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Invierno 2026 en Chapelco y Caviahue: 100 vuelos semanales y nuevos servicios terrestres para una temporada que arranca el 3 de julio

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El calendario marca dos meses para el primer telesilla del invierno y los aeropuertos ya tienen las planillas cerradas. La temporada 2026 de Chapelco y Caviahue —los dos centros invernales que ordenan el flujo turístico del sur neuquino— se prepara con un dato que el sector celebra: cerca de cien frecuencias aéreas semanales sumando los aeropuertos de Neuquén capital y Chapelco, más nuevas rutas terrestres que, por primera vez de manera coordinada, conectan San Martín de los Andes con la base del cerro y la capital provincial con Caviahue. La logística aprende de la temporada 2025, cerrada antes de tiempo por falta de nieve.

El mapa aéreo: lo que cambia en julio

La novedad más visible de la grilla viene desde Rosario. Aerolíneas Argentinas confirmó ocho vuelos semanales hacia Bariloche, Chapelco y Puerto Iguazú entre el 3 de julio y el 28 de agosto, con dos frecuencias específicas a Chapelco los viernes y domingos. La ruta directa Rosario-San Martín de los Andes ahorra a los pasajeros del litoral la conexión obligada por Aeroparque y abre un mercado que históricamente se perdía por logística.

Buenos Aires sigue siendo la columna vertebral. Aerolíneas y JetSmart sostienen los corredores Aeroparque-Chapelco y Ezeiza-Neuquén, y suman frecuencias incrementales en julio y agosto que llevan a vuelos diarios en horas pico. Córdoba, Comodoro Rivadavia y Salta completan el esquema. La operadora low-cost JetSmart pisa fuerte sobre los nichos de viajero más sensible al precio, mientras Aerolíneas captura el segmento corporativo y de paquetes.

El dato agregado importa. La conectividad aérea provincial se mide hoy en frecuencias y plazas, no solo en rutas. Cien vuelos por semana es el umbral que los operadores fijan para garantizar disponibilidad sin sobreprecios en pico de temporada. Por primera vez en el ciclo invernal, ese piso se alcanza antes de la apertura.

Lo terrestre, la pata que faltaba

El otro frente —menos vistoso pero más estructural— es el transporte terrestre. La provincia activó dos servicios coordinados que cambian el modo en que el visitante se mueve una vez aterrizado. El primero une San Martín de los Andes con la base de Chapelco con frecuencias diarias durante toda la temporada, eliminando la dependencia del vehículo particular o del taxi. El segundo conecta Neuquén capital con Caviahue Village con paradas estratégicas, entre ellas el aeropuerto internacional Presidente Perón, lo que permite combinar vuelo y traslado en un único cronograma.

La logística tiene impacto comercial directo. Chapelco recibe el grueso del turista premium argentino y un porcentaje creciente de brasileños y chilenos; Caviahue sigue siendo un destino de nicho con perfil familiar y termal. Los dos centros venían perdiendo turistas en favor de Bariloche y Las Leñas no por cuestiones de pista sino por roces logísticos. El paquete terrestre coordinado intenta corregir esa fricción.

Dentro del cerro: la apuesta de la telecabina

Chapelco confirmó que la temporada 2026 abre con el avance de las obras de la nueva telecabina POMA, una inversión de varios millones de dólares que duplicará la capacidad de transporte vertical desde la base. La obra no estará operativa al 100% en julio pero el cronograma habilitaría un primer tramo en uso durante agosto, lo que el operador celebra como signo de modernización a un cerro que mantiene tarifas competitivas frente a Bariloche pero que necesitaba renovar infraestructura.

Caviahue, en paralelo, profundiza la integración con el complejo termal del Volcán Copahue. La estrategia provincial es vender el destino como combinación nieve más termas, una ecuación que diferencia al centro neuquino de los demás de la Patagonia. El visitante promedio en Caviahue se queda más días que en Chapelco y gasta más en gastronomía y experiencias secundarias.

El antecedente del 2025 y por qué importa

La temporada anterior dejó una herida. Chapelco, Caviahue y Batea Mahuida cerraron la temporada 2025 antes de lo previsto por falta de nieve sostenida, una situación que costó facturación al ciclo completo y obligó a renegociar con paquetes y tour operadores. La lección quedó incorporada al diseño del 2026: redundancia logística para que el flujo turístico no dependa solo de la calidad de pista.

Los pronósticos meteorológicos de largo plazo dan optimismo moderado. La cordillera neuquina recibió en abril precipitaciones por encima del promedio interanual, y los modelos climáticos sugieren un invierno más frío que el de 2025 aunque sin la abundancia del 2023. El sector se prepara con maquinaria de nieve artificial actualizada y planes de contingencia más finos.

El termómetro que mira la provincia

Lo que está en juego no es solo la temporada turística. Neuquén intenta consolidar al turismo como segundo motor económico provincial detrás de los hidrocarburos, y el invierno —junto con la Semana Santa y enero— es uno de los tres picos del año. Cada punto de ocupación hotelera adicional impacta en la recaudación de tasas, en el empleo estacional y en la facturación de la cadena de gastronomía y transporte.

El gobierno provincial trabaja con una proyección moderada: superar la temporada 2024 sin alcanzar todavía el récord de 2023. El número fino se conocerá recién en septiembre. Por ahora, los operadores celebran que la conectividad —aérea y terrestre— llega antes que la nieve.

Elecciones en la UNCo: presupuesto en rojo, éxodo docente y el cruce con las elecciones de octubre en Neuquén

Faltan diecinueve días para las urnas en la Universidad Nacional del Comahue y el debate político ya excede el campus. La UNCo elige rector y vicerrector el 26 y 27 de mayo en una de las contiendas más cargadas de las últimas dos décadas: el oficialismo defiende la gestión que sostuvo apertura de carreras pese al apretón presupuestario, la oposición denuncia el ahogo financiero y un éxodo docente que ya se hace sentir, y las elecciones provinciales de octubre miran de cerca lo que ocurre en una institución que mueve a más de 30.000 estudiantes y a los gremios más activos del sistema universitario patagónico.

El número que define el escenario

La UNCo planteó al Consejo Interuniversitario Nacional una necesidad de recursos cercana a los 118.000 millones de pesos para 2026. El presupuesto aprobado por el Congreso le asignó 94.200 millones. La diferencia ronda los 23.800 millones de pesos. Es la brecha que explica todo lo demás: cargos docentes que no se renuevan, becas estancadas, equipamiento que envejece, viajes de investigación recortados.

