Mientras en el Congreso se discute si las primarias nacionales sobreviven, en la Legislatura del Neuquén apareció un proyecto que va exactamente en la dirección contraria. La diputada provincial Lorena Parrilli presentó una iniciativa para instalar las PASO en Neuquén, conocida este miércoles 16 de septiembre. Alcanzaría a todos los cargos electivos de la provincia, desde gobernador hasta presidentes de comisiones de fomento. Por ahora, el respaldo es escaso: los tres diputados del bloque kirchnerista y el radical César Gass.
Qué propone el proyecto de Parrilli
El texto establece que las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias sean obligatorias para todas las agrupaciones que quieran competir en las elecciones generales. Eso incluye a los partidos que llegan con una sola lista, es decir, sin interna real. Según el proyecto, el Ejecutivo convocaría con 120 días de anticipación y las primarias se harían 105 días antes de los comicios generales. Se usaría el mismo padrón y la boleta única electrónica. Las candidaturas alcanzadas son gobernador y vice, diputados provinciales, intendentes, concejales y presidentes de comisiones de fomento.

Parrilli es hija de Oscar Parrilli, exsenador y dirigente de máxima confianza de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Ese dato explica el origen político de la propuesta. El bloque K tiene tres bancas en la Cámara, por eso el proyecto necesita aliados que hoy no aparecen. Gass es, hasta ahora, el único legislador de otro espacio que acompañó con su firma.
Un debate a contramano del país
El contraste con la discusión nacional es fuerte. Las PASO tienen un rechazo amplio en la sociedad argentina. Se las considera un gasto estatal innecesario para financiar internas partidarias y, además, multiplican las jornadas electorales. Una encuesta de alcance nacional mostró que la mayoría de los argentinos está de acuerdo con eliminarlas. El argumento principal es que esos recursos públicos deberían ir a otras prioridades. También pesa la fatiga electoral: un calendario cargado genera apatía y desinterés.
El cuestionamiento incluye la obligatoriedad. Para buena parte de la ciudadanía, resulta difícil justificar una elección pagada por el Estado cuando no existe competencia interna real entre candidatos. El proyecto de Parrilli va en el sentido opuesto: obliga a participar incluso a las fuerzas con lista única. Es decir, propone sumar una nueva instancia electoral justo cuando el país debate cómo reducir costos.
Figueroa y el calendario electoral de 2027
La iniciativa se cruza con una definición del gobernador Rolando Figueroa. El mandatario ya dijo que la fecha de las elecciones provinciales de 2027 depende de lo que resuelva Nación sobre las primarias. Si el Congreso las elimina, el calendario neuquino se ordena de una manera; si las mantiene, de otra. En ese marco, instalar PASO en Neuquén por ley propia agregaría una variable más a un cronograma todavía abierto.
Lo que viene ahora es el trámite en comisiones. Con solo cuatro firmas, el proyecto tiene pocas chances de avanzar y todo indica que va camino al fracaso. Sin embargo, sirve para marcar una posición: el kirchnerismo neuquino defiende las primarias cuando casi nadie más lo hace. El debate sobre las PASO en Neuquén queda abierto, entonces, más como gesto político que como reforma en marcha.