En la construcción energética hay una señal que no figura en ningún manual. Un proyecto se vuelve casi irreversible cuando el dueño de la obra sale a comprar los caños. YPF acaba de cruzar ese umbral con Argentina LNG, el megaproyecto para exportar como gas natural licuado el gas de Vaca Muerta. La petrolera lanzó la licitación de las tuberías junto a sus socios: la italiana Eni y XRG, el brazo inversor de ADNOC, la estatal de Abu Dhabi. Horacio Marín, presidente y CEO de la compañía, lo confirmó el jueves pasado en Houston, durante el encuentro Shale in Argentina.
Una compra sin antecedentes en el país
La compulsa contempla el suministro para dos gasoductos de 48 pulgadas y un poliducto de 24. Nunca se compraron en la Argentina caños de ese diámetro, espesor y libraje. La escala se mide en plata: solo las tuberías costarán alrededor de US$ 2.000 millones. El pliego circula desde hace diez días. La primera etapa prevé consultas y devoluciones técnicas de las empresas interesadas, para terminar de ajustar la letra chica antes de recibir ofertas. Eni, que dentro del consorcio lidera las contrataciones de midstream y de exportación de GNL, busca la mayor competencia posible entre los oferentes.

Tenaris, Welspun y los fabricantes globales
Pocas compañías pueden fabricar por sí solas todos los tubos que exige Argentina LNG. Por eso el diseño de la licitación permitirá que cada fabricante oferte según su capacidad disponible. Del lado local, el único jugador será Tenaris, la empresa del Grupo Techint especializada en tubos petroleros. También se espera a Welspun, el grupo indio que ganó por US$ 203 millones la provisión de caños del GNL flotante de Southern Energy. Aquella adjudicación desplazó a Tenaris y derivó en un cruce público entre el presidente Javier Milei y Paolo Rocca, titular de Techint. A la nueva compulsa se sumarían además la francesa Vallourec, la japonesa JFE Steel, la estadounidense US Steel y fabricantes chinos y surcoreanos.
Ofertas en octubre y un préstamo récord para la región
El cronograma ya tiene fechas tentativas. «Esperamos que las ofertas económicas se presenten a mediados de octubre o, como máximo, hacia fines de ese mes, para estar en condiciones de adjudicar los contratos durante noviembre o en los primeros días de diciembre», explicó una persona al tanto del proceso. La licitación incluirá también una cláusula de mantenimiento de las ofertas, pensada como puente hasta el cierre del financiamiento.
Esa es la verdadera llave del proyecto. YPF y sus socios negocian un project finance —un préstamo que se repaga con los ingresos de la propia obra— por unos US$ 14.000 millones, con bancos como JPMorgan y Santander en la estructuración. No hay antecedentes de un crédito de esa magnitud para una obra en la Argentina. De concretarse, sería el mayor financiamiento de proyecto de la historia de América Latina. El contexto internacional juega a favor, según los impulsores de la iniciativa. El conflicto en Irán alteró el tránsito por el estrecho de Ormuz y complicó las exportaciones de GNL de Qatar. Por eso compradores de Italia y Alemania salieron a buscar proveedores alternativos para asegurarse el gas del invierno.
La sintonía con Washington también suma. Marín se reunió con Juan Pablo Segura, flamante secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, en un evento organizado por el embajador argentino Alec Oxenford. En YPF creen que ese vínculo puede mejorar la percepción de riesgo entre bancos y fondos internacionales. Lo que viene ahora es concreto: consultas técnicas, ofertas en octubre y adjudicación antes de fin de año. Si el financiamiento cierra en los plazos previstos, Argentina LNG dejará de ser una promesa para convertirse en la mayor apuesta exportadora del gas neuquino.