Gonzalo Nowotny tiene 23 años y hace poco más de un año revisaba contratos de proveedores desde una oficina porteña. Hoy opera pads de gas en Fortín de Piedra, en plena Cuenca Neuquina. Su recorrido, que Tecpetrol difundió como parte de su comunicación institucional, muestra qué implica trabajar en Vaca Muerta para los ingenieros jóvenes que la industria recluta en Buenos Aires. También deja ver cómo la operadora prepara los perfiles que su expansión en la cuenca demanda.
Del escritorio en Buenos Aires al diagrama 14/7
El ingeniero industrial, formado en la UTN de Haedo, ingresó a la compañía el 23 de abril de 2025 como pasante del área de Supply Chain. Durante ese año trabajó en gestión de proveedores y en el programa ProPymes. Se recibió en marzo y en mayo de 2026 dio el salto al campo. Sus primeras rotaciones fueron en Los Toldos II Este y en Puesto Parada; ahora está en Fortín de Piedra, con un diagrama 14/7: catorce días en el yacimiento y siete de descanso.

El cambio de vida no es menor. Trabajar en Vaca Muerta implica estar lejos de la familia y de los amigos, y él no lo esquiva: cuenta que se pierde cumpleaños y juntadas, aunque asegura que el sacrificio vale la pena. «Aprendo a valorar más el esfuerzo que conlleva esta operación: una cosa es ver la empresa en papel y otra es ver a la gente en el yacimiento», resume. Según su relato, el diagrama se le fue haciendo manejable y la industria lo atrapó.
ProPymes y los proveedores nacionales de la cuenca
El paso previo por las oficinas le dejó una ventaja concreta: ya conocía a muchos de los proveedores con los que hoy convive en el campo. Tecpetrol acompaña a esas empresas con ProPymes, un programa que las ayuda a optimizar procesos y mejorar sus servicios. «ProPymes no busca que el proveedor sea específico de Tecpetrol, sino que sea el mejor para nosotros, para las otras operadoras y para el desarrollo de Vaca Muerta», dice Nowotny. En el yacimiento comprobó, además, que firmas nacionales operan servicios sensibles, como las grúas que mueven equipos de muchas toneladas.
Más inversión y más demanda de ingenieros
La historia circula mientras la compañía acelera su apuesta en la Cuenca Neuquina. A fines de agosto, Tecpetrol comunicó que su proyecto Los Toldos II Este —donde Nowotny hizo sus primeras rotaciones— fue admitido en el RIGI por un total de USD 6.400 millones, con la meta de llegar a 70.000 barriles diarios hacia mediados de 2027. La empresa también detalló que 21 jóvenes profesionales pasaron por la primera edición 2026 del Tecpetrol University Induction Camp: cuatro semanas de inmersión con simuladores y trabajo en Fortín de Piedra y Los Bastos.
Ese crecimiento explica por qué las operadoras salen a buscar recién recibidos y los rotan por áreas y yacimientos, un fenómeno que ya mueve el empleo y la formación en toda la región. Para Nowotny, la cuenta cierra: «Hay que aprovechar los saltos cuando aparecen». Su caso deja una señal para los estudiantes que dudan entre la oficina y el campo. Trabajar en Vaca Muerta exige compromiso y distancia, pero abre una puerta de aprendizaje que, por ahora, no para de agrandarse: solo en Los Toldos II Este la operadora proyectó desembolsos por más de USD 2.000 millones hasta fines de 2027.

