La misma semana en la que Vaca Muerta superó el pico histórico de producción de 1998, el comercio del centro de Neuquén capital atraviesa la peor temporada que recuerdan sus operadores. El contraste es lo más interesante que la provincia tiene para mostrar este 2026, y el informe IES Nº 678 de ACIPAN lo cuantifica con precisión incómoda. La pregunta de fondo, la que el discurso oficial todavía no terminó de responder, es: ¿a dónde va la riqueza del boom?
El observatorio económico de la asociación, en su informe ACIPAN para el comercio de Neuquén, confirma una caída del 10,6% en el primer bimestre de 2026 respecto al mismo período de 2025. El 83% de los comerciantes encuestados en la segunda quincena de abril reportó merma en unidades vendidas. Solo el 17% logró incrementar.
Informe ACIPAN: comercio Neuquén en su peor pesimismo en años
Los números no se quedan ahí. Casi el 60% de los encuestados cree que su propio negocio va a estar peor en 2026 que en 2025. Solo el 12,2% proyecta mejora. La distribución del pesimismo es generalizada y no se concentra en uno o dos rubros marginales.
El dato más revelador es de naturaleza diagnóstica. Cuando se les pidió identificar su principal problema, el 78% señaló la falta de ventas. La carga tributaria quedó segunda con apenas el 14,6%. La narrativa habitual del sector cambia: el problema dejó de ser de costos y se volvió de demanda. La gente, simplemente, está comprando menos.
Sobre la economía nacional, el pesimismo escala más alto. El 70% espera que 2026 cierre peor que 2025. Sobre la economía provincial el clima se modera: la mitad espera empeoramiento, un cuarto estabilidad y otro cuarto mejora. Esa diferencia entre el ánimo nacional y provincial es la huella estadística de Vaca Muerta —el comerciante neuquino sabe que la macro provincial tiene un colchón que la nacional no— pero la huella es más débil de lo que el discurso oficial sugiere.
Lo que dice el sueldo petrolero (y lo que no)
Dante Scantamburlo, presidente de ACIPAN, ofreció en el informe la lectura más útil para entender la fragmentación del consumo. «Desde el observatorio económico de ACIPAN registramos una caída en las ventas de comercio, salvo en lo que tiene influencia de ‘sueldo petrolero’, como los supermercados», explicó.
La frase resume una realidad que cualquier vendedor del centro de Neuquén percibe sin necesidad de ver una encuesta: el boom no llega parejo. Los rubros con exposición directa al consumo masivo de los hogares con sueldo petrolero —supermercados, electrodomésticos, vivienda en Añelo y Plottier— mantienen su pulso. Los rubros tradicionales del centro —textil, calzado, librería, comercio de cercanía— operan en otro país económico.
El dato vuelve sobre una conversación postergada. Las regalías de Vaca Muerta financian la mitad del presupuesto provincial, pero la circulación efectiva de esos recursos en el tejido comercial no convencional es limitada. Una provincia que recauda como pocas no debería tener un comercio en mínimos. La pregunta no se contesta sola.

Lo que ACIPAN pide a la provincia
El informe no se queda en el diagnóstico. ACIPAN propone desde principios de año un paquete para amortiguar la situación: licencia comercial provincial más baja, eliminación de tasas municipales redundantes, incentivos a la apertura en zonas estratégicas y un esquema de financiamiento puente para comercios con caída sostenida. La municipalidad de Neuquén capital tomó parte de los pedidos —el ajuste de tasas se aprobó en marzo— pero el sector privado considera que las medidas llegaron tarde y son insuficientes para la magnitud del problema.
Para los próximos meses, los focos se reparten entre dos variables: cómo evoluciona el consumo masivo si los salarios reales empiezan a recuperarse, y si las medidas provinciales ganan tracción. La hipótesis del observatorio es que el segundo trimestre va a ser similar al primero. Recién en el tercero podría empezar a aparecer una mejora, y solo si se alinean tres factores: estabilidad cambiaria, paritarias por encima de la inflación y medidas locales más agresivas que las actuales.
Lo que está en juego
El IES 678 marca un momento que conviene leer con atención. Es la evidencia más dura hasta ahora de que el boom energético —por más espectacular que sea en sus métricas macro— no garantiza por sí solo el bienestar de la economía provincial. Si el comercio del centro de Neuquén capital atraviesa su peor año en una década mientras YPF y GeoPark compiten por escalar producción, el desafío que viene no es de pozos sino de política económica con sentido distributivo.
La pregunta que va a ocupar a la provincia en lo que queda del año es esa: cómo convertir el flujo de regalías en demanda real para el ecosistema productivo no petrolero. Si Neuquén no encuentra esa fórmula, el boom puede convivir con un comercio cada vez más debilitado. Y eso, a la larga, es un costo político que ningún gobierno puede sostener.
Suscribite al newsletter de Neuquén21
Las noticias más importantes de Neuquén y Vaca Muerta, cada semana en tu email.