El Consejo Superior de la universidad aprobó por unanimidad —oficialismo, oposición, representación gremial y estudiantil— una declaración que exige el cumplimiento «inmediato y efectivo» de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario, una norma sancionada en 2024 que prevé actualizaciones automáticas para sostener el sistema público. La unanimidad institucional contrasta con el clima de campaña, donde las listas se cruzan acusaciones por la administración del achique.

Cómo se vota: calendario y mecánica

Los comicios se realizan el martes 26 y el miércoles 27 de mayo, con mesas habilitadas entre las 10 y las 20 horas en cada una de las facultades. El sábado 23 hay jornada especial para estudiantes de modalidad semipresencial de la Facultad de Ciencias de la Educación y Psicología. Las listas oficiales se anuncian el 11 de mayo, una vez vencido el plazo para impugnaciones.

La elección es indirecta. Cada claustro —docentes, estudiantes, no docentes y graduados— vota su representación a la Asamblea Universitaria, que finalmente elige a las nuevas autoridades. La distribución de pesos por claustro y la negociación entre listas internas suelen definirse las dos semanas previas a la votación. Por eso el período entre el 11 y el 26 concentra la rosca dura.

Las candidaturas que se mueven

El oficialismo —encolumnado detrás del actual rectorado— construye su discurso en torno a una idea: ante «la adversidad» presupuestaria, la universidad no se cerró sino que mantuvo apertura de carreras y profundizó la presencia territorial en sedes alejadas. El argumento apela al sentido común institucional: priorizar continuidad antes que reforma, en un contexto donde cualquier cambio brusco de modelo podría agravar el ajuste.

La oposición —agrupamiento heterogéneo de listas con peso en Económicas, Humanidades y Ciencias Médicas— insiste en que la «continuidad» significa, en los hechos, achique sostenido y pérdida de competitividad académica frente a universidades del centro del país. Reclama transparencia en la asignación interna de los 94.200 millones recibidos y una negociación más dura con Nación. La crítica de fondo es que la conducción actual se aclimató al ajuste en lugar de pelearlo.

Una tercera línea, con peso en sectores estudiantiles, plantea agenda transversal: defensa del cogobierno, fortalecimiento de la educación pública y vínculo con la lucha por el financiamiento universitario nacional. No tiene pretensión de ganar el rectorado pero sí de marcar pisos en la Asamblea.

El éxodo docente, el dato silencioso

Detrás del debate presupuestario hay un fenómeno que la UNCo tarda en cuantificar oficialmente pero que circula en charlas de pasillo: la salida de docentes investigadores hacia universidades chilenas, brasileñas y europeas, atraídos por mejores salarios en moneda dura y por proyectos de investigación con financiamiento sostenido. Algunas facultades reportan vacancias en cargos clave que no se renuevan desde hace dos años. El sistema científico-tecnológico regional pierde masa crítica en silencio.

El gremio docente vincula directamente la fuga con la depreciación salarial real desde 2024 y con la demora en concursos regulares. La conducción universitaria reconoce el problema pero argumenta que el grueso depende de paritaria nacional, fuera de control institucional. Cualquier rector que asuma en mayo va a tener que dar respuestas concretas en este punto en los primeros 90 días.

El cruce con la política provincial

Las elecciones de octubre en Neuquén miran de reojo lo que pase en la UNCo. El gobernador Rolando Figueroa adelantó en los últimos meses lineamientos sobre el modelo universitario que considera deseable, una intervención poco habitual en la autonomía formal del sistema. La carrera prematura por el rectorado salpica a las elecciones provinciales por dos vías: el oficialismo provincial necesita interlocutores estables en una institución que es empleadora de miles de neuquinos, y los espacios opositores ven en la UNCo una caja de resonancia para construir agenda más allá del calendario electoral municipal.

El resultado del 27 de mayo no resolverá la crisis de financiamiento. Pero definirá quién la pelea desde el lado universitario y bajo qué reglas. La pregunta sobre la mesa es si la UNCo entra a octubre con un rectorado consolidado y con poder de negociación frente a Nación y Provincia, o si llega con una conducción debilitada que cierre el año en modo administración del ajuste.

IA Week Neuquén 2026: del 14 al 16 de mayo, el cruce entre inteligencia artificial y Vaca Muerta llega al Polo Tecnológico

La conversación sobre inteligencia artificial en Argentina suele ocurrir en Buenos Aires, en eventos corporativos de plata grande y con paneles que repiten consignas. La IA Week Neuquén 2026, que arranca el 14 de mayo en el Polo Científico Tecnológico de la capital provincial y se extiende hasta el 16, propone otra cosa: tres días de discusión técnica con foco en cómo la inteligencia artificial puede aplicarse a la economía real de la Patagonia, con foco particular en Vaca Muerta y los servicios profesionales que la cuenca demanda.

El evento es gratuito, requiere inscripción previa en tktevent.com, y arranca cada jornada a las 10:00 en la sede del Polo en Raúl Soldi 95 de Neuquén capital. Lo organiza el propio Polo Científico Tecnológico, junto con la Sociedad Argentina de Inteligencia Artificial (SAIA), la Escuela de Negocios y Emprendedores (ENE) y el Instituto de Formación y Estudios Sociales (IFES). Toda la información actualizada de agenda y novedades está en iaweeknqn.com.

IA Week Neuquén 2026: los nombres que ya están confirmados

Tres speakers anclan la programación. Santi Siri, referente internacional en tecnologías emergentes y fundador de Democracia en Red, viene a hablar sobre el cruce entre IA, gobernanza y participación ciudadana. Freddy Vivas, especialista en transformación digital y CEO de RIPIO, va a abordar cómo las pymes argentinas pueden adoptar IA sin presupuesto de Silicon Valley. Y Juan Corvalán, reconocido por su trabajo en IA aplicada al ámbito jurídico y gubernamental desde la UBA, va a discutir el caso del sistema judicial neuquino y la posibilidad de aplicar herramientas como Prometea a procesos contravencionales —tema con conexión directa a la comisión legislativa que arrancó hace una semana para reformar el Código de Faltas—.

La programación se completa con paneles temáticos en cuatro ejes: IA aplicada a la industria energética, IA en educación y formación de capital humano, IA en gestión pública y emprendedurismo regional con base tecnológica. Los paneles van a sumar voces de empresas que ya están operando con casos de uso reales: análisis de fracturas con visión computacional, mantenimiento predictivo de equipos de perforación, optimización de cadena logística, modelado de yacimientos con redes neuronales.

Por qué importa que sea en Neuquén

Que la IA Week se realice en el corazón de Vaca Muerta no es casualidad. Es la materialización de la apuesta que el intendente Mariano Gaido viene haciendo con el Polo Científico Tecnológico desde hace dos años. El tercer edificio del complejo —cuya licitación se abrió la semana pasada con foco en biomedicina— se piensa exactamente para alojar este tipo de conversaciones de manera permanente, no como evento aislado.

