El Gobierno de Neuquén puso en marcha este jueves un nuevo esquema de control sobre animales sueltos en rutas y endureció las sanciones para los propietarios. La modificación a la Ley Gorosito reduce a 48 horas el plazo máximo en que el Estado debe definir el destino de los animales secuestrados y eleva el valor de las multas a quienes los abandonen o no acrediten su titularidad.
La norma original surgió hace varios años tras un trágico siniestro que provocó la muerte de un funcionario provincial al impactar contra un animal en la ruta. La Ley Gorosito transformó la responsabilidad sobre los animales sueltos en un eje central de la política de seguridad vial del Gobierno de Neuquén. La revisión actual busca cerrar un vacío operativo que mantenía a la Policía y al Estado provincial sosteniendo a los animales capturados por meses, mientras los propietarios postergaban indefinidamente el retiro y eludían las sanciones.
Qué cambia con la nueva normativa
El cambio central es el plazo. Desde la captura del animal, las autoridades disponen de un máximo de 48 horas para definir su destino. Si el propietario se presenta en ese período, deberá acreditar la titularidad y afrontar una multa económica de alto valor. Si no aparece o no puede justificar la propiedad, el Estado provincial dispone del animal según el procedimiento previsto en la actualización.

Las autoridades remarcaron un punto interpretativo: todos los animales tienen un propietario identificable, independientemente de que cuenten con marcas o señales visibles. La ausencia de identificación no exime al dueño de la responsabilidad legal. Tampoco lo hace el estado de los alambrados sobre las rutas, que tradicionalmente se invocaban como atenuante. La obligación de mantener a los animales bajo control recae plenamente en sus propietarios.
El destino de los animales secuestrados
El nuevo procedimiento bajo la Ley Gorosito establece destinos diferenciados según la especie. Los equinos podrán ser donados a organismos públicos como Parques Nacionales, el Ejército Argentino o la Policía de Neuquén, además de organizaciones no gubernamentales dedicadas a la equinoterapia o al cuidado animal. La entrega a particulares interesados también queda contemplada cuando se cumplen los requisitos administrativos.
Para bovinos, caprinos y otras especies productivas, el organismo competente determinará el destino, pudiendo disponer su envío a faena. La carne resultante podrá ser destinada a comedores comunitarios u otras instituciones de asistencia social. El diseño busca evitar el costo prolongado del mantenimiento estatal y aprovechar el recurso bajo un esquema social, en lugar de mantenerlo indefinidamente a la espera del propietario.
Operativos en rutas neuquinas
En paralelo a la modificación normativa, el Gobierno provincial anunció el inicio de operativos especiales de control para detectar y retirar animales sueltos en distintos puntos de la provincia. Los procedimientos contarán con la participación de la Policía de Neuquén y los jueces de paz, que tendrán un rol central en la rápida disposición de los animales secuestrados según el nuevo plazo de 48 horas.
El despliegue arranca este mismo jueves y se sostendrá en el tiempo como política permanente. Las zonas priorizadas son los corredores de mayor circulación turística y los tramos con antecedentes reiterados de siniestros viales vinculados a animales en la calzada, dentro de los lineamientos generales que difunde la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
Por qué importa: temporada invernal y turismo
El momento elegido para implementar la modificación tiene una lectura estacional. La temporada invernal incrementa el flujo turístico hacia destinos como San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Caviahue y Chapelco, y multiplica el riesgo de siniestros con animales en rutas de baja visibilidad y condiciones climáticas adversas. Los operativos buscan generar un cambio de conducta entre los propietarios antes del pico de circulación.
Las autoridades remarcaron que los animales sueltos son una de las principales causas de siniestros viales en rutas neuquinas, especialmente durante la temporada invernal y los períodos de mayor afluencia turística. La iniciativa forma parte de la estrategia provincial de seguridad vial y apunta a disminuir el riesgo para conductores y pasajeros, al tiempo que reasigna el costo del mantenimiento de los animales hacia sus propietarios responsables, sacándolo del peso estatal.
La actualización de la Ley Gorosito cierra un capítulo de discusión normativa que llevaba años de demoras. La combinación de un plazo corto para definir destinos, multas significativas y operativos sostenidos pone el peso del régimen sancionatorio sobre quienes históricamente eludían su responsabilidad, en una provincia donde la ganadería extensiva convive con corredores viales de creciente tráfico turístico y comercial.
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