Las veredas de una toma rara vez encabezan un anuncio de obra pública. Sin embargo, este viernes ocuparon el centro de la escena en el Espacio DUAM. El gobernador Rolando Figueroa presentó allí el programa provincial Comunidades en Obras, ante intendentes y presidentes de comisiones de fomento de toda la provincia. En ese acto, el intendente Mariano Gaido firmó el convenio para aplicarlo en Neuquén capital. La primera etapa prevé $1.000 millones para construir veredas y cordones cuneta en cuatro sectores de la ciudad, con financiamiento compartido entre la Municipalidad y la Provincia.
Cuatro proyectos y más de 1.000 familias
El municipio llegó al acto con los proyectos ya elegidos. Marco Zapata, presidente del Instituto Municipal de Urbanismo y Hábitat, explicó que la ciudad presentó cuatro para esta primera etapa. “Son Toma La Laguna, Toma La Familia, manzana 34 y una plaza en el barrio Peumayen. Son obras de veredas que se van a ejecutar con mano de obra local”, detalló. Según el funcionario, estos trabajos van a beneficiar a más de 1.000 familias. El cordón cuneta es la franja de hormigón que separa la calzada de la vereda y encauza el agua de lluvia. Es decir, no es un detalle estético: ordena el escurrimiento de la calle y define si el vecino llega a su casa con barro o sin barro cada vez que llueve.

Quién paga y cuándo empiezan las obras
La inversión inicial para Neuquén capital es de $1.000 millones. Zapata precisó que ese monto “se va a compartir entre la Provincia y la Municipalidad, cada uno aportando una parte”. El convenio de Comunidades en Obras ya está firmado y el municipio entregó los proyectos ejecutivos y los legajos técnicos. Por eso el arranque no está lejos: “Estamos en condiciones de empezar las obras en una o dos semanas”, anticipó el presidente del instituto. Para el vecino de las tomas, eso significa trabajo en la calle antes de fin de noviembre, si el cronograma se cumple. El programa se suma a la agenda de obra pública y servicios que la ciudad viene desplegando en los asentamientos.
Trabajo para quienes no tienen un empleo registrado
El dato menos visible del programa es laboral. Las veredas no las va a hacer una gran constructora, sino gente del propio barrio. “La idea es trabajar con cooperativas, monotributistas y personas que hoy no tienen un empleo registrado, para generar trabajo local y ayudar a reducir la desocupación”, planteó Zapata. Por eso se eligieron obras pequeñas, con mano de obra de la zona. Además, se priorizaron sectores donde ya hay otros trabajos en marcha, como cordones cuneta y servicios en distintos asentamientos. La lógica es sumar la vereda donde la calle ya se está ordenando, en lugar de abrir frentes nuevos. En una economía regional que mira sobre todo a Vaca Muerta y la actividad formal, el esquema apunta al otro extremo del mercado de trabajo: el cooperativista, el monotributista y el que hoy cobra por día sin recibo.
Comunidades en Obras nace con alcance provincial y la capital es solo una de las jurisdicciones que firmaron. El acuerdo entre la Provincia y la Municipalidad de Neuquén se apoya en un reparto simple: el gobierno provincial pone parte de los fondos, el municipio presenta los proyectos y el barrio aporta la mano de obra. Lo que viene ahora es el inicio de los trabajos, previsto en una o dos semanas. Después, la prueba será doble. Las veredas y los cordones cuneta tienen que llegar a las más de 1.000 familias anunciadas, y el empleo tiene que quedar, de hecho, en manos de los vecinos de La Laguna, La Familia, la Manzana 34 y Peumayen. Si eso ocurre, el programa tendrá argumentos para una segunda etapa con más barrios en la lista. Para el resto de la relación entre Provincia y municipios, la capital funcionará como el primer caso a observar.