El cruce IA + cuenca petrolera tiene volumen económico real. La industria del shale es intensiva en datos: cada pozo perforado genera teras de información que hoy se procesan parcialmente. Las super-majors —en particular Chevron y Shell— vienen invirtiendo cientos de millones en sus áreas de IA aplicada al upstream. Que esa demanda técnica encuentre, eventualmente, oferta local en lugar de tercerizar a Houston o Calgary, es un objetivo de política productiva que la provincia se está planteando explícitamente.

Por otro lado, hay un componente de marca regional que conviene leer con atención. Bariloche tiene Invap. Mendoza construyó identidad turístico-vitivinícola. Neuquén busca ser identificada como **el polo argentino de tecnología aplicada a energía**. La IA Week, junto con eventos como Proyectar Patagonia y el Argentina Energy Summit, son los hitos que van armando esa narrativa.

Quiénes deberían anotarse

Cuatro perfiles para los que el evento tiene retorno claro:

Empresarios del sector petrolero y servicios: entender qué casos de uso de IA ya están operativos y cuáles son los próximos cuellos de botella tecnológicos que sus clientes les van a empezar a exigir.

Funcionarios y técnicos del sector público: ver cómo otras administraciones provinciales y municipales están aplicando IA a procesos administrativos, judiciales y de control. La lección de Mendoza con su sistema Prometea es referencia obligada.

Emprendedores y desarrolladores locales: dimensionar el tamaño del mercado regional de servicios IA y conectar con potenciales clientes y socios. El networking del último día es el activo más concreto.

Estudiantes y profesionales en formación: entender qué skills se están demandando hoy en el mercado neuquino y qué carreras y especializaciones tienen futuro inmediato.

Lo que viene después

El evento cierra el 16 de mayo con un panel de balance y compromisos institucionales. La expectativa interna del Polo es que la IA Week se convierta en un evento anual y, con el tiempo, en un punto de referencia regional comparable a la Singularity University Argentina o a los encuentros que organiza Globant en sus campus. Para los próximos meses, los focos están puestos en la Universidad Nacional del Comahue y su nueva carrera en Ciencia de Datos, que abrirá inscripciones en agosto, y en la articulación con empresas de la cuenca para programas de prácticas profesionales con foco en IA aplicada.

Para Neuquén21, la cobertura no termina con la nota previa. Vamos a estar los tres días en el Polo y publicaremos análisis de los paneles más relevantes, con énfasis en lo que se diga sobre el cruce entre tecnología, energía y desarrollo regional.

La inflación de la Argentina 2026 vista desde Neuquén: la pinza entre el boom petrolero y la macro nacional

El supermercado del centro de Neuquén capital y el surtidor de Añelo cuentan dos historias económicas distintas en mayo de 2026, pero la cuenta del fin de mes es una sola para el lector ejecutivo de la cuenca. Mientras Vaca Muerta proyecta una inversión privada que la Agencia Internacional de la Energía mira con expectativa, la inflación argentina suma su décimo mes consecutivo sin bajar. La inflación en Argentina 2026 vista desde Neuquén es, en buena parte, la pinza que define cómo se procesa el boom: regalías al alza, costo de vida también.

El IPC nacional, según el INDEC, cerró marzo con una variación mensual del 3,4%, llevó el acumulado del primer trimestre a 9,4% y dejó la interanual en 32,6%. Es la décima medición consecutiva en que el indicador no baja respecto del mes anterior. Las proyecciones del propio Gobierno apuntan a una inflación del 10,1% anual para diciembre y un dólar a $1.423; el Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA es más cauto: pronostica un dólar nominal a $1.700 para fin de año, lo que implicaría un salto del 17,4% interanual.

Inflación Argentina 2026 en Neuquén: el microclima del boom

Para el lector neuquino, la macro nacional llega filtrada por dos amortiguadores. El primero es estructural: la mitad del presupuesto provincial se financia con regalías, y eso permite a la administración Figueroa sostener salarios estatales con una fórmula de ajuste trimestral atada al IPC ponderado (50% IPC Neuquén + 50% IPC nacional). El segundo es de mercado: el sueldo petrolero opera como ancla en el sector privado, y el resto del aparato productivo tiende a alinearse hacia arriba para retener mano de obra calificada.

Pero esos dos amortiguadores no compensan plenamente. Como mostró el informe IES 678 de ACIPAN, el comercio neuquino registró una caída del 10,6% en el primer bimestre de 2026 — décima posición a pesar de la macro provincial favorable. La explicación que ofrece Dante Scantamburlo, presidente de la cámara, sigue vigente: el consumo se concentra en lo que tiene exposición directa al sueldo petrolero (supermercados, electrodomésticos, vivienda en la cuenca) y se contrae en todo lo demás (textil, calzado, librería, comercio de cercanía). El boom no llega parejo.

El otro factor que pesa es la inflación de servicios regulados: vivienda, electricidad, gas y combustibles. El rubro Vivienda subió 5,3% en el último mes en la canasta nacional, y en Neuquén el efecto es aún más marcado por la migración interna —Añelo cuadruplicó su población en una década, Plottier no para de absorber familias, y eso presiona los alquileres en valores que el sueldo medio no acompaña.

Las tres pinzas para los próximos seis meses

La conversación económica del segundo semestre de 2026 va a estar atravesada por tres ejes simultáneos:

1. La pinza salarios-precios. Las paritarias provinciales cerraron en línea con la fórmula de IPC ponderado, pero los gremios estatales advierten que si la inflación nacional acelera, el componente nacional del 50% va a empezar a quedarse corto. La negociación que se viene en julio va a ser la primera prueba real de la sostenibilidad del esquema.

2. La pinza coparticipación-conflictividad. A nivel nacional la recaudación cayó por la desaceleración del consumo, y la coparticipación que llega a las provincias se redujo en términos reales. Para Neuquén, donde la coparticipación es una fracción del ingreso total, el impacto es menor; pero el clima político nacional —donde «estallan los conflictos y se complica la gobernabilidad», según los analistas— va a derramar tarde o temprano sobre la conversación local.

3. La pinza dólar-exportaciones. Si el dólar sigue la trayectoria del REM ($1.700 a diciembre), las empresas de Vaca Muerta que cobran en dólares y pagan parte de sus costos en pesos van a mejorar márgenes —pero también va a subir el costo de vida del trabajador local. Si el Gobierno logra mantener el dólar más cerca de $1.423, el alivio inflacionario llega antes pero las exportadoras pierden competitividad. Es el dilema de toda economía con un sector dolarizado dominante.

