El intendente de Centenario, Esteban Cimolai, ya mira hacia 2027. En una entrevista difundida este lunes 12 de octubre, anticipó que buscará un nuevo mandato, aunque todavía no formalizó la candidatura. La reelección de Cimolai se apoya en un argumento de gestión: el plan de modernización de la ciudad, dice, necesita más tiempo del que da un solo período. Pero la definición abre otra discusión, porque el intendente llegó al cargo con un sello vecinal y hoy forma parte del partido del gobernador.
Del vecinalismo al partido de Figueroa
Cimolai ganó la intendencia con el movimiento vecinal Somos Centenario, una construcción local sin estructura provincial. Sin embargo, en los últimos meses se sumó a Comunidad, el partido que lidera el gobernador Rolando Figueroa. Ese pase cambia el tablero de 2027. Según el propio intendente, el espacio evalúa dos caminos: competir con el sello de Comunidad o volver a la marca vecinal que lo llevó al municipio. La decisión todavía no está tomada. Mientras tanto, el mensaje político es claro. Cimolai se presenta como parte del armado oficialista provincial, sin resignar la identidad local que lo diferenció en su momento. Es un equilibrio que varios intendentes del interior neuquino intentan sostener dentro de la política provincial.
Dieciséis años para «ponerse al día»
El eje de la propuesta es la continuidad. «Creemos que Centenario necesita, por lo menos en este modelo que planteamos nosotros, una continuidad en 16 años para ponerse al día», sostuvo el intendente. La frase fija un horizonte largo. No habla de un mandato más, sino de un ciclo completo para terminar la actualización de la infraestructura de la ciudad. Por eso, la reelección de Cimolai se plantea como una etapa dentro de un proceso y no como un fin en sí mismo. El intendente resume ese proceso en una idea: «Vamos por un proceso de modernización de Centenario». En concreto, apunta a completar obras y servicios que la ciudad arrastra como deuda desde hace años. Centenario creció en población y en demanda urbana, y la gestión sostiene que el déficit acumulado no se resuelve en cuatro años. Es el mismo diagnóstico que atraviesa a otras localidades del Alto Valle, donde la obra pública local corre detrás del crecimiento.
Coparticipación: un reclamo que hoy no apura
El otro tema de la entrevista fue la relación con la Provincia. Cimolai dijo que la coparticipación municipal no es hoy un asunto prioritario en su diálogo con Figueroa. La razón, según explicó, es que la distribución de recursos hacia los municipios viene mejorando de manera gradual. Es una señal política además de financiera. Un intendente que acaba de sumarse al partido del gobernador baja el tono de uno de los reclamos históricos de los municipios neuquinos frente al Gobierno provincial. Eso no significa que el tema quede cerrado. Significa, en cambio, que Centenario elige llevarlo por la vía de la negociación cotidiana y no por la del conflicto público.
Lo que viene ahora es la definición del sello. Si Cimolai compite con Comunidad, Centenario se convierte en una de las plazas donde Figueroa pondrá a prueba su armado territorial de cara a 2027. Si vuelve a Somos Centenario, mantendrá la marca vecinal con respaldo provincial implícito. En cualquiera de los dos casos, la reelección de Cimolai ya está instalada como tema, aunque falte más de un año para las urnas. El intendente eligió anticiparse, y ese movimiento también habla de cómo se ordena la política neuquina después del cambio de ciclo que abrió el gobernador.