Un Cristo que camina con un cayado de pastor, de espaldas a la Cordillera del Viento. Esa es la postal nueva de Huinganco desde este sábado 10 de octubre. El gobernador Rolando Figueroa encabezó la inauguración del Sagrado Corazón de Jesús en la localidad del norte neuquino. La escultura es obra del arquitecto y escultor Alejandro Santana y está acompañada por una cruz de más de 12 metros. Con la obra, Huinganco se suma al Camino de la Fe. Es el corredor de turismo religioso que la provincia proyecta de punta a punta.
El circuito, según explicó Figueroa, tendrá más de 700 kilómetros y va a partir de Ailinco para terminar en Villa La Angostura. El trazado estará todo pavimentado y unirá 20 pueblos y 20 lagos, con paradas en distintos puntos religiosos. Además, se conectará con Chile por seis pasos internacionales. Tres de ellos ya están pavimentados y los otros tres empiezan a pavimentarse el año que viene, de acuerdo con lo anunciado por el gobernador. Para Figueroa, la obra de Huinganco permite «poner en la agenda del turismo religioso a toda la provincia». Es la misma línea que viene impulsando el Ministerio de Turismo provincial para diversificar la oferta más allá de la nieve y los lagos.
Un Cristo resucitado y una cruz de 12 metros
Santana concibió la figura como un Cristo caminante que lleva un cayado. La idea remite a la historia pastoril, minera y forestal de Huinganco, y por eso Figueroa habló de un «Buen Pastor». El artista explicó que quiso romper con la imagen habitual del Cristo sufriente. «Este es un Cristo que está resucitado, que nos dice que sí, que todo es posible», dijo durante el acto. A su lado se levanta una cruz inspirada en la Cruz de San Damián, de más de 12 metros de altura y revestida en madera de coihue. Lleva además un vitreaux diseñado a medida, que Santana y su equipo terminaron en Junín de los Andes.

El emplazamiento es parte del atractivo. La obra está en un punto elevado, con una vista de 360 grados sobre la cordillera de los Andes y la Cordillera del Viento. Santana no es un nombre nuevo en el arte religioso neuquino. Es el autor del Parque Escultórico Vía Christi y del Cristo Luz, en Junín de los Andes, y del santuario con forma de kultrún, en San Ignacio. Esas obras ya funcionan como paradas del turismo religioso provincial, y el Cristo de Huinganco entra ahora en ese mismo mapa.
Quién pagó la obra y qué dijo el intendente
El intendente Luis Sepúlveda agradeció al Banco Provincia del Neuquén, que según dijo aportó «gran parte de los fondos». También mencionó al ministerio de Infraestructura, al EPEN, al ministro de Economía Guillermo Koenig y a la ministra de Turismo Leticia Esteves. Sepúlveda remarcó que el municipio pudo ejecutar la obra de manera delegada, con mano de obra local, algo que según él se había perdido en períodos anteriores. «Este Cristo tiene que simbolizar la unión», sostuvo. Aseguró además que «no tenemos desocupación en Huinganco» y que muchos jóvenes están armando sus propias empresas con los créditos provinciales.
Lo que viene para el Camino de la Fe
Figueroa presentó el Cristo como la primera de una serie. Es, dijo, «la primera de las grandes obras que vamos a hacer para poder reivindicar que, a partir del turismo y la religión, también se puede crecer». El gobernador le sumó un mensaje para el norte neuquino, una zona que durante años reclamó quedar afuera de la obra pública. «El progreso sin lugar a dudas llegó al Norte», afirmó, según el parte oficial de la inauguración. Ahora lo que sigue es la pavimentación de los tres pasos a Chile que faltan y el resto de las obras del corredor. El Camino de la Fe se va a medir, entonces, por cuántos de esos 700 kilómetros se vuelven transitables. Huinganco ya tiene su parada lista.

