Riego en el valle del Nahueve: una ley busca poner en producción 2.750 hectáreas en el norte neuquino

Peralta y Martínez presentaron esta semana un proyecto para irrigar tierras del departamento Minas, con prioridad para crianceros, agricultores familiares y comunidades que ya las trabajan.

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Santiago Montórfano
Santiago Montórfanohttps://neuquen21.com.ar
Neuquino. Politólogo recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Conductor, productor y columnista político en medios de comunicación (Radio, TV y Prensa escrita). Creador del diario digital neuquen21.com.ar Un magazine digital dedicado a publicar las noticias más relevantes de la Provincia de Neuquén.

El norte neuquino encadena temporadas de sequía y declaraciones de emergencia agropecuaria. Frente a ese cuadro, los diputados provinciales Darío «Pampa» Peralta y Darío Martínez presentaron esta semana un proyecto de ley en la Legislatura. La propuesta busca incorporar al riego las tierras con aptitud agrícola del valle del Nahueve, en el departamento Minas. Para eso crea un programa de irrigación y conversión productiva, con obras, créditos e incentivos. Su meta central es aumentar la producción de forraje para la ganadería regional y sostener el arraigo rural.

Los autores parten de un diagnóstico concreto. El aprovechamiento multipropósito del Nahueve se anunció para generar electricidad, proveer agua potable y ampliar el riego. Pero ese último componente, advierten en los fundamentos, no tuvo una planificación equivalente a la obra energética. Como referencia citan un relevamiento de la FAO que identificó 2.750 hectáreas de suelo apto para uso agrícola todavía sin acondicionar, en las áreas de Epulafquen-Nahueve y Bella Vista. La brecha con lo ejecutado es amplia: el componente de riego previsto junto a la obra alcanza a poco más de 120 hectáreas.

Prioridad para quienes ya trabajan la tierra

El proyecto establece que las parcelas del valle del Nahueve se adjudiquen primero a quienes ya las ocupan y producen. Incluye a agricultores familiares, familias trashumantes y comunidades indígenas. También remueve una barrera histórica: la falta de título de propiedad no impedirá acceder al derecho de agua. Ese obstáculo afecta hoy a muchos pobladores de tierras fiscales. La iniciativa protege además la trashumancia, el traslado estacional de los animales hacia la veranada, para que ese movimiento no se considere abandono del predio.

Parcelas productivas y ganado criancero en el norte neuquino, zona alcanzada por el plan de riego
La producción de forraje bajo riego apunta a sostener a los crianceros del norte neuquino tras años de emergencia por sequía.

Créditos, exenciones y un fondo sin impuestos nuevos

El paquete de incentivos combina varias herramientas. Contempla exenciones impositivas durante diez períodos fiscales, contados desde la habilitación efectiva del riego. Suma créditos adaptados a los ciclos productivos y aportes no reintegrables de hasta el 80% de los costos de acondicionamiento de cada parcela. Para financiar las obras y los beneficios, Peralta y Martínez proponen un fondo específico. Ese fondo se integraría, entre otros recursos, con una porción del canon que paga la generación eléctrica del propio aprovechamiento, sin crear tributos nuevos. El texto también fija obligaciones para el Estado: ejecutar la red de riego hasta la toma de cada parcela y rendir cuentas cada año ante la Legislatura.

Un proyecto que se cruza con la agenda oficial

La iniciativa llega en un momento cargado para el agro del norte provincial. El gobernador Rolando Figueroa prorrogó a mitad de año la emergencia agropecuaria por sequía, vigente desde mediados de 2025. Mientras tanto, el Ejecutivo impulsa su propio plan para superar las 50.000 hectáreas bajo riego en la provincia. Ese plan incluye el desarrollo de pasturas en el norte neuquino a partir de la represa del Nahueve. Las dos agendas apuntan al mismo territorio, aunque con instrumentos distintos, y el debate en el recinto mostrará si convergen o compiten. La discusión legislativa tiene, entonces, un condimento político además del productivo.

El próximo paso es el tratamiento en comisiones. Ahí se definirá el alcance del programa, su financiamiento y los plazos de ejecución. Si la ley avanza, el valle del Nahueve puede pasar de zona castigada por la sequía a proveedor de forraje para los crianceros del norte. Esa es, en el fondo, la apuesta que los autores ponen sobre la mesa: que el agua que ya genera electricidad también sirva para producir.

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