malal, Nicolás Albarracín, recordó que a fines de 2023 el aeropuerto local estaba fuera de servicio. La provincia rehabilitó la pista, la terminal y la iluminación durante 2024, y eso permitió recuperar antes que nada los vuelos sanitarios. «Hace 14 años que no estaban los vuelos de línea en Chos Malal», dijo, y anticipó un efecto que excede al turismo: llegada de inversiones y desarrollo económico para la antigua capital histórica de la provincia. El gobernador Rolando Figueroa, por su lado, celebró la novedad desde otro escenario, un acto de inauguración de asfalto en la ciudad de Neuquén. «Se nota que Neuquén crece. Esto no sucede en el resto del país», afirmó, según difundió el Gobierno provincial.
El movimiento se da con el aeropuerto de Neuquén en expansión: 647.260 pasajeros en vuelos regulares durante el primer semestre de 2026, contra 500.916 en el mismo tramo de 2024. Chapelco también creció, de 129.352 a 149.233. Las dos rutas nuevas apuntan a ese flujo: que quien llega desde otra provincia o desde Chile pueda seguir viaje al interior sin bajarse del avión. Lo que viene ahora es la prueba del mercado. Los vuelos a Chos Malal tienen 19 asientos por frecuencia y un precio que los ubica por encima del ómnibus. Si la ocupación acompaña durante la primavera, la provincia tendrá un argumento para extender el esquema; si no, el debate volverá a ser cuánto cuesta sostener la conexión.

