Agua y saneamiento en Neuquén capital: qué obras incluye el plan de $287.000 millones hasta 2040

Figueroa presentó este lunes 26 de octubre un paquete de plantas de tratamiento, colectores cloacales y acueductos que alcanza a 8.000 familias de 31 sectores. El EPAS tendrá el rol central.

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Santiago Montórfano
Santiago Montórfanohttps://neuquen21.com.ar
Neuquino. Politólogo recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Conductor, productor y columnista político en medios de comunicación (Radio, TV y Prensa escrita). Creador del diario digital neuquen21.com.ar Un magazine digital dedicado a publicar las noticias más relevantes de la Provincia de Neuquén.

Las obras que menos se ven son las que más cuestan. Cloacas, colectores y plantas de tratamiento corren bajo el asfalto y nadie las nota hasta que fallan. Sobre esa idea, el gobernador Rolando Figueroa presentó este lunes 26 de octubre un plan de agua y saneamiento para Neuquén capital que supera los $287.000 millones. El paquete reúne obras terminadas, otras en marcha y proyectos nuevos. El objetivo, según el detalle difundido por el Gobierno provincial, es acompañar el crecimiento de la ciudad hasta 2040.

Figueroa estimó que la inversión ronda los US$200 millones. Según el gobernador, «nunca antes se había llevado adelante una inversión de esta magnitud en un año». Lo acompañaron el intendente Mariano Gaido y la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves. También estuvieron el jefe de Gabinete, Juan Luis Ousset; el secretario de Ambiente, Hipólito Salvatori, y el presidente del EPAS, Emilio Molina. El ente provincial tendrá a su cargo la planificación, la ejecución y la operación de las obras, un rol central en la agenda de servicios básicos de la capital.

Qué obras incluye el plan y a quiénes alcanza

El desglose lo dio Salvatori. Más de $100.000 millones van a plantas de tratamiento de efluentes cloacales. Otros $38.000 millones se destinan a construir y refuncionalizar colectores. Y alrededor de $120.000 millones corresponden al sistema de agua potable. En concreto, el programa prevé ampliar las plantas de tratamiento Tronador y Bardas Norte, construir siete colectores cloacales y el acueducto Nexo IV. Además, contempla mejoras en potabilización, distribución y tratamiento de efluentes. Las intervenciones alcanzan a unas 8.000 familias de 31 sectores de la ciudad.

Instalaciones de una planta de tratamiento de efluentes cloacales del EPAS en la ciudad de Neuquén
Las plantas Tronador y Bardas Norte serán ampliadas como parte del plan: más de $100.000 millones van al tratamiento de efluentes cloacales.

La planificación cubre todo el circuito, explicó Salvatori: desde la potabilización hasta los nexos que llevan el agua a las redes, los colectores y el tratamiento final. El funcionario también advirtió que hace falta medir el consumo para que las obras tengan la dimensión correcta y no queden sobredimensionadas. Esteves sumó el argumento sanitario y ambiental a esa política de agua y saneamiento a largo plazo. «La gestión del agua es prioritaria», dijo, y recordó que el saneamiento impacta en la salud de la población y en el cuidado de los ríos.

Por qué ahora: una ciudad que crece más rápido que sus redes

Figueroa afirmó que «la ciudad de Neuquén es la que más crece en la República Argentina». Hay proyectos urbanísticos en trámite, edificios en construcción y nuevas superficies para desarrollar durante 2026. A eso se suman las familias que llegan y demandan agua potable y cloacas. Por eso el gobernador insistió en que no se trata de resolver el presente. «Invertimos el año que viene para la ciudad que vamos a necesitar en 2040», sostuvo. La presión sobre la red, entonces, es el punto de partida del plan, no su consecuencia.

El EPAS, el canon del agua y el rol del Estado

El anuncio dejó también un mensaje político. Figueroa cuestionó el debilitamiento que, según dijo, sufrió el EPAS por tercerizar tareas que el propio organismo podía hacer. «Eso conmigo no va más», afirmó, y sostuvo que algunas contrataciones directas costaron la mitad cuando se licitaron. También vinculó el plan con el cobro por el uso del agua a las petroleras de Vaca Muerta: esos recursos, dijo, deben reinvertirse y no financiar gastos corrientes. El gobernador planteó el debate en términos de modelos, una discusión que atraviesa la agenda política provincial. De un lado, el «sálvese quien pueda»; del otro, un Estado que planifica e invierte en infraestructura.

Lo que viene ahora es la ejecución. El plan de agua y saneamiento combina obras ya terminadas con otras que recién arrancan, y su verdadera prueba será el ritmo de avance durante 2027. Para una ciudad que suma habitantes año a año, el dato a seguir no es el monto total. Es cuántas de esas 8.000 familias ven llegar el servicio antes de que las redes vuelvan a quedar chicas.

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