Lo que distingue a Neuquén

El lector ejecutivo neuquino procesa la macro nacional de un modo distinto al porteño. No porque viva en una burbuja —el supermercado cobra los mismos precios que en Belgrano—, sino porque sabe que su provincia tiene un colchón estructural que el resto del país no tiene. Las regalías, los empleos calificados, la inversión que viene (con Chevron sumando USD 10.000 millones, GeoPark USD 600M, Vista escalando) construyen un piso económico que la inflación nacional no puede arrasar.

Pero ese mismo lector ejecutivo entiende también que el colchón no es infinito. Si la macro argentina se desordena lo suficiente, el costo de vivir, importar insumos, financiar inversiones y planificar a tres años se vuelve impagable incluso para una provincia con caja propia. La mejor noticia para Neuquén en 2026 no es solo la lluvia de inversiones de Vaca Muerta. Es que el Gobierno nacional logre estabilizar la macro lo suficiente como para que ese boom se pueda capturar en serio. Las dos cosas son inseparables.

Chevron pondrá USD 10.000 millones en Vaca Muerta vía RIGI: la primera super-major que se compromete con monto inédito

El argumento que en los últimos cinco años más se escuchó en boca de los CEOs internacionales que pasaban por Buenos Aires fue siempre el mismo: «Vaca Muerta tiene la roca, pero el régimen no acompaña». El régimen llegó. Y esta semana, una de las cuatro super-majors del mundo lo confirmó con la única validación que importa de verdad en este negocio: capital propio comprometido. Chevron Argentina presentará un proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por un monto inédito en la historia de la cuenca: USD 10.000 millones.

El anuncio lo realizó Luis Caputo, ministro de Economía, desde Estados Unidos, tras una serie de reuniones con ejecutivos de la compañía en sus oficinas centrales. «Nos garantizaron que estarán enviando un nuevo proyecto RIGI en los próximos días», fue la frase que el ministro publicó al cierre del encuentro. Para el Gobierno argentino, la cifra y el origen del compromiso son la mejor noticia del segundo trimestre.

Chevron Vaca Muerta 10.000 millones: el peso del anuncio

El número, leído en abstracto, parece un titular más en una sucesión de anuncios millonarios. Pero la lectura comparada lo dimensiona mejor. Pluspetrol presentó hace dos semanas un plan de USD 12.000 millones; Tecpetrol uno de USD 2.400 millones; GeoPark un compromiso de USD 600 millones; Vista anunció dos proyectos sobre Águila Mora y Bandurria Norte. La sumatoria de inversiones bajo RIGI ya supera los USD 30.000 millones declarados, y a ese stock se acaba de sumar el aporte de la mayor petrolera con base en Estados Unidos.

Goldman Sachs proyectó la semana pasada que la cuenca puede absorber USD 60.000 millones de inversión privada en los próximos cinco años. El compromiso de Chevron mueve la conversación hacia el cumplimiento de esa proyección, no hacia su validación: si la super-major se sumó, el resto del mercado va a seguir.

La inversión de Chevron debería traducirse en perforación intensiva en sus áreas operadas en la cuenca neuquina —El Trapial, Loma Campana en sociedad con YPF, y Loma La Lata— durante un horizonte estimado de cinco a siete años. La compañía ya tiene presencia operativa consolidada y conoce el activo desde adentro; lo que el RIGI le aporta es la previsibilidad fiscal y cambiaria que faltaba para escalar la inversión.

El timing del anuncio: por qué ahora

El compromiso de Chevron llega exactamente una semana después de la prórroga del RIGI hasta julio de 2027, que además incorporó formalmente la exploración onshore al régimen. Esa modificación técnica, que cuando se anunció pareció menor, abrió el carril concreto para que las super-majors evaluaran proyectos onshore con beneficios completos. Chevron es el primer caso de uso visible.

El otro factor de timing es geopolítico. La administración Trump viene presionando a sus campeones nacionales del oil & gas para diversificar inversiones fuera de territorio estadounidense, con énfasis en jurisdicciones aliadas y con potencial de exportación a corto plazo. Argentina, con la prórroga del RIGI y el avance del oleoducto Vaca Muerta Sur, encaja en esa búsqueda. El anuncio en Washington, hecho por el ministro de Economía argentino, tiene también esa lectura: alineamiento estratégico con la política energética estadounidense.

Lo que cambia para Neuquén

Para la provincia, una inversión de Chevron de esa magnitud implica recaudación adicional por regalías en el orden de los USD 60-80 millones anuales en el momento de máxima producción del proyecto. Pero el impacto más duradero es de capital humano. Chevron es uno de los empleadores técnicos más exigentes del mundo y mueve el estándar de los servicios petroleros locales hacia arriba: contratistas, ingenieros, fractura, perforación, gestión ambiental.

El movimiento de la compañía también acelera la conversación pendiente sobre infraestructura de evacuación. Si Chevron va a poner USD 10.000 millones en producción adicional, esa producción tiene que tener cómo salir: oleoductos, capacidad portuaria, capacidad de procesamiento. La presión sobre el cronograma del VMOS y sobre los proyectos de GNL sube.

Lo que falta saber

El detalle del proyecto Chevron-RIGI todavía no se conoce. La presentación formal está prevista para los próximos días, según Caputo. Cuando se publique, los datos a mirar son tres: cronograma de inversión (en cuántos años se reparte), composición del aporte (capital propio versus financiamiento bancario o con socios) y compromisos productivos (cuántos barriles diarios adicionales se generan, en qué áreas y con qué horizonte).

La industria viene aprendiendo que los anuncios y las inversiones efectivas no siempre coinciden. La línea de cumplimiento de RIGI a doce meses va a ser la verdadera medida del régimen. Pero el primer caso de una super-major comprometiéndose por más de cinco veces lo que la mayor empresa argentina del sector decía hace tres años que era posible es, en sí, un hecho histórico para Vaca Muerta.

Canje de áreas YPF: Neuquén tendrá rutas modernizadas a cambio del gas para el proyecto GNL

Hay decisiones de política provincial que no van al titular pero que valen más que muchas firmas de convenios con bombo. El canje de áreas hidrocarburíferas entre Neuquén e YPF a cambio de obras viales en las rutas 7 y 22 es de ese tipo: un acuerdo trabajado a puerta cerrada durante meses, ratificado por decreto en abril, y cuya magnitud económica recién empieza a hacerse pública. El paquete vial supera los USD 150 millones, con posibles USD 30 millones adicionales para ampliaciones del trazado.

