En la política de los negocios energéticos, los movimientos que más importan raramente se anuncian con fanfarria. El decreto que el gobierno de Neuquén firmó esta semana para autorizar el canje de activos entre YPF y Pluspetrol pasó casi sin ruido por la agenda mediática local. Pero lo que ese decreto habilita es uno de los pasos más concretos que se dieron en los últimos meses hacia la construcción del primer proyecto exportador de Gas Natural Licuado de la Argentina.
Mediante los Decretos N° 0475, 0476 y 496, el Ministerio de Energía de Neuquén autorizó la cesión del 100% de la participación de Pluspetrol — correspondiente al 50% de cada área — en los bloques Aguada Villanueva, Meseta Buena Esperanza y Las Tacanas. Con esa cesión formalizada, YPF pasa a controlar el 100% de los tres bloques.
Por qué estos tres bloques
No son bloques cualquiera. YPF los considera estratégicos para el desarrollo del proyecto Argentina LNG — la iniciativa de licuefacción que la petrolera estatal acelera en alianza con la italiana Eni y el fondo soberano de Abu Dhabi XRG. La incorporación del 100% de estos yacimientos resulta un paso decisivo para garantizar el volumen de gas necesario que viabiliza los acuerdos industriales y comerciales que YPF negocia con sus socios internacionales, según informó la compañía en un comunicado oficial.
Los tres bloques se ubican al norte de Cutral Co y Plaza Huincul, en el extremo suroeste de la formación Vaca Muerta. Dos de ellos — Aguada Villanueva y Meseta Buena Esperanza — son concesiones convencionales en producción. Las Tacanas tiene un permiso no convencional pero todavía no tiene concesión de explotación. El potencial está: lo que faltaba era la consolidación del control en manos de quien va a desarrollarlos.
El intercambio y lo que Pluspetrol se lleva
El canje no es gratuito para YPF. Como contrapartida, Pluspetrol se incorpora como accionista de Vaca Muerta Inversiones, la sociedad controlada por YPF con participación en los bloques productivos La Escalonada y Rincón de Ceniza. Es un swap que beneficia a las dos empresas: YPF consolida el control de las áreas que necesita para el GNL, y Pluspetrol — que viene concentrando su estrategia en el megaproyecto de Bajo del Choique–La Invernada que compró a Exxon — entra a un vehículo de inversión con participación en bloques productivos sin tener que operarlos directamente.

La pieza que todavía falta
Con este paso, YPF avanzó en dos de las condiciones clave para el proyecto Argentina LNG. La tercera — y única que todavía falta destrabar — está del lado de las provincias: Neuquén negocia una ley que establecerá el marco legal para estos proyectos, incluyendo un esquema especial para el metano con regalías más bajas para mejorar la competitividad. El gobernador Rolando Figueroa anticipó que el proyecto de ley está en marcha, según consignó Bloomberg Línea.
Esa ley es el último eslabón antes de que YPF y sus socios puedan tomar la Decisión Final de Inversión — el momento en que el proyecto deja de ser una promesa y se convierte en una obra con financiamiento comprometido. Lo que el decreto de esta semana confirma es que los activos ya están en orden. La pelota ahora está en la Legislatura.
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