De cada 100 dólares que genera la actividad petrolera, el Estado nacional retiene alrededor de 27. La ciudad de Neuquén, en cambio, apenas llega a reinvertir 0,6 en obras e infraestructura. Con esa cuenta sobre la mesa, la Municipalidad de Neuquén salió este miércoles a reclamar una revisión del reparto de la renta de Vaca Muerta. El planteo se sumó, con números propios, al que hizo el mismo día el gobernador Rolando Figueroa por la distribución de la renta petrolera.
El encargado de poner las cifras fue Fernando Schpoliansky, secretario de Finanzas, Recursos y Protección Ciudadana del municipio. El funcionario se apoyó en un informe del equipo económico municipal, armado con datos de la actividad hidrocarburífera y de su reparto fiscal. «Por cada barril de petróleo que sale de Vaca Muerta, el Gobierno nacional se queda más del doble de lo que recibe la provincia de Neuquén y, en consecuencia, muchísimo más de lo que recibe la ciudad», sostuvo.
Cuánto queda en Nación y cuánto llega a los barrios
Según el estudio, las retenciones y los impuestos nacionales absorben unos 27 dólares de cada 100 que produce la cuenca. Schpoliansky aclaró que el debate no pone en duda el valor estratégico del recurso, sino cómo se distribuye la renta de Vaca Muerta entre las jurisdicciones. «Al momento de distribuir el beneficio, a nuestra provincia y a nuestra ciudad les queda bastante poco respecto de lo que queda en el ámbito nacional», afirmó. Para el funcionario, esos recursos deberían volver en mayor proporción a las jurisdicciones productoras.
El contraste con la gestión local es el corazón del reclamo. «Mientras el Gobierno municipal reinvierte sus 0,6 dólares en obras para todos los barrios o políticas públicas como el boleto estudiantil gratuito, el gobierno nacional no invierte ni un peso de lo que recibe de Vaca Muerta», señaló. Detrás de esa comparación hay un dato de fondo: Nación dejó de financiar obras y programas que antes sostenía en el interior. Schpoliansky lo graficó con la parálisis de la obra pública nacional, que según dijo no ejecuta «un kilómetro de ruta en ningún lugar del país». El municipio, mientras tanto, sostiene infraestructura y políticas públicas con recursos propios, gracias al superávit corriente de sus cuentas.
Una ley del Congreso para cambiar el esquema
La salida que propone el municipio no pasa por una pulseada administrativa, sino por una discusión de fondo. Schpoliansky planteó que el nuevo reparto debe definirse a nivel nacional y mediante una ley del Congreso. «Si uno piensa en un país federal como el nuestro, donde el dueño del recurso son las provincias, uno podría pensar que la distribución debería ser un poco más justa hacia el dueño del recurso», argumentó. El funcionario también cuestionó la estructura tarifaria eléctrica de la región. La energía se produce acá, pero la tarifa incorpora costos de transporte que, según dijo, generan una distorsión.
La discusión llega en un momento de expansión de la cuenca, con perspectiva de un crecimiento todavía mayor en los próximos años. Por eso el municipio busca abrir el debate ahora: cuanto más produzca el yacimiento, más va a pesar cada punto del reparto. La pulseada por la renta de Vaca Muerta ya tiene dos voces alineadas —la provincia y su ciudad capital— y un destinatario claro: el Gobierno nacional. La respuesta, si llega, deberá escribirse en el Congreso.
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