En apenas 70 minutos — menos de lo que lleva ir del centro de Santiago al aeropuerto en hora pico — un chileno puede estar pisando Neuquén. Desde el 29 de marzo, Latam reactivó el vuelo directo Santiago Neuquén luego de siete años sin operación, y la decisión empezó a cambiar silenciosamente la forma en que los chilenos descubren la Patagonia argentina. El dato: los primeros meses de operación registraron ocupaciones promedio superiores al 85%.
La ruta Santiago–Neuquén de la aerolínea no es un capricho comercial. Responde a un fenómeno que el sector turístico venía identificando hace tiempo: el turista chileno de clase media-alta, golpeado por la paridad cambiaria, empezó a mirar a la Patagonia argentina como un destino donde su peso rinde mejor que en cualquier otro lugar de la región.
Por qué Neuquén y no Bariloche
Para un chileno que busca descubrir la Patagonia, la primera opción instintiva siempre fue Bariloche. Pero el vuelo directo a esa ciudad desde Santiago quedó relegado a pocas frecuencias estacionales, y hay que combinarlo con conexiones. Neuquén, en cambio, ofrece una operación diaria con tarifas que los chilenos consideran accesibles.
Desde Neuquén capital, la conexión es sencilla: dos horas en auto hacia el Alto Valle para conocer bodegas patagónicas, tres horas hasta San Martín de los Andes por la Ruta de los Siete Lagos, o cuatro hasta Villa La Angostura. El viajero ahorra el tramo más aburrido — el cruce cordillerano en bus o el transbordo desde Bariloche — y gana flexibilidad.
«Estamos viendo turistas que antes iban directo a Bariloche y ahora usan Neuquén como base. Hacen vino un día, dinosaurios otro, y después bajan a los lagos», explica María José Hernández, operadora de una agencia receptiva de la capital provincial.
El turista chileno, un perfil con plata
El perfil que baja en el aeropuerto de Neuquén no es el del mochilero. Según datos de la Secretaría de Turismo provincial, el turista chileno que llega por el vuelo directo gasta en promedio un 30% más por día que el turista argentino doméstico, y se queda entre cuatro y seis noches por viaje.
Busca tres cosas específicas: gastronomía de calidad, vino patagónico — una denominación que explota en Chile gracias a la escasez de vino tinto que lo identifique — y naturaleza con acceso rápido. La combinación convierte a Neuquén en un destino que funciona todo el año, no sólo en temporadas picos.
«El chileno que viene acá viene con planificación. No es turismo de paso. Quiere comer bien, dormir bien, conocer bodegas, tener experiencias. Y paga sin chistar porque sabe que afuera vale el triple», sintetiza Pablo Giménez, dueño de una bodega de la zona de San Patricio del Chañar, que ya tiene el 40% de sus reservas del año copadas por operadores chilenos.
El impacto urbano: hotelería y gastronomía
La reactivación del vuelo directo Santiago Neuquén de Latam coincidió con una apertura del Paseo de la Costa en la capital y la consolidación del circuito turístico de dinosaurios en el Alto Valle. El resultado: la capital neuquina dejó de ser sólo un punto de paso para convertirse en destino urbano en sí mismo.
Hoteles que en 2023 dependían de viajeros corporativos vinculados a Vaca Muerta reportan que el segmento leisure creció más de 50% desde marzo. Restaurantes que incorporaron cartas bilingües ven crecer las mesas de chilenos los fines de semana largos. El aeropuerto procesó en los primeros seis meses del año un 18% más de pasajeros que en el mismo período de 2024.
Lo que viene: más frecuencias en la mira
La operación de Latam comenzó con cinco frecuencias semanales y ya hay conversaciones en marcha para sumar una sexta a partir del próximo invierno. La ocupación sostenida por encima del 85% es un argumento difícil de discutir, y tanto la aerolínea como las autoridades provinciales ven espacio para crecer.
La provincia, por su parte, trabaja en el desarrollo de un programa específico para el turista chileno, con folletería bilingüe, acuerdos con operadores chilenos y presencia en ferias de turismo de Santiago y Viña del Mar. El objetivo no es sólo atraer visitantes: es consolidar a Neuquén como puerta de entrada oficial a la Patagonia argentina.
Para muchos neuquinos, el cambio es perceptible. Hoy es común cruzarse chilenos en el microcentro, en las bodegas del Alto Valle o caminando por la costanera del Limay. Una imagen impensada hace dos años, cuando la única forma de llegar de Santiago era combinando vuelos o cruzando la cordillera en bus.
El vuelo directo Santiago Neuquén empezó como una apuesta comercial de Latam. Se está convirtiendo en un puente cultural y económico que reescribe la geografía turística regional.
