El gasoducto más grande de América del Sur ya tiene fecha para su decisión final de inversión. Pero antes hay que resolver quién lo fabrica, tubo por tubo. YPF y sus socios Eni y XRG, el brazo inversor de la emiratí Adnoc, definen por estos días la provisión de caños para Argentina LNG. El proyecto unirá Vaca Muerta con la costa de Río Negro mediante dos ductos paralelos. El contrato de tubos ronda los US$ 2.000 millones, dentro de una obra total de US$ 29.000 millones. A poco más de un mes del 26 de noviembre, cuando se prevé la firma de la inversión, la pulseada es fuerte: la industria local compite contra plantas del exterior por un pedido que no tiene antecedentes en el país.
Dos ductos paralelos de 527 kilómetros
La obra no es un gasoducto sino dos. El trazado contempla dos ductos paralelos de 527 kilómetros: uno de 48 pulgadas para transportar gas y otro de 24 pulgadas para líquidos. Ambos saldrán de la cuenca neuquina y llegarán a la costa rionegrina, en la zona de Sierra Grande, donde el gas se licuará para exportarlo en barcos. La capacidad proyectada es de 54 millones de metros cúbicos diarios. Para dimensionarlo: equivale al 38% de toda la producción actual de gas de la Argentina. Por eso el volumen de acero necesario cambia la escala de cualquier licitación anterior en la cuenca de Vaca Muerta.

Techint contra las plantas del exterior
La definición enfrenta a la industria local con alternativas de afuera. Techint compite con su planta de Valentín Alsina, en el conurbano bonaerense. Sin embargo, el propio grupo tiene opciones fuera del país: TenarisGPC, en Arabia Saudita, y la producción en Brasil también están sobre la mesa. La decisión no pasa solo por el precio. También pesan los plazos de entrega, la logística hasta la Patagonia y el margen que cada opción deja para proveedores argentinos. Según el cronograma de Argentina LNG, los caños tienen que estar definidos antes de que los socios comprometan la plata. Un pedido de este tamaño no se repite seguido para ninguna acería, y eso explica la tensión que rodea a la negociación comercial de estas semanas.
Audiencia en Sierra Grande y decisión final el 26 de noviembre
El calendario aprieta. La audiencia pública ambiental será el 16 de noviembre en Sierra Grande, el paso previo a la aprobación del proyecto del lado rionegrino. El gobernador Alberto Weretilneck la presentó como una instancia de participación. «Queremos que los rionegrinos conozcan sus alcances, puedan expresar sus opiniones y hagan sus aportes sobre el impacto ambiental», dijo, según difundió el Gobierno de Río Negro. Diez días después, el 26 de noviembre, YPF y sus socios prevén firmar la decisión final de inversión. Es la firma que convierte un plan en una obra con fondos comprometidos. Sin los tubos definidos, ese compromiso queda incompleto.
Para Neuquén, la discusión por los tubos es la cara menos visible de un negocio que empieza en sus pozos. Argentina LNG necesita que la producción de gas de Vaca Muerta crezca para llenar un caño de 48 pulgadas. Eso implica más perforación, más empleo y más demanda de servicios en la cuenca, con efectos directos sobre la economía regional. Lo que viene ahora es una secuencia de fechas: la audiencia del 16 de noviembre, la decisión del 26 y, después, la adjudicación que dirá si el acero del gasoducto sale de una planta argentina o llega en barco. Los detalles técnicos del proyecto están publicados por la propia operadora.