Una de cada dos pymes neuquinas terminó agosto igual que lo empezó, y casi otra mitad, peor. Ese es el tablero que tiene enfrente hoy cualquier comercio de la calle Ministro González o cualquier contratista de la cuenca. Las ventas minoristas pyme cayeron 2,7% en agosto respecto de julio, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Mientras tanto, la inflación de Neuquén fue del 2,3% en el mes y llega al 36,2% interanual. El Observatorio Económico de ACIPAN, la cámara del comercio y la industria de Neuquén, ordenó esos números este lunes 14 de septiembre en su Informe Económico Semanal N°697.
El dato que más pesa para quien maneja un negocio en la provincia no es la caída de ventas, sino la parálisis. El 57,9% de los dueños consultados por CAME cree que no es momento de invertir en su firma. Solo el 13,5% dice que sí, y el 28,6% no toma postura. Es decir, seis de cada diez pymes están esperando. Ese número no habla del país en abstracto: habla del vecino de local que tampoco cambió la heladera exhibidora este año.
Qué dicen los números de agosto
El informe de ACIPAN no produce datos propios. Los reprocesa: sus fuentes son CAME, el INDEC y la Dirección Provincial de Estadística y Censos. En su web, la entidad explica que «sintetizamos el informe mensual de ventas minoristas de CAME de agosto». El resumen deja tres cifras para anotar. Las ventas cayeron 0,2% interanual y acumulan una baja del 2,4% en los primeros ocho meses del año. Además, el 46,5% de los comerciantes reportó que su negocio empeoró frente a un año atrás, dos puntos más que en julio. Apenas el 6,1% tuvo una mejora operativa; el 47,4% se mantuvo.

Pero no todos los rubros van para el mismo lado. Cuatro de siete subieron en la comparación anual: perfumería +12,8%, textil e indumentaria +6,4%, calzado y marroquinería +1,2% y ferretería y materiales +0,3%. En cambio, bazar y muebles cayó 4,8%, alimentos y bebidas 2,5% y farmacia 0,5%. Hay un cruce local que conviene mirar. En Neuquén, la división de prendas de vestir y calzado bajó de precio en agosto (-1,3%), según la Dirección Provincial de Estadística. Fue el mismo mes en que ese rubro vendió más. La lección es concreta: donde el precio cedió, la demanda respondió.
Costos: el problema está en los servicios, no en la mercadería
Para las pymes neuquinas, el desglose provincial de la inflación sirve más que el número general a la hora de decidir qué recortar. Los bienes subieron 1,8% en agosto y 29,2% en el año. Los servicios, en cambio, subieron 2,8% en el mes y 44,3% interanual. Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles acumula 51,5% en doce meses, empujada por los alquileres. Alimentos subió 3,0%, con papa y verduras como principales responsables. La conclusión para el dueño de un local es directa: el alquiler y los servicios corren a una velocidad distinta que la mercadería. Por eso, renegociar el contrato del local pesa hoy más que discutir un punto de margen con el proveedor.
El otro frente es la industria y la obra. La construcción cayó 4,6% en julio respecto de junio y la actividad manufacturera bajó 5,0%, según el INDEC. Entre los insumos, el asfalto cayó 23,1% interanual y el cemento portland 8,1%. Para una ferretería o un corralón del Alto Valle, eso explica por qué el rubro apenas creció 0,3%: la obra que consume esos materiales se frenó. Del otro lado está el petróleo. ACIPAN consigna en su informe un crudo por encima de los US$100, el valor más alto de los últimos tres meses. Ese precio sostiene la demanda de los contratistas de Vaca Muerta, aunque no llega al mostrador del centro con la misma fuerza.
Qué hacer distinto
Las decisiones de gestión que deja el informe son tres, y todas salen de los datos. Primera: separar el stock por rubro, porque perfumería y textil crecen mientras bazar y alimentos caen. Reponer parejo es reponer mal. Segunda: mirar los costos fijos antes que el margen, ya que los servicios suben una vez y media más rápido que los bienes en Neuquén. Tercera: leer la expectativa con cuidado. El 42,8% de los dueños espera mejorar en los próximos doce meses y el 43,9% no espera cambios; solo el 13,3% prevé deterioro. Nadie está apostando a un derrumbe, pero casi nadie apuesta con plata propia.
Ese es el punto para las pymes neuquinas: la mayoría eligió aguantar, y aguantar también es una decisión. Lo que viene ahora son dos datos a seguir. Uno es el próximo informe de ventas de CAME, con los números de septiembre. El otro es el índice de precios provincial del mismo mes. Si la brecha entre servicios y bienes se sostiene, la discusión del alquiler va a seguir siendo la más importante en la economía de los comercios de la provincia.

