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Neuquén cerró una nueva adjudicación en su ronda de bloques no convencionales. La petrolera colombiana GeoPark se quedó este miércoles 21 de octubre con la concesión para explorar Corralera Noreste, en la formación Vaca Muerta. A cambio, la provincia va a cobrar un bono de acceso de USD 60,5 millones. La apuesta de GeoPark en Vaca Muerta no arranca de cero. La compañía ya tiene en Argentina los bloques Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste. Ahora suma otro, con un horizonte que puede estirarse hasta 35 años.
Qué ganó GeoPark y cuánto va a pagar
La adjudicación salió de la ronda de licitación que convocó este año Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), la petrolera estatal provincial. GeoPark va a ser la operadora del bloque, con el 90% de participación, mientras GyP conserva el 10% restante. El bono de acceso es el pago único que hace la empresa por el derecho a entrar al área, antes de perforar un solo metro. En este caso son USD 60,5 millones que van a las arcas provinciales. Además, la compañía se comprometió a un programa de trabajo concreto. Tiene que perforar y fracturar dos pozos horizontales durante el período exploratorio inicial, que dura cuatro años.

Si en ese plazo aparece un descubrimiento comercial, GeoPark puede optar por una concesión de explotación por 35 años. Es decir, la empresa entra con una ventana corta para probar la roca. Si los pozos responden, se asegura décadas de producción. Ese esquema —exploración acotada primero, explotación larga después— es el habitual en las áreas que la provincia licita en Vaca Muerta para sumar operadores nuevos.
Cómo va a financiar la inversión
La compañía, que cotiza en la bolsa de Nueva York, informó la adjudicación en un comunicado. «La adjudicación representa una extensión natural de la estrategia de GeoPark en Argentina y ofrece una potencial continuidad de largo plazo para la plataforma de crecimiento de la compañía en el país», sostuvo. Sobre el dinero, GeoPark precisó que prevé pagar el bono inicial y los compromisos posteriores con caja disponible y fuentes de liquidez ya comprometidas. También aclaró que no cambia sus prioridades de asignación de capital. Para el lector atento al mercado, ese detalle importa. La empresa dice que no necesita endeudarse ni frenar otros proyectos para entrar a Corralera Noreste.
Qué significa para Neuquén
Para la provincia, el avance de GeoPark en Vaca Muerta tiene dos patas. Una es el bono inmediato. Entra en un año en que el Gobierno de Neuquén apura la adjudicación de las áreas que todavía quedan en cartera. La otra es la participación del 10% de GyP. Esa porción convierte al Estado neuquino en socio del proyecto, no solo en cobrador de regalías. Vaca Muerta es la segunda reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo de ese tipo. YPF empezó a explotarla en 2013. Desde entonces, la producción creciente permitió que Argentina revirtiera el déficit de su balanza energética. También empujó a varias petroleras a activar proyectos para exportar hidrocarburos, un movimiento que sigue de cerca la economía regional.
Lo que viene ahora es el reloj de los cuatro años exploratorios. En ese plazo, GeoPark tiene que perforar y fracturar los dos pozos horizontales comprometidos. Después debe decidir si la roca justifica pedir la concesión de 35 años. El resultado se va a conocer pozo por pozo, no de un día para el otro. Pero la señal de corto plazo ya está. Una operadora con activos en la cuenca eligió poner USD 60,5 millones sobre la mesa para ampliar la presencia de GeoPark en Vaca Muerta. La provincia, mientras tanto, suma un bono más a la cuenta de la ronda de GyP y sigue adelante con el resto de las áreas pendientes.

