La paritaria docente cambió de ritmo este lunes a la noche. Hasta ahora era ATEN el que ponía números: el 23 de octubre había pedido una actualización por encima de la inflación. Esta vez fue el Gobierno provincial el que llevó una oferta concreta a la mesa de Casa de Gobierno. La propuesta combina un ajuste por IPC durante el primer semestre de 2027, un aumento fijo en enero y un bono extraordinario. El gremio la escuchó, pero no tardó en marcar distancia: para su conducción, el paquete no alcanza para vivir en Neuquén.
Qué puso el Gobierno sobre la mesa
Por el Ejecutivo participaron Jorge Tobares, ministro de Gobierno; Soledad Martínez, ministra de Educación; Carola Pogliano, secretaria de Hacienda, y Juan González López, subsecretario de Recursos Humanos. Del lado gremial estuvieron Fany Mansilla, Cintia Galetto y Ángel Zalazar. La oferta tiene cuatro componentes. El primero es una actualización por IPC de enero a junio de 2027, aplicada en dos tramos, en abril y en julio. Para calcularla, el Gobierno propone una media ponderada: 50% del IPC provincial y 50% del índice del INDEC.

El segundo componente es un 4% en enero de 2027, que funciona como piso antes de que corran las actualizaciones. Después viene una compensación extraordinaria no remunerativa de $480.000, a pagar en la segunda quincena de enero. El cuarto punto es la continuidad del FONID y del adicional por Conectividad, dos sumas que los docentes cobran por fuera del básico. Según la lectura oficial, el esquema protege el salario contra la inflación y suma un refuerzo inmediato para el inicio del ciclo. La negociación con los gremios estatales se convierte así en uno de los frentes centrales del verano político neuquino.
ATEN responde con la cuenta del alquiler
La reacción del sindicato llegó rápido y fue negativa. Mansilla calificó la oferta de «insuficiente para vivir en Neuquén», y explicó el rechazo con un cálculo simple. Con la propuesta, un docente que recién ingresa llegaría a $1.730.000. Ese número parece alto, pero el gremio lo compara con el costo de la vivienda en la ciudad. De hecho, la dirigente sostuvo que el alquiler se lleva el 85% de ese sueldo. En una provincia donde el boom energético empujó los precios inmobiliarios, el argumento tiene peso propio. Es la misma tensión que atraviesa a otros sectores, como se ve en la agenda de empleo y servicios en la región.
Hay un segundo punto de fricción, aunque todavía no quedó del todo explicitado. ATEN reclama un aumento real, es decir, por encima del índice de precios. La oferta oficial, en cambio, solo garantiza que el salario acompañe la inflación, con el 4% de enero y el bono como únicos agregados. Para el gremio, eso significa que el poder adquisitivo apenas se mantiene y no recupera lo perdido. Además, el bono es no remunerativo: no impacta en aportes ni en futuros aumentos porcentuales. Esa diferencia suele definir el tono de la paritaria docente cada año, y 2027 no parece ser la excepción.
Asambleas esta semana y plenario el viernes
El calendario gremial ya está armado. Las escuelas van a discutir la propuesta en asambleas este miércoles y jueves. Luego, el viernes, el plenario de secretarios generales definirá la respuesta formal. Todo indica que el resultado será un rechazo, aunque la decisión final depende de lo que voten las seccionales. Mientras tanto, el Gobierno provincial —cuya información oficial puede seguirse en el portal de la Provincia del Neuquén— no anticipó si tiene margen para mejorar los números.
Lo que viene ahora es una pulseada de tiempos. Si ATEN rechaza la oferta el viernes, el Ejecutivo tendrá que decidir entre reabrir la mesa en noviembre o sostener la propuesta hasta el cierre del año. El dato a seguir es la fórmula del IPC ponderado: si el Gobierno acepta discutir el porcentaje fijo o el monto del bono, habrá señal de acuerdo. Si no, la paritaria docente de 2027 puede arrancar como terminaron tantas otras en Neuquén, con el conflicto abierto antes del primer día de clases.

