La provincia dejará de conformarse con cálculos aproximados sobre las emisiones de metano de su industria hidrocarburífera. Desde septiembre, las operadoras de Vaca Muerta deberán presentar reportes obligatorios, elaborados con criterios metodológicos comunes y sujetos a verificación de terceros. El gobierno neuquino lo confirmó este lunes 31 de agosto. El objetivo es pasar de la estimación con factores genéricos a la medición directa.
El cambio no es un detalle técnico. A diferencia del dióxido de carbono, que se calcula a partir del combustible quemado, el metano se escapa de fuentes múltiples y de manera intermitente. Una válvula, un tanque, un compresor o un venteo pueden emitir durante algunas horas y detenerse antes de una inspección. «Una emisión de metano no es necesariamente continua. Puede darse en distintas fuentes, en distintos momentos y con diferentes magnitudes», explicó el subsecretario de Cambio Climático, Santiago Nogueira.
Qué cambia con los reportes obligatorios
La Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales viene armando un sistema de monitoreo, reporte y verificación para el sector. Los primeros reportes medidos llegarán en septiembre y servirán para construir una línea de base más precisa. Con esa información, la provincia podrá comparar el desempeño de las operaciones y orientar la mitigación hacia las fuentes que más emiten. «Lo que se requiere es avanzar, no solamente en estimaciones realizadas con factores genéricos, sino hacia la medición directa», sostuvo Nogueira.

Satélites, drones y cámaras que ven el gas
Ninguna tecnología alcanza por sí sola para detectar todas las emisiones de metano. Los satélites observan grandes extensiones e identifican superemisiones. Los drones y las aeronaves relevan áreas específicas, mientras las cámaras ópticas hacen visible el gas en equipos e instalaciones. Neuquén también recibe alertas del sistema MARS, del Observatorio Internacional de Emisiones de Metano del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que integra datos de 35 instrumentos satelitales. Cada detección abre un trabajo local: identificar la instalación, contrastar los datos operativos y, cuando corresponde, inspeccionar y pedir correcciones.
Un recurso que hoy se pierde
Reducir fugas y venteos también es un negocio para la provincia. El metano es el componente principal del gas natural: cada molécula que llega a la atmósfera es energía que nadie aprovechó. «Mitigar metano es comprometerse ambientalmente y también defender los recursos de la provincia», afirmó Nogueira. La Agencia Internacional de Energía calcula que buena parte de esas pérdidas puede evitarse con tecnología ya disponible, desde la reparación de fugas hasta la recuperación de vapores y el aprovechamiento del gas que hoy se ventea.
La conferencia del 15 y 16 de septiembre
El proceso tendrá su vidriera en «Vaca Muerta Metano Near Zero», el encuentro que se hará el 15 y 16 de septiembre en la capital neuquina. La primera jornada, en el Centro de Convenciones Domuyo, reunirá a autoridades, organismos internacionales, operadoras, universidades y especialistas. La segunda, en el Instituto Vaca Muerta – Polo Científico Tecnológico, será técnica: monitoreo satelital, metodologías de medición, cámaras ópticas, verificación independiente y mejores prácticas contra fugas y venteos. La participación es gratuita, con cupos limitados e inscripción previa en el sitio oficial del programa.
Para el perfil de gas con bajas emisiones que la provincia busca construir, los datos son el punto de partida. Los reportes de septiembre van a mostrar, por primera vez con mediciones propias, cuánto gas se escapa de la cuenca y desde dónde. El próximo paso es cerrar el circuito completo que plantea la política provincial de energía y ambiente: detectar, atribuir, inspeccionar, corregir y volver a observar las emisiones de metano.

