¿Qué hace el Clúster Vaca Muerta por las pymes? 140 empresas, bancos y universidades en una misma mesa

El espacio que coordina Gabriel Di Prinzio reunió a cerca de 400 participantes en una jornada sobre energía y macroeconomía. Trabaja con la UNCo y el INTI, y busca convertirse en asociación civil.

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Santiago Montórfano
Santiago Montórfanohttps://neuquen21.com.ar
Neuquino. Politólogo recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Conductor, productor y columnista político en medios de comunicación (Radio, TV y Prensa escrita). Creador del diario digital neuquen21.com.ar Un magazine digital dedicado a publicar las noticias más relevantes de la Provincia de Neuquén.

Cerca de 400 participantes llenaron una jornada sobre energía y macroeconomía que no estaba pensada para las grandes operadoras. El público eran las pymes que integran la cadena de valor del petróleo y el gas. Detrás de la convocatoria estuvo el Clúster Vaca Muerta, un espacio que hoy agrupa a 140 empresas. Su coordinador, Gabriel Di Prinzio, explicó en una entrevista difundida esta semana que el objetivo es acercarlas a financiamiento, innovación y desarrollo tecnológico. Por eso la jornada sumó bancos y entidades financieras, además de especialistas en el escenario económico y en las perspectivas de la industria hidrocarburífera.

Qué es el Clúster Vaca Muerta y quiénes lo integran

El Clúster Vaca Muerta funciona como una mesa de articulación entre empresas locales, organismos públicos y el sistema científico. Hoy lo integran 140 empresas, pero también participan instituciones ligadas al desarrollo productivo. Entre ellas están la Agencia de Desarrollo y el Centro PyME-ADENEU, además de universidades y organismos tecnológicos. “Trabajamos bastante con las universidades, con la Universidad Nacional del Comahue, con la Universidad Patagonia y nos reunimos la semana pasada con el INTI”, detalló Di Prinzio. El vínculo con la Universidad Nacional del Comahue y con el INTI apunta a que ese conocimiento llegue a las compañías como soluciones concretas, no como papers.

Gabriel Di Prinzio, coordinador del Clúster Vaca Muerta, expone ante empresarios pymes de la cuenca
Gabriel Di Prinzio, coordinador del Clúster Vaca Muerta: el espacio agrupa a 140 empresas y trabaja con la UNCo, la Universidad Patagonia y el INTI.

Normas, gestión y asociativismo: la agenda para profesionalizar a las pymes

La agenda del espacio tiene prioridades claras. Di Prinzio destacó los proyectos de asociativismo, innovación, desarrollo tecnológico, sistemas de gestión y normas. La meta es que las pymes se profesionalicen y mejoren sus procesos, porque la industria exige cada vez más a sus proveedores. “Trabajar con el tema de las normas, de los sistemas de gestión para que las empresas sean cada vez más eficaces y eficientes en su desarrollo”, resumió. Para el coordinador, encuentros como esta jornada permiten acceder a información que puede ser determinante en las decisiones de inversión y crecimiento.

Otro eje es la relación con los grandes jugadores. El Clúster busca complementar el trabajo que ya hacen el Centro PyME-ADENEU y las cámaras empresarias. “Las operadoras y las empresas de servicios son parte de la cadena de valor y generamos proyectos para poder trabajar temas de desarrollo de proveedores con ellas”, explicó Di Prinzio. La apuesta también incluye más asociativismo entre las propias pymes. Así pueden compartir tecnologías y conocimientos para responder a las exigencias crecientes de la cuenca.

Lo que viene: una asociación civil y más transferencia tecnológica

El desafío inmediato es jurídico. El Clúster Vaca Muerta trabaja en conformarse como asociación civil, una figura que le daría más autonomía y capacidad de gestión. A más largo plazo, el foco está en profundizar la transferencia tecnológica y el vínculo con universidades y centros de investigación. “La competitividad y la productividad que van teniendo las empresas se van a potenciar mucho más si logramos esa transferencia tecnológica eficaz”, afirmó Di Prinzio. También habló de generar herramientas de gestión que acompañen ese salto.

El trasfondo es una industria que sigue subiendo sus estándares y pide proveedores cada vez más profesionalizados. Para las pymes de la región, quedar afuera de esa curva es el riesgo; subirse, la oportunidad. Di Prinzio lo planteó sin rodeos: “Hay que redoblar la apuesta para que esos desafíos puedan avanzar mucho más rápido porque es la dinámica que viene”. Los próximos pasos a seguir son la formalización de la asociación civil y los resultados concretos del trabajo con el INTI y las universidades. De eso dependerá que el Clúster Vaca Muerta pase de espacio de encuentro a herramienta efectiva para la economía regional.

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