Las pymes de servicios petroleros de Neuquén conocen el problema. Compiten por talento con operadoras que pagan más y tienen mejores herramientas. Ahora esa distancia suma un capítulo nuevo: la inteligencia artificial aplicada a contratar y a producir. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó en septiembre un estudio sobre ese cambio. Mide qué pasa en las empresas que ya usan la IA en recursos humanos y en la planta. Las cifras son concretas, y también lo es la alerta sobre los trabajadores mayores de 40, que pesan mucho en la nómina petrolera.
El informe, disponible en el sitio de la OIT, analizó 21 empresas chinas de entre 8 y 270.000 empleados. Además encuestó a 1.591 profesionales de manufactura, finanzas, servicios, construcción, educación, medios y turismo. Es decir, cubre desde la microempresa hasta el gigante industrial. Para una contratista de Añelo con equipos por turnos, la lectura es directa. El proceso que esas empresas ya hicieron es el que las operadoras de Vaca Muerta empiezan a recorrer. Y la pyme que les provee servicios va a tener que seguirles el ritmo para no perder gente ni contratos.
Contratar en 13 días en vez de 30
Los resultados más llamativos de la IA en recursos humanos son de velocidad. Una aseguradora redujo su ciclo de reclutamiento un 57%: pasó de 30 a 13 días entre que abre la búsqueda y cierra la contratación. Otra empresa pasó de resolver 6.000 consultas diarias a 15.000 con asistentes automáticos. En la producción, una planta inteligente —una fábrica con máquinas conectadas que ajustan el proceso solas— ganó un 30% de eficiencia. Para una pyme petrolera que tarda semanas en cubrir un puesto técnico, el primer número es el que importa. Porque la operadora que contrata en 13 días se queda con el candidato antes de que la contratista termine de leer el currículum.

La brecha de los mayores de 40
La encuesta muestra un ánimo dividido. El 47% de los consultados cree que la IA crea más empleo del que destruye. Sin embargo, el 39% espera una caída de ingresos y el 56% ve la adopción como algo inevitable. Es decir, la mayoría da por hecho que va a pasar, aunque no todos esperan salir ganando. El dato que más pesa para Neuquén es otro: el estudio detecta una brecha de capacidades marcada en los empleados mayores de 40 años. En una industria donde la experiencia de campo se mide en décadas, esa es justo la franja que sostiene la operación. Un supervisor de equipo con veinte años en el pozo no se reemplaza con un algoritmo. Pero puede quedar afuera de las decisiones si no maneja las herramientas nuevas.

Qué hacer en una pyme petrolera
La OIT no se queda en el diagnóstico y ordena tres recomendaciones. La primera es formación continua para trabajadores de mitad de carrera, no solo para los que recién entran. En una contratista, eso significa que el curso de herramientas digitales lo hace primero el jefe de turno de 45 años, no el pasante. La segunda es mover a la gente hacia tareas de mayor valor cuando la máquina absorbe la rutina. Por ejemplo, el administrativo que cargaba partes diarios puede pasar a controlar costos por equipo. La tercera apunta al tamaño. El organismo pide que las pymes accedan a servicios de IA asequibles, porque hoy la ventaja queda del lado de quien puede pagarla. Para los proveedores de Vaca Muerta, eso abre una conversación con cámaras y operadoras sobre herramientas compartidas.
Nada de esto exige una inversión de operadora. Exige, sobre todo, decidir quién aprende primero y qué tarea cambia. Las cifras del informe muestran que la IA en recursos humanos acelera la contratación y la producción en empresas de todos los tamaños. Pero también muestran que el costo lo paga el que no se capacita a tiempo. Para las pymes de servicios petroleros de Neuquén, que ya pierden técnicos a manos de las operadoras, el próximo paso es concreto. Identificar en la nómina a los mayores de 40 con más experiencia y empezar por ellos. Lo que viene en 2026 es una competencia por talento con herramientas nuevas, y el estudio de la OIT dice que quien las adopta primero contrata primero.

