Las pantallas LED publicitarias van a tener reglas propias por primera vez en la capital neuquina. La ciudad avanza esta semana con una ordenanza que fija parámetros de brillo, ubicación y funcionamiento nocturno para un formato que creció sin normativa diferenciada. Pero el punto más llamativo es otro: el 20% del tiempo de emisión de cada pantalla deberá destinarse a campañas institucionales, sociales y de bien público.
La iniciativa la impulsó la concejal Victoria Fernández, que explicó los tres objetivos de la regulación. Primero, prevenir riesgos para la seguridad vial. También busca evitar la contaminación visual que genera la saturación de carteles. Y además apunta a reducir las molestias que la intensidad lumínica provoca en los vecinos, sobre todo durante la noche.
Brillo, corredores y modo nocturno: qué exige la norma
La ordenanza establece parámetros técnicos para el brillo, la localización, el formato de emisión de imágenes y el funcionamiento nocturno. Además define los corredores y sectores donde podrán instalarse los dispositivos. Hay puntos vedados por riesgo para la circulación, como el acceso norte por la avenida Raúl Alfonsín. La norma también limita la cantidad de pantallas LED por zona para evitar la saturación. En la avenida Argentina, por ejemplo, solo se prevén dispositivos de menor tamaño y con un máximo por cuadra. Todas las estructuras deberán contar con modo nocturno y regulación del brillo, con parámetros que precisará la reglamentación.

Un 20% de cada pantalla para el bien público
El corazón de la norma está en el reparto del tiempo de emisión. Una quinta parte de la programación de cada pantalla «deberá destinarse a campañas institucionales, sociales y de bien público». Ese contenido lo va a elaborar y coordinar la Municipalidad de Neuquén, mientras que el 80% restante quedará para el uso comercial de los propietarios. Las pantallas además pagarán un arancel municipal calculado según las dimensiones de cada estructura, dentro del régimen tributario de la publicidad en la vía pública.
90 días para adecuarse y permiso previo para las nuevas
Los dispositivos ya instalados tendrán 90 días para adecuarse a las exigencias una vez que la reglamentación entre en vigencia. Toda pantalla nueva, en cambio, deberá conseguir autorización municipal antes de encenderse. Hoy no existe un registro preciso de cuántas hay en la ciudad, porque hasta ahora el formato no tenía una diferenciación normativa respecto de otros tipos de publicidad. De manera preliminar se contaron unas 14 o 15 estructuras, aunque el número definitivo surgirá cuando la norma se aplique. El tema se suma a la agenda de servicios y convivencia urbana de la capital y al trabajo del Concejo Deliberante sobre el uso del espacio público.
Lo que viene ahora es la letra chica. La reglamentación final está en manos del Ejecutivo municipal y se prevé que la ordenanza rija desde mediados de octubre de 2026. Para entonces, el relevamiento dirá cuántas pantallas LED funcionan realmente en Neuquén. Si los plazos se cumplen, antes de fin de año el formato que más creció en la vía pública tendrá reglas claras, tasas propias y una cuota fija de contenido social en cada esquina.