El esquema se ordenó a través de los Decretos 475, 476 y 496, firmados por el gobernador Rolando Figueroa el 10 de abril de 2026. Por esos instrumentos, la provincia autorizó la cesión del 100% de la participación de Pluspetrol en tres áreas estratégicas —Aguada Villanueva, Meseta Buena Esperanza y Las Tacanas— para que pasen a integrar el portfolio de YPF dentro del proyecto Argentina LNG.

Canje áreas YPF rutas Neuquén: la lógica del intercambio

El acuerdo no es un subsidio. No es una concesión gratuita. Es un trade donde ambas partes ponen valor: Neuquén entrega áreas con potencial gasífero clave para abastecer el proyecto exportador de GNL, y YPF compromete a cambio inversión vial concreta en zonas que la provincia necesita modernizar. Las áreas cedidas se dividirán en cinco bloques operativos, lo que le da a YPF margen para escalonar la inversión y a la provincia para ir auditando cumplimientos.

La obra prioritaria son las rutas 7 y 22, los dos corredores por donde pasa la mayor parte del tráfico vinculado a la actividad hidrocarburífera del norte de la cuenca. El proyecto contempla puentes en altura, duplicaciones de calzada en tramos críticos y nuevos «rulos» de conexión en el norte de Neuquén capital, una zona donde el cuello de botella vial impacta directamente en los tiempos logísticos del shale.

El intercambio resuelve un problema histórico de la cuenca: las operadoras necesitan infraestructura, pero las provincias no tienen siempre los recursos disponibles en el momento en que la inversión se necesita. La negociación cruzada permite que la inversión se pague con activos que igual iban a desarrollarse —las áreas que pasan a YPF— en lugar de salir del presupuesto general.

Lo que viene en la Legislatura

Figueroa adelantó que enviará a la Legislatura un proyecto de ley que va a complementar el esquema con dos elementos jurídicos clave. El primero es un régimen especial para la producción de gas destinada a exportación de GNL, con marcos contractuales adaptados a los plazos largos que requiere la inversión en plantas de licuefacción. El segundo es un nuevo esquema de cálculo de regalías en áreas dedicadas a producción para GNL, con un valor en boca de pozo definido por el ámbito provincial — algo que las operadoras vienen pidiendo desde hace tiempo para cerrar números de proyectos a 20 años.

Ese paquete legislativo es la pata jurídica de un movimiento más grande. Sin marco regulatorio adaptado a la lógica del GNL, las inversiones por billones que el país está empezando a recibir —incluyendo los USD 10.000 millones que Chevron acaba de comprometer vía RIGI— corren riesgo de demoras o ajustes a la baja. La velocidad con que la Legislatura provincial trate el proyecto va a ser un termómetro de cuán seriamente el sistema político neuquino lee la oportunidad.

Por qué importa el canje en términos políticos

El intercambio áreas-por-rutas ilustra un modelo de gestión que la administración Figueroa viene aplicando con cierta consistencia: el Estado provincial como articulador de inversiones privadas con contraprestación pública. No es ni privatización pura —el Estado mantiene poder regulatorio y capacidad de auditoría— ni interventoría pesada —el Estado no se mete a operar lo que la empresa hace mejor—. Es una zona intermedia que la macroeconomía argentina del kirchnerismo o del neoliberalismo de los noventa nunca exploró sistemáticamente.

Para los inversores que escucharon a Figueroa en su presentación reciente en Houston, este tipo de acuerdos es exactamente lo que buscan ver: un marco predecible, un partner público con capacidad de cumplimiento y un cálculo económico realista. La diferencia con otras jurisdicciones petroleras de Latinoamérica —donde el Estado oscila entre la retracción total y la intervención disruptiva— es lo que vuelve a Neuquén competitivo en términos institucionales.

Lo que falta resolver

Tres puntos abiertos en el acuerdo merecen seguimiento periodístico. Primero: el cronograma exacto de las obras viales y el mecanismo de auditoría de cumplimiento por parte de la provincia. Las experiencias provinciales con concesiones donde la contraprestación se demoró indefinidamente son numerosas y conviene no repetirlas. Segundo: la coordinación con Vialidad Nacional para las rutas que son de jurisdicción federal —especialmente la 22, que conecta con Río Negro— ya que el financiamiento privado provincial requiere acuerdos con la Nación para no superponerse con planes existentes. Tercero: cómo se incorporan en el esquema las localidades del recorrido (Plottier, Centenario, Añelo) que también necesitan inversión vial pero quedaron fuera del paquete inicial.

El próximo paso institucional es la presentación del proyecto regulatorio en la Legislatura, prevista para las próximas semanas. La buena noticia para la provincia es que cuenta con mayoría legislativa para aprobarlo. La pregunta es si el debate va a aportar enmiendas técnicas valiosas o si va a quedar en una ratificación formal del trabajo del Ejecutivo.

Vino patagónico de San Patricio del Chañar al mundo: 1.766 hectáreas, cinco bodegas exportadoras y la apuesta al segmento premium

Hay un Neuquén exportador que no aparece en las planillas del Ministerio de Energía, pero que crece todos los años a un ritmo silencioso y consistente. Está plantado a unos 65 kilómetros de la capital, en la meseta del Chañar, y en 2026 consolidó su perfil como una de las pocas industrias premium argentinas que exporta vino patagónico de San Patricio del Chañar a cinco continentes con precios FOB por encima del promedio del país.

La cifra que ordena el panorama es simple: 1.766 hectáreas plantadas, concentradas casi en su totalidad en San Patricio del Chañar y diseñadas desde su origen para producir vino de exportación, no para abastecer el mercado interno. Esa decisión estratégica —tomada hace dos décadas cuando el polo se diseñó— está dando sus frutos justo ahora, cuando el consumo doméstico argentino cae y la diferenciación premium se vuelve la única estrategia viable.

Vino patagónico San Patricio del Chañar: las bodegas que mueven la aguja

Cinco establecimientos concentran la mayor parte del volumen exportable del polo. Bodega del Fin del Mundo, la primera en abrir operaciones en la meseta, sigue liderando volumen. Familia Schroeder apuesta al perfil boutique con énfasis en Pinot Noir y Malbec patagónico. Bodega Malma trabaja una línea de varietales clásicos con producción más acotada. Secreto Patagónico empuja el segmento orgánico y biodinámico, donde Patagonia tiene ventaja comparativa por la sequedad ambiental que reduce la presión de plagas. Y Bodega Patritti, recientemente adquirida por Peñaflor, suma músculo financiero y red comercial internacional al complejo.

La Inversora, con instalaciones en San Patricio del Chañar, registró un dato concreto del primer cuatrimestre que ilustra el momento: colocó 581.000 litros en mercados externos, un salto del 50% respecto del mismo período de 2023. La empresa exporta tanto graneles para terceros como producto terminado bajo marca propia.

