Hay agua en los campos del sur neuquino, y eso cambia todo. La Expo Bovino de la Sociedad Rural del Neuquén abre este viernes 23 de octubre en Junín de los Andes con un ánimo que nadie tenía hace un año. En 2025 la muestra se hizo con los campos secos y con productores sacando animales. Ahora llega con pasto, con hacienda en buen estado y con ganas de comprar. La exposición se extiende hasta el domingo 25, con entrada libre y gratuita. Habrá animales en exposición, jura y remate, además de capacitaciones y mesas de trabajo.
De 68 a 284 milímetros: el dato que explica el cambio de humor
La comparación la aportó Cecilia de Larminat, presidenta de la entidad, con los registros de su propio establecimiento, La Porteña. Durante todo 2025 cayeron apenas 68 milímetros. En lo que va de 2026 ya se acumularon 284 milímetros, más de cuatro veces esa marca. El promedio histórico de la zona, según explicó, se ubicaba entre 200 y 300 milímetros anuales, aunque concentrados sobre todo en invierno. Que haya llovido fuerte en octubre marca un comportamiento climático distinto, al que el sector tendrá que adaptarse.

«El humor de la gente de campo este año es diametralmente opuesto al anterior: el año pasado a esta fecha no teníamos nada de agua y hoy hay agua por todas partes», dijo De Larminat en una entrevista radial. La dirigente recordó que hacia fines del verano pasado hubo que retirar animales de los campos. «Uno siente que el campo respira aliviado con esta primavera», resumió.
Más pasto, más compras: qué se espera del remate
El estado de los campos pesa directo en las decisiones de producción. Con más pasto disponible, los productores evalúan incorporar animales y participar de los remates, en lugar de achicar rodeos como el año pasado. La hacienda también llega en buenas condiciones. Además, los establecimientos están en plena parición: es el momento en que se revisan los toros y se define si hace falta comprar o reponer reproductores. Por eso la genética ganadera aparece como uno de los ejes comerciales de esta edición, con expectativas que la sequía había postergado. Es un movimiento que se sigue de cerca en la economía regional, donde la ganadería del sur provincial venía de dos temporadas muy castigadas.
Programa: inseminación, admisiones y mesas de trabajo
La programación arrancó esta semana con un curso teórico-práctico de inseminación artificial, previsto entre el martes y el jueves, que ya completó sus cupos. El ingreso de animales y expositores sigue durante los días siguientes, con las admisiones previstas para el viernes y el sábado. La organización anunció hacienda para exposición, jura y remate, capacitaciones, charlas técnicas, mesas de trabajo y actividades para jóvenes. Las lluvias complicaron parte de la logística, porque el predio está cerca del río Chimehuin, pero la entidad decidió sostener la actividad. «En el campo cuando llueve también se trabaja», resumió De Larminat, que destacó el trabajo del equipo que arma la muestra mientras sigue con las tareas en los establecimientos. Para Junín de los Andes, la Expo Bovino es además uno de los encuentros que más gente mueve en octubre.
El desafío de fondo: producir con un clima que cambió
La buena noticia no borra la advertencia. De Larminat planteó que los cambios del clima obligan a revisar las estrategias de manejo. Eso implica administrar con flexibilidad la carga animal —cuántas cabezas soporta cada campo— y respetar los tiempos de recuperación del pastizal. El objetivo, según dijo, es sostener el suelo, el pasto y el agua para las próximas generaciones. Un año de lluvias no reemplaza una planificación de largo plazo, sobre todo cuando la variabilidad de las precipitaciones se vuelve la regla y no la excepción.
La Expo Bovino llega entonces con dos caras. La comercial, con un remate que puede moverse más que en 2025. Y la técnica, con productores que salen de una sequía severa y discuten cómo producir en un clima menos previsible. El encuentro combina negocio, formación e intercambio entre productores y empresas del sector. Lo que viene ahora es ver si el entusiasmo de esta primavera se traduce en compras de vientres y reproductores. Y si la recuperación de los pastizales se sostiene más allá de una temporada lluviosa.