Continental Resources en Vaca Muerta: el plan de US$4.000 millones que Houston mira de cerca

La petrolera privada estadounidense proyecta más de 100.000 barriles diarios y pujó por seis de los ocho bloques de la última ronda de licencias de Neuquén. Para Rystad Energy, su entrada puede ser el inicio de una ola de inversiones de medianas de EE.UU.

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Santiago Montórfano
Santiago Montórfanohttps://neuquen21.com.ar
Neuquino. Politólogo recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Conductor, productor y columnista político en medios de comunicación (Radio, TV y Prensa escrita). Creador del diario digital neuquen21.com.ar Un magazine digital dedicado a publicar las noticias más relevantes de la Provincia de Neuquén.
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La petrolera estadounidense Continental Resources dejó de ser una apuesta puntual en la cuenca neuquina. Según un análisis que difundió esta semana Ernesto Díaz, vicepresidente senior para América Latina de Rystad Energy, la compañía está armando una plataforma de largo plazo en Vaca Muerta. El plan proyecta más de US$4.000 millones en cinco años y una producción superior a los 100.000 barriles equivalentes por día. Pero el dato de fondo no es el monto, sino el método: una entrada por etapas que, para Díaz, puede abrir la puerta a una ola de inversiones de petroleras medianas de Estados Unidos.

Un ingreso por etapas, no una apuesta única

El recorrido empezó con una participación operada del 90% en Los Toldos II Oeste. Después sumó posiciones no operadas en cuatro bloques de Pan American Energy. El paso más reciente fue el acuerdo para comprar el 50% de Phoenix Global Resources y crear, junto a Mercuria, una plataforma operativa en partes iguales. Esa estructura podría reunir más de 65.900 hectáreas en la cuenca. Para Díaz, la secuencia no es azarosa: «Esto no parece una serie de acuerdos oportunistas. Parece un manual». La hoja de ruta, según su descripción, tiene pasos concretos: conseguir un punto de apoyo, aprender la cuenca, colaborar con la experiencia local y recién entonces escalar.

Equipos de fractura trabajan sobre un pozo no convencional en la cuenca neuquina
Los pozos operados por Phoenix entregaron unos 40 barriles por pie lateral en dos años, por encima de las cuencas de esquisto de Estados Unidos, según Rystad Energy.

La productividad que «cambia la conversación»

Detrás de esa estrategia hay un argumento económico. Los pozos recientes operados por Phoenix entregaron alrededor de 40 barriles de petróleo por pie lateral en sus primeros dos años. La comparación favorece a Neuquén: la media de Vaca Muerta ronda los 38, mientras Delaware llega a 27 y Midland a cerca de 19, según los datos que citó Díaz sobre las principales cuencas de esquisto de Estados Unidos. Por eso el especialista sostiene que la formación ya no se mira solo por su tamaño. «Vaca Muerta ya no es solo un recurso enorme con potencial. Cada vez es más un lugar donde 20 años de conocimientos estadounidenses sobre esquisto pueden aplicarse a un recurso que ya proporciona una productividad de pozos de clase mundial», escribió.

La señal de la ronda de licencias

El otro indicio salió de la Ronda 1/2026 de áreas hidrocarburíferas de Neuquén. De los 15 bloques ofrecidos, ocho recibieron ofertas técnicas. Phoenix, ya asociada a Continental Resources, pujó por seis de esos ocho. Los oferentes priorizaron terrenos cercanos a infraestructura existente, desarrollos conocidos y posiciones operativas previas, antes que la escala de cada área. Díaz leyó ese mapa como «la señal estratégica más importante»: menos exploración oportunista y más construcción de una plataforma de esquisto de largo plazo en la Argentina, en línea con el ciclo de inversiones que atraviesa Vaca Muerta.

Qué hace falta para atraer «al próximo Continental»

¿Puede repetirse el caso? Díaz cree que en parte sí. Para otras independientes estadounidenses, el camino más accesible serían las empresas conjuntas, los farm-ins —asociaciones para entrar en un área ya concesionada—, las participaciones minoritarias o la compra de plataformas locales. También ve una oportunidad para los operadores argentinos, que pueden aportar capital y experiencia en esquisto sin perder el control de sus activos. El papel de las provincias será determinante, con buenos datos técnicos, acceso a infraestructura, procesos eficientes y «normas que permitan a los inversores pensar en décadas», un desafío que cruza a toda la economía neuquina.

Queda una salvedad: Continental es una compañía privada y eso le da más flexibilidad que a muchas petroleras públicas de su país. Aun así, Díaz sostiene que el mejor marketing que Vaca Muerta puede conseguir en Houston no será otra presentación sobre su potencial, sino «una empresa estadounidense que ganará dinero de verdad allí». Si eso ocurre, Continental Resources puede convertirse en el caso de estudio que traiga la próxima ola de capital de esquisto estadounidense a la Argentina. Lo que viene ahora es concreto: la resolución de la ronda de licencias y el ritmo de despliegue de esos US$4.000 millones van a mostrar si el manual funciona.

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