El vino premium como categoría exportadora

Lo que distingue a Patagonia del resto del mapa vitivinícola argentino no es el volumen —Mendoza la supera por escala absoluta— sino el precio. Los exportadores boutique de Patagonia, junto con los del Valle de Uco mendocino, lideran el segmento de mayor valor agregado: el promedio FOB supera los USD 15 por botella. En categorías como reservas y guardas largas, los precios trepan a USD 30 y más, según relevamientos de Wines of Patagonia.

La razón estructural es la calidad fenológica que aporta el clima patagónico. Días largos en verano, noches frescas, baja humedad, vientos secos: condiciones que producen uvas con concentración aromática y acidez natural más alta que la mayoría de los terroirs argentinos. El Pinot Noir es la variedad que mejor expresa esa diferencia y la que más reconocimiento internacional viene captando: críticos especializados ya comparan los vinos de la zona con productores boutique de Oregón y Nueva Zelanda.

Los destinos del producto patagónico se diversificaron en los últimos cinco años. Estados Unidos sigue siendo el mercado principal por volumen, pero China creció sostenidamente desde 2022, Alemania y Reino Unido consolidaron compras regulares de boutique, y mercados de nicho como Finlandia, Polonia y los países nórdicos están sumando posiciones. En América Latina, Brasil y Paraguay compran sostenidamente productos de gama media y media-alta.

Lo que arrastra al sector

El crecimiento sostenido del segmento orgánico es el dato menos publicitado y posiblemente el más estratégico. La producción orgánica y biodinámica patagónica creció 18% interanual en 2026, varias veces el ritmo del segmento convencional. Esto importa porque el consumidor europeo y estadounidense paga premium real por certificación orgánica —entre 15 y 30% por encima del vino convencional comparable—. Patagonia tiene la ventaja natural de que muchas de sus parcelas pueden certificarse orgánicas sin grandes inversiones de reconversión, gracias a la baja presencia de plagas y a la disponibilidad de agua de deshielo.

El otro factor que empuja es la integración del vino con el corredor turístico provincial. Las bodegas con bodega-restaurante y programa de visitas guiadas captan al turista nacional e internacional con tickets promedio considerablemente más altos que el ofertado en góndola. Es la lógica del wine tourism que Mendoza explotó a partir de los noventa, ahora replicada con identidad propia en el corte patagónico.

Lo que viene

El sector tiene tres frentes abiertos. El primero es la denominación de origen: la posibilidad de avanzar formalmente con DOC para Patagonia es una conversación que el Instituto Nacional de Vitivinicultura viene postergando pero que el sector necesita para defender el premium en mercados internacionales que reconocen ese sello. El segundo es el recambio generacional en algunas bodegas familiares, donde la segunda y tercera generación llega con perfil más comercial y orientado a exportación. El tercero es la logística refrigerada —el vino premium requiere cadena de frío que el corredor patagónico todavía no resolvió completamente— y que sigue siendo cuello de botella para alcanzar los volúmenes que el mercado podría absorber.

Si el sector resuelve esos tres temas, el polo del Chañar puede aspirar en la próxima década a un perfil exportador comparable al que la economía agroindustrial neuquina nunca tuvo: una segunda industria que combine valor agregado, marca de origen reconocible y demanda internacional sostenida. No es Vaca Muerta. Pero es exactamente la diversificación productiva que la provincia viene buscando.

Exportaciones de manzana del Alto Valle caen 32% en el primer trimestre de 2026, pero los precios suben hasta 87%

Mientras Vaca Muerta marca el récord de producción de petróleo más alto de la historia argentina, la otra economía neuquina —la que sostiene a miles de familias del Alto Valle desde antes de que el shale fuera un concepto— atraviesa el peor primer trimestre de exportaciones de manzana en los últimos quince años. Los datos combinan caída de volumen y suba de precios, una ecuación contraintuitiva que define la temporada.

Entre enero y marzo de 2026, las plantas habilitadas de Río Negro y Neuquén exportaron 12.537 toneladas de manzana, una caída del 32,1% respecto de las 18.470 toneladas del mismo trimestre de 2025. El derrumbe no fue parejo entre destinos: Brasil bajó 30,1%, Paraguay 32,9% y los mercados europeos contrajeron envíos en proporciones similares.

Exportaciones de manzana Alto Valle: lo que explica la caída

El sector fruticultor identifica dos causas concretas. La primera, el granizo severo que afectó la temporada 2025-2026 en zonas clave de Río Negro y el alto valle neuquino, particularmente en los meses críticos de cuajado y desarrollo de los frutos. Algunas chacras perdieron hasta el 60% de la cosecha; otras quedaron con fruta de calidad reducida y sin mercado externo. La segunda, los problemas de polinización, atribuibles a un invierno con menos horas-frío de las necesarias y a una merma sostenida de colmenas disponibles para el servicio en el valle.

El resultado es una temporada con menor volumen y, para muchos productores chicos, sin posibilidad de exportar. La mayor parte de los envíos del trimestre se concentró en grandes integrados verticales —los pocos que pueden absorber el costo de packing y logística incluso con cosechas reducidas—. Para el resto, la salida es el mercado interno, donde los precios efectivamente subieron, pero el margen no compensa la caída de la facturación dolarizada.

La ecuación que sostiene la temporada

El otro lado de la moneda es el precio. Los exportadores del Valle declararon a Brasil un valor FOB promedio de USD 0,84 por kilo de manzana en el primer trimestre, un nivel que no se veía desde 2018 medido en dólares constantes. Y en el mercado mayorista de Buenos Aires —donde se canaliza la fruta de menor calibre y la que no llega a estándares de exportación—, los precios subieron entre 70 y 87% interanual según variedad. La Granny Smith aumentó 70%, la Red Delicious 87%.

La explicación de la suba combina dos factores. Por un lado, la menor oferta global tras una cosecha argentina más chica y una temporada europea que también tuvo eventos climáticos adversos. Por el otro, la apertura del mercado brasileño desde principios de año, donde los exportadores aprovecharon una ventana de precios altos generada por la escasez de fruta importada. Para enero, las peras llegaron a tener un repunte interanual del 7,7% en envíos a Brasil, antes de que la realidad climática general del Valle bajara el promedio del trimestre.

El impacto sobre la otra caja provincial

La fruticultura mueve cifras que no compiten con Vaca Muerta pero que pesan en la economía regional. Río Negro exportó USD 670 millones en 2025, una porción significativa proveniente del complejo frutícola compartido con Neuquén. Cuando el sector cae, lo siente la cadena entera: empacadoras, fletes, mano de obra de cosecha, productos químicos, jaulas, repuestos. Los pueblos del valle —Cipolletti, Allen, General Roca, Centenario, Plottier en su parte chacarera— viven más del precio de la manzana que del barril.

