A pocos kilómetros de Junín de los Andes, el río Chimehuín forma una sucesión de pozas de agua clara entre paredones de piedra. Son los pozones del Chimehuín, un rincón que este domingo 18 de octubre vuelve a aparecer en la agenda de escapadas cortas del sur neuquino. El lugar está cerca de la naciente del río, a un paso del lago Huechulafquen y del Parque Nacional Lanín. Por eso funciona como puerta de entrada a una de las zonas más visitadas de la cordillera.
El atractivo es sencillo de explicar. El curso del río fue tallando la roca durante siglos. Así quedaron pozas profundas, bajadas de agua y formaciones naturales que hoy tienen nombre propio. Las más conocidas son la Garganta del Diablo y la Piedra de los 11. Las descripciones oficiales hablan de «aguas cristalinas, piedras y formaciones naturales producto del curso del río». Es un paisaje que no necesita infraestructura para impresionar, aunque sí pide respeto: las corrientes y las rocas mojadas exigen cuidado.
Qué se puede hacer en los pozones del Chimehuín
Hay tres actividades principales. La primera es el senderismo, con caminatas cortas que siguen el borde del río y permiten llegar a los miradores sobre las pozas. La segunda es la natación, reservada para los días de calor y para quienes toleran el agua fría de deshielo. La tercera, y la que le dio fama internacional al lugar, es la pesca con mosca. Además, la cercanía con el Huechulafquen permite combinar la visita con el lago y con las bases del volcán Lanín en una misma jornada.

Para los pescadores, el río se divide en tres zonas bien diferenciadas. Está la boca del Chimehuín, donde el río nace del lago; después viene Chimehuín arriba y, más lejos, Chimehuín abajo. Cada tramo tiene su propio carácter y su público. Sin embargo, todas comparten una regla: la pesca es con devolución. La especie buscada son las truchas arcoíris y marrones, que convirtieron a este río en un destino reconocido fuera de la Argentina. Más información sobre la oferta regional puede consultarse en la web de turismo de la provincia.
El calendario que ordena la temporada
El interés por los pozones no es casual en esta fecha. La temporada de pesca 2026-2027 abre el 1 de noviembre, y la venta de permisos ya está en marcha en la provincia. Es decir, quedan menos de dos semanas para que el Chimehuín vuelva a recibir a pescadores locales y extranjeros. Mientras tanto, el senderismo y la contemplación del paisaje no tienen restricción de fecha [VERIFICAR condiciones de acceso y horarios en primavera]. Para quien sigue la actualidad turística de Neuquén, la escapada combina dos movimientos: el de la pesca deportiva, que mueve guías, hospedajes y gastronomía, y el del turismo de naturaleza de fin de semana.
Ese cruce tiene peso económico para Junín de los Andes y para la cuenca del Huechulafquen. La pesca con mosca atrae a un visitante de alto gasto, que suele contratar guía y quedarse varias noches. Según el calendario habitual, la temporada se extiende hasta el otoño, aunque cada tramo tiene su propio régimen [VERIFICAR reglamento vigente]. Las cuentas finas de ese impacto se siguen en la sección de economía regional.
Cómo llegar y qué tener en cuenta
El acceso parte de Junín de los Andes hacia el Huechulafquen, por el camino que lleva al Parque Nacional Lanín. Es conveniente ir con vehículo propio, llevar agua y ropa de abrigo, porque el clima cambia rápido cerca de la cordillera. También conviene averiguar antes si hay cobro de ingreso al área protegida [VERIFICAR tarifas y requisitos de Parques Nacionales para 2026]. Lo que viene ahora es la apertura de la pesca y, con ella, el pico de visitantes. Los pozones del Chimehuín van a ser, otra vez, uno de los puntos que más circulen en las recomendaciones de la temporada.

