Mientras Argentina perdía 176.908 empleos formales entre 2023 y 2025, Neuquén sumaba 3.212 puestos nuevos. El dato, aislado, parece modesto. Mirado en contexto, es una anomalía estadística que pinta una foto inédita: la provincia patagónica fue la única del país que registró crecimiento del empleo formal en el período, traccionada por el despliegue productivo de Vaca Muerta. Así lo revela un informe de la consultora Politikon Chaco, que analizó la evolución del empleo formal en Neuquén y lo comparó con el resto de las jurisdicciones.
El estudio confirma lo que se venía intuyendo en los despachos oficiales y en las cámaras empresarias: mientras la macroeconomía argentina atraviesa una fuerte reconfiguración, Neuquén opera con una dinámica propia, anclada en la energía.
El dato que explica el boom
Politikon Chaco desagrega el número por sector. El empleo formal en Neuquén creció 4,3% en el período analizado, frente a una caída promedio de 2,6% a nivel nacional. El rubro de mayor expansión fue petróleo y gas, con más de 1.800 puestos netos nuevos, seguido por la construcción asociada a obras de infraestructura energética y los servicios industriales tercerizados.
La consultora también registra crecimiento en comercio minorista y gastronomía, especialmente en Añelo y la zona de confluencia, efecto directo del desplazamiento de trabajadores petroleros que demandan vivienda, consumo y servicios.
«No es casualidad que el único lugar del país donde se crean trabajos formales sea el epicentro de la principal matriz exportadora en desarrollo», explica el informe. «Pero hay que leer el dato con precaución: cuando el motor es un solo sector, la dependencia es alta».
Los límites del modelo Vaca Muerta
Esa advertencia no es menor. El informe de Politikon Chaco señala tres riesgos estructurales del crecimiento del empleo formal en Neuquén ligado a Vaca Muerta:
Primero, la concentración sectorial: si el precio del barril cae por debajo de los 60 dólares, como proyectan algunos analistas para 2025, la presión sobre las operadoras para reducir costos se traslada inmediatamente al empleo de servicios tercerizados.
Segundo, la geografía: el crecimiento se concentra en Añelo, Cutral Co, Plaza Huincul y la capital provincial. Las localidades más alejadas del yacimiento no capturan el derrame y siguen perdiendo peso relativo.
Tercero, la calidad del empleo: gran parte de los nuevos puestos son de proveedores indirectos con convenios menos protectores que el petrolero clásico. La discusión sobre la reforma laboral impulsada por Nación agrega incertidumbre a ese segmento.
Emplea Neuquén y la apuesta de Figueroa
Frente a ese diagnóstico, el gobierno provincial lanzó el programa Emplea Neuquén, que busca canalizar la demanda laboral del sector energético hacia mano de obra local. La idea es evitar lo que ya ocurrió en otros ciclos: que los puestos calificados los ocupe gente que viene de afuera de la provincia, y el neuquino quede relegado a los eslabones menos estables.
«No alcanza con crear empleo. Tiene que ser empleo para los neuquinos», sintetizó Rolando Figueroa en una presentación reciente. Su gobierno impulsa convenios con cámaras empresarias, operadoras y centros de formación técnica para acelerar la capacitación.
El ministro de Trabajo provincial, Luis Sapag, lo planteó en términos operativos: «Cada nuevo pozo que se perfora demanda trabajo en al menos siete especialidades distintas. Tenemos que estar preparados para ocuparlos nosotros».
Una brújula para el resto del país
El informe de Politikon Chaco cierra con una reflexión que trasciende a Neuquén. Si el país quiere recuperar la curva del empleo, tiene que mirar qué hace una provincia donde la productividad, las inversiones privadas y la planificación estatal conviven. No para copiar, porque la ecuación Vaca Muerta es irrepetible, pero sí para entender que el empleo formal no se crea sólo con medidas generales.
«El caso de Neuquén demuestra que cuando hay un proyecto productivo claro, el empleo aparece solo. El desafío es diversificarlo antes de que el ciclo energético entre en meseta», advierte la consultora.
La provincia, por ahora, celebra el dato. Pero también mira de reojo el horizonte: el empleo que hoy sostiene el despegue tiene fecha de revisión en el próximo ciclo de precios.