Manzanas en el alto Valle
Manzanas en el alto Valle

El sector, articulado a través del SENASA y los programas técnicos del INTA Alto Valle, lleva años pidiendo políticas de mitigación más robustas. Dos demandas se repiten: un seguro agrícola provincial para granizo que no requiera intermediación de aseguradoras privadas con primas inviables, y un programa de actualización tecnológica de los sistemas de defensa antigranizo (mallas, cohetería, prevención meteorológica). Hasta acá, ninguno de los dos avanzó al ritmo que el sector reclama. La temporada 2025-2026 puede ser la que termine de empujar las definiciones.

Lo que viene

El segundo trimestre arranca con dos variables abiertas. La primera es el comportamiento de Brasil: si la ventana de precios altos se sostiene, las exportaciones del valle pueden recuperar parte de la caída del primer trimestre durante abril, mayo y junio. La segunda es la logística: el avance de la infraestructura del corredor patagónico y la disponibilidad de contenedores refrigerados para la temporada europea van a definir el techo de envíos posibles.

En paralelo, el sector mira con atención la consolidación de la vitivinicultura del Chañar y el agroturismo del norte neuquino como ejemplos de cadenas frutícolas o agroindustriales que lograron diferenciar producto y captar precio premium. El desafío de la manzana del Valle, históricamente commodity, es transitar parcialmente hacia ese mismo sendero. La temporada de menor volumen y mejor precio puede ser, paradójicamente, una buena oportunidad para empezar.

Para el lector ejecutivo neuquino acostumbrado a discutir GNL y RIGI, hay un dato que conviene incorporar a la conversación: la chacra del Valle sigue siendo la otra estructura productiva de la provincia. Cuando se mira la economía neuquina en su conjunto, no alcanza con ver el barril. Hay que ver también el cajón.

Honorarios en ejecución de deuda: dos proyectos opositores en Neuquén buscan que una multa de $1.500 no termine costando $500.000

Una multa de tránsito de $1.500 puede terminar costándole a un vecino de Neuquén cerca de $500.000. La diferencia no la explica la inflación ni la actualización por intereses: la explican los honorarios profesionales que cobran los estudios jurídicos contratados por el Estado para ejecutar la deuda. Esa desproporción —que el sistema judicial admite en silencio desde hace años— acaba de chocar con dos proyectos de ley distintos, presentados con días de diferencia en la Legislatura, que coinciden en lo central: ponerle techo a los honorarios en juicios de ejecución de deuda en Neuquén.

Los proyectos llevan firmas de bloques opuestos. Lorena Parrilli (Unión por la Patria) presentó el primero. La iniciativa más reciente, ingresada por Mesa de Entradas el 6 de mayo bajo el expediente 18322, tiene firma transversal: la encabeza Brenda Buchiniz (Cumplir) y la acompañan Cecilia Papa (Despierta Neuquén), Darío Peralta (UxP) y Gisselle Stillger (Avanza Neuquén). Que dos espacios opositores —y un tercero que mezcla bancas opositoras y oficialistas— apunten al mismo problema en la misma semana es lo que vuelve esta discusión más relevante de lo que parece.

Honorarios en ejecución de deuda en Neuquén: lo que proponen los dos proyectos

Los dos proyectos modifican la Ley 1594, que regula los honorarios de la abogacía en la provincia, pero lo hacen por caminos distintos.

El proyecto de Parrilli incorpora un nuevo artículo 13 bis. Fija como tope tres JUS o el equivalente al 30% del capital reclamado, lo que sea menor. Con el JUS neuquino en $79.588 (valor de abril 2026), el techo absoluto queda en $238.764. La iniciativa cubre tanto a la provincia como a municipios, entidades autárquicas y empresas públicas, y se aplica a deudas por servicios públicos, tasas, contribuciones, multas e impuestos.

El proyecto de Buchiniz y compañía es más restrictivo en un punto clave: incorpora los incisos bis, ter y quater al artículo 2 y dispone que los honorarios «bajo ninguna circunstancia» pueden exceder el monto del capital demandado. No es un porcentaje: es un techo absoluto. Sumado a eso, fija un orden de imputación de pago que es la innovación más fuerte de los dos textos: cuando el ciudadano paga, primero se imputa al capital, después a los intereses, y recién al final a los honorarios. La lógica es clara: ningún profesional cobra antes de que el Estado haya recuperado lo suyo.

Las diferencias que importan

Los dos textos comparten el diagnóstico —los honorarios profesionales en ejecución de deuda crecieron de manera desproporcionada respecto al monto que persiguen— pero la lectura técnica de cada uno tiene matices.

El del 30% (Parrilli) es un mecanismo más flexible. En la práctica funciona como protección para los ciudadanos comunes: el que tiene una multa de $1.500 paga máximo $450 de honorarios, no $500.000.

El del techo absoluto (Buchiniz) va un paso más: incluso en deudas grandes el honorario nunca duplica al capital. Y la cláusula de orden de imputación cambia el incentivo del estudio jurídico: si los honorarios se cobran al final, el profesional tiene interés en cerrar rápido el expediente, no en estirarlo.

Los fundamentos del proyecto de Buchiniz son tan importantes como el articulado: define las ejecuciones fiscales como «un proceso estandarizado, repetitivo y de escasa complejidad técnica». La frase es jurídicamente significativa porque desafía el argumento histórico de que los honorarios se justifican por la complejidad del trabajo. No: son trabajo formulario, casi automatizado, y el costo para el ciudadano debe reflejar esa realidad.

Por qué surge ahora

Hay un componente económico detrás de la urgencia. La caída del consumo provincial reportada esta semana por ACIPAN y el contexto inflacionario hacen que las multas que el Estado dejó pendientes hace años se persigan ahora con valores actualizados que se vuelven impagables. Cuando el contribuyente recibe la cédula de notificación, lo que vio como una infracción menor de hace cinco años se transformó en un cargo de seis cifras.

El otro componente es político. Para el oficialismo de Comunidad, el dilema es delicado: el proyecto resuena con el lector ejecutivo —el que tiene varios autos, varias propiedades y varias multas— pero también con el votante medio que enfrenta una multa con honorarios desproporcionados. Bloquearlo tendría costo. Apoyarlo implica acotar un negocio para los estudios jurídicos especializados en ejecución fiscal, un sector con peso institucional. El equilibrio que la Cámara busque va a ser leído como señal de hacia dónde se inclina la mayoría parlamentaria del bloque mayoritario.

