Una heladera vieja en la esquina, escombros sobre la vereda, bolsas sacadas fuera de horario. Son escenas que se repiten en varios sectores de la capital, pero ahora tienen un costo y un premio. La Municipalidad de Neuquén lanzó el desafío Mi barrio más limpio, un concurso que arrancó este domingo 1 de noviembre y se extiende durante doce meses continuos. Cada mes habrá un barrio ganador. Según adelantó el intendente Mariano Gaido, el premio no es simbólico: el presupuesto participativo de la vecinal se duplica y el Municipio suma una obra extra con fondos propios.
Cómo anotarse y qué se evalúa
La inscripción es digital, en el sitio oficial del Municipio. Vecinos y frentistas deben cargar sus datos personales, la dirección exacta con entrecalles y el barrio al que pertenecen. Hay un requisito que no se puede saltear: una fotografía del estado inicial de la cuadra, tomada antes de empezar a limpiar. Los barrios con más frentistas registrados serán los primeros en recibir la visita de los evaluadores.

La puntuación mira varias cosas a la vez. Pesan los frentes y veredas sin malezas ni escombros, y también la disposición correcta de los residuos domiciliarios, respetando días y horarios de recolección. Además se valoran las acciones concretas para desactivar microbasurales y el uso de los Centros de Transferencia, que hoy reciben unos 700 vecinos por día para descartar residuos voluminosos. El subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, precisó que el área lleva un registro de cuántas veces acude a cada barrio por un microbasural. El primer ganador se conocerá entre el 1 y el 10 de diciembre.
Los premios: presupuesto duplicado y una obra extra
El barrio elegido cada mes verá duplicado su presupuesto participativo, aunque con una condición. Esos fondos solo pueden ir a obras. “No hay posibilidades de que ustedes destinen los fondos a otra situación que no sea una obra”, subrayó Gaido. La obra se elige junto con los vecinos del barrio ganador. A eso se suma una segunda intervención que paga el Municipio con presupuesto propio, según explicó el intendente: puede ser un parque temático, un espacio deportivo como un skate park o, si hay lugar, una obra vinculada con la sustentabilidad ambiental.
Los doce ganadores mensuales llegarán a una final. El que resulte el más limpio del año triplicará su presupuesto participativo. La jefa de Gabinete, María Pasqualini, explicó que la idea es sostener la limpieza en el tiempo, no solo ganar un mes. “Queremos involucrar a los vecinos en este concepto de mi ciudad más limpia, mi barrio más limpio”, dijo. También habrá un reconocimiento individual. El subsecretario de Medioambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, contó que recorrerán los barrios para identificar a quienes barren veredas, riegan plantas o juntan residuos. Les pedirán una foto o un video para contar esas historias.
El servicio que el Municipio quiere cuidar
Gaido vinculó el concurso con el sistema de recolección que opera la empresa Cliba seis días a la semana, con los Centros de Transferencia gratuitos y con el puerta a puerta para residuos voluminosos. “Son servicios que solamente Neuquén capital tiene en el país”, afirmó. Pero el intendente también marcó el problema que el concurso busca atacar: vecinos que generan microbasurales, una conducta que calificó de desaprensiva y sin justificación. Las obras de higiene, planteó Haspert, necesitan que los vecinos las acompañen. Es la misma lógica con la que la gestión municipal viene encarando otras obras de servicios urbanos en la capital.
Desde la vecinal de Unión de Mayo, Gustavo Ancafil celebró la “sana competencia” y anticipó que el premio será un incentivo para mejorar los frentes de las casas y los espacios comunes. Lo que viene ahora es la primera evaluación: el Municipio tiene hasta el 10 de diciembre para nombrar al primer ganador de Mi barrio más limpio entre los 49 barrios de la ciudad. Ese resultado va a mostrar si la convocatoria logra el volumen de inscriptos que pretende y si el premio alcanza para cambiar hábitos. Para una gestión que hace de la obra pública su marca, el concurso es una forma de trasladar al vecino parte de la responsabilidad por el resultado. El año de competencia dirá si funciona.

