De cada dos pesos que la Municipalidad de Neuquén prevé gastar el año que viene, uno irá a obras. Esa es la definición central del Presupuesto 2027 de Neuquén capital, que el intendente Mariano Gaido presentó este viernes 30 de octubre. El proyecto suma $916.000 millones y reserva $458.000 millones para infraestructura, exactamente la mitad. El gasto en personal, en cambio, queda en el 22% del total. En 2022 representaba el 31%.
Cómo se reparte la inversión en obras
El grueso de la plata va al asfalto. Las obras viales se llevan $261.931 millones, el 57% de la inversión prevista. Después aparece el rubro de arquitectura e iluminación, con $149.531 millones (33%). El resto se divide en tres partidas más chicas: loteos con servicios por $20.000 millones, redes de servicios por $19.137 millones y movilidad urbana por $7.399 millones. Según el municipio, ese esquema permite sostener un plan de asfalto de más de 3.000 cuadras anuales y entregar 2.233 lotes con servicios. Es el mismo eje que atraviesa la agenda de obra pública de la capital desde hace años, ahora con cifras para todo 2027.

Telecabina, teatro y Neuquén Arena: las obras anunciadas
La lista de proyectos mezcla obras de barrio con apuestas de escala de ciudad. Entre las más llamativas figura una telecabina sobre el río Limay, un teatro para 1.000 personas y un centro de convenciones. También aparece el Neuquén Arena, un estadio cubierto pensado para 8.000 espectadores, y un puente peatonal hacia la Isla de las Aves. A eso se suman 34 parques temáticos y la compra de 10 colectivos eléctricos más para el transporte urbano. Son obras pensadas para el uso cultural, deportivo y turístico, distintas del asfalto que llega a cada cuadra, aunque conviven en el mismo presupuesto. Varias de ellas, además, apuntan a reforzar el perfil de la ciudad como destino, un tema que ya ocupa espacio en la conversación turística de la provincia.
Menos gasto en sueldos, más en cemento
El otro número que el municipio subraya es el peso del personal. En 2022 los sueldos representaban el 31% del gasto total; para 2027 la proyección baja al 22%. Esa caída, según la lectura oficial, es lo que libera margen para la obra pública. Gaido lo planteó como una marca de gestión: «Entre cerca de 2.500 municipios que existen en el país, esta es la gestión que mantiene el objetivo principal de tener las cuentas ordenadas y ser eficiente». Lo acompañaron María Pasqualini, de la Jefatura de Gabinete; Juan Dutto, subsecretario de Hacienda; y Fernando Schpoliansky, secretario de Finanzas. El argumento de las cuentas ordenadas no es nuevo en el discurso del intendente, pero esta vez viene atado a un porcentaje concreto de inversión.
Lo que viene: el debate en el Concejo
El proyecto todavía no está aprobado. Ahora pasa al Concejo Deliberante, que deberá analizarlo y votarlo. Conviene no confundirlo con el Presupuesto 2027 provincial, que ya se publicó: este es el de la ciudad capital, administrada por la Municipalidad de Neuquén. El cruce entre ambos presupuestos, de hecho, define buena parte de la relación entre el municipio y la provincia, un tema que se sigue en la sección de política provincial. El dato a mirar en las próximas semanas es doble. Primero, si el Presupuesto 2027 de Neuquén mantiene el 50% para obra pública después del debate en el Concejo. Segundo, y sobre todo, si esa proporción se ejecuta: un presupuesto fija intenciones, pero la obra se mide en cuadras asfaltadas, lotes entregados y colectivos en la calle.