Lo que viene

Ambos proyectos pasan ahora a comisión, donde la lógica más probable es que se trabaje con dictamen unificado. Los dos textos no son contradictorios: son complementarios. El proyecto de Parrilli aporta el porcentaje protector para deudas chicas (que es donde más gente sufre el problema). El de Buchiniz aporta el techo absoluto para deudas grandes y el orden de imputación. Una redacción que sume ambas lógicas tiene más posibilidades de aprobación.

La coincidencia de bloques —UxP, Cumplir, Despierta Neuquén y Avanza Neuquén firmando o presentando en paralelo— vuelve políticamente costoso cualquier cajoneo. Si la ley sale, Neuquén tendrá uno de los regímenes provinciales más restrictivos del país en honorarios por ejecución fiscal. Y miles de vecinos van a dejar de recibir la sorpresa de que una multa olvidada de $1.500 se convirtió en una deuda de medio millón.

Reforma del Código de Faltas: Neuquén pone en marcha la comisión que reescribirá una norma de 1962

La reforma del Código de Faltas en Neuquén dejó de ser una promesa de campaña: esta semana, la Legislatura provincial constituyó la comisión especial que redactará el nuevo texto. La norma vigente, el Decreto-Ley 813, tiene 64 años. Fue dictado en 1962, cuando la provincia tenía 110.000 habitantes y ningún barril de Vaca Muerta había sido extraído. La comisión tiene plazo de seis meses prorrogables.

La comisión, creada por la Resolución 1241, tiene una composición ampliada que va más allá del bloque legislativo: integra diputados de todos los espacios, representantes de la Presidencia de la Cámara, funcionarios del Poder Ejecutivo y del Poder Judicial. La presidencia quedó en manos del diputado Matías Martínez (bloque Comunidad). El secretario es Marcelo Bermúdez; el coordinador del trabajo, Gerardo Gutiérrez.

Reforma Código de Faltas Neuquén: qué se busca cambiar

El diagnóstico que motoriza la reforma es directo: el Código vigente tiene zonas obsoletas y vacíos importantes. Sanciona conductas que el consenso social neuquino dejó de considerar contravencionales hace décadas —parte de las disposiciones sobre moralidad pública, recogidas en su momento del marco normativo nacional de los sesenta, leídas hoy resultan anacrónicas— y al mismo tiempo no tipifica problemas concretos que la urbanización acelerada de los últimos quince años puso sobre la mesa.

El criterio rector que la comisión declara es de «menos sanciones por conductas privadas, más foco en riesgos reales». En la práctica, eso implica revisar capítulos enteros: convivencia barrial, ruidos molestos, espacios públicos, uso de tecnologías (drones, sistemas de vigilancia privados, scooters eléctricos), trabajo callejero, cuidado de mascotas, comercio en vía pública, normativa nocturna. Y aplicarlos de forma homogénea entre Plottier, Cutral Co, Centenario, Añelo y Neuquén capital, donde la dispersión de criterios contravencionales es alta y produce desigualdades de hecho.

El otro vector que pesa es la modernización procesal. El Código del 62 fue diseñado en una era previa al expediente digital, a la firma electrónica y a la posibilidad de que un vecino documente con un celular en tiempo real una falta. La nueva norma debe contemplar pautas de organización y registro escrito y digital de los procedimientos —exigencia que la propia resolución de la comisión incluye como mandato—.

Por qué este momento

Martínez explicitó la motivación en términos políticos amplios: la necesidad de un «gran acuerdo social» que asegure la convivencia en un contexto de «profundas transformaciones en la provincia, en gran parte vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta». La frase no es solo retórica. La migración masiva hacia las ciudades del corredor petrolero introdujo demandas de convivencia que el código de 1962 no anticipó.

Añelo creció de unas 3.000 a más de 12.000 habitantes en una década. Neuquén capital absorbió 40 familias por semana en los últimos años. El parque automotor de la provincia se duplicó. La densidad de tránsito en la Confluencia se multiplicó. Y los conflictos típicos de las ciudades petroleras —ruido nocturno, conflictos por la vivienda, presencia de trabajadores temporarios, alcohol y narcotráfico en zonas específicas— excedieron el marco normativo disponible. La reforma busca poner el código al día con esa nueva realidad.

El método: provincia adentro, no escritorio

Una de las definiciones más relevantes que dejó la conformación de la comisión es metodológica. Martínez fue claro: el grupo va a visitar distintas regiones de la provincia para escuchar a vecinos, comerciantes y actores sociales antes de avanzar con un anteproyecto. La intención declarada es no redactar el Código solo desde Neuquén capital, donde la realidad social y económica difiere mucho de Plottier, Junín de los Andes o Las Lajas.

El proceso participativo, en este tipo de reformas estructurales, suele dilatar los plazos pero mejorar la legitimidad final. Es exactamente el inverso del modelo de reforma legislativa por urgencia que dominó la última década en Argentina. Si la comisión cumple su cronograma —seis meses prorrogables— y el anteproyecto llega a Comisión A para fines de 2026 o principios de 2027, Neuquén tendrá una norma contravencional alineada con la sociedad que efectivamente regula.

Lo que está en juego políticamente

Una reforma de Código contravencional toca la vida cotidiana del votante medio en formas más directas que cualquier ley energética. Multas por mal estacionamiento, ruidos molestos, mascotas sin control, ferias informales, alcohol en vía pública: todo eso se decide acá. Para Comunidad —el espacio del gobernador Rolando Figueroa—, la oportunidad es traducir el éxito macro de Vaca Muerta en una percepción concreta de orden cotidiano. Para los bloques de oposición, la mesa abre una ventana de incidencia política sin las restricciones de los debates presupuestarios.

Código de convivencia Provincia de Neuquén
Código de convivencia Provincia de Neuquén

Las tres tensiones que ya se anticipan son típicas de cualquier reforma similar. Primera: cuánta libertad individual se cede para garantizar convivencia barrial. Segunda: qué peso relativo tienen las multas económicas frente a sanciones alternativas (trabajo comunitario, capacitaciones obligatorias, suspensiones de licencia). Tercera: cuánta autonomía mantienen los municipios para reglamentar localmente sin contradecir la norma provincial.

Lo que viene

El primer cronograma de trabajo prevé reuniones técnicas durante mayo y junio, recorrida provincial entre julio y agosto, y redacción del anteproyecto en el cuarto trimestre. La cobertura de Neuquén21 va a seguir cada hito de la comisión: las definiciones que tome este grupo van a marcar la convivencia urbana provincial por las próximas décadas. Es la pieza de política institucional con menos brillo del año, pero la que más contacto directo tiene con la vida real de los neuquinos.