Cuando un gobernador anuncia un plan de obra pública, la pregunta usual es de dónde sale la plata. Esta vez, en Neuquén, la respuesta llegó antes de la pregunta. Frente a una sala llena de jefes comunales, Rolando Figueroa presentó ayer un programa que prevé pavimentar 900 kilómetros de rutas en los próximos cuatro años, financiado con un esquema poco habitual: adelantos de regalías y cesión de áreas hidrocarburíferas a operadoras de Vaca Muerta. La promesa es que el plan vial 2030 cambie el mapa de la conectividad provincial sin pasar por la caja del Tesoro Nacional.
Rutas en Neuquén con regalías petroleras: cómo se financia el plan vial 2030
El esquema, que el oficialismo presentó como «Pacto de Gobernanza Vial», apunta a sumar 900 kilómetros de pavimentación entre 2026 y 2030. La cifra, según los números expuestos por la Subsecretaría de Vialidad provincial, equivale a duplicar el ritmo histórico de incorporación de pavimento. La fuente principal: adelantos de regalías que el gobierno provincial negocia con operadoras del sector hidrocarburos y, en algunos casos, cesión de áreas marginales con compromiso de inversión a cambio de obras viales.
«Las rutas son el sistema circulatorio de Vaca Muerta. Si no las hacemos nosotros, no las hace nadie», dijo Figueroa en su exposición. La provincia ya viene operando bajo este esquema desde 2024 con tramos puntuales, pero el anuncio de ayer institucionaliza el modelo y lo extiende a la red completa. El gobierno dispuso además que la UPEFE sea la auditora del programa y que los intendentes tengan rol activo en la priorización de tramos.
Lo que cambia para los intendentes y el calendario hasta 2030
El programa contempla cuatro corredores estratégicos: el arco norte (Chos Malal-Andacollo-Buta Ranquil), el corredor petrolero central (Añelo-Rincón de los Sauces-Plaza Huincul), el arco andino (Junín de los Andes-Aluminé) y el corredor lacustre (Villa La Angostura-Villa Pehuenia). Para cada tramo, los intendentes formalizan un convenio que detalla la priorización, el cronograma de obra y los compromisos de mantenimiento.
Mariano Gaido, intendente de la capital, fue uno de los voceros que respaldó el modelo: «Es la primera vez que tenemos un plan vial provincial con calendario, financiamiento y metas por corredor», destacó. Otros jefes comunales del interior, como los de Rincón de los Sauces y Cutral Co, plantearon además que el plan debe contemplar refuerzos en obras de drenaje y banquinas reforzadas por el incremento del tránsito pesado vinculado a Vaca Muerta.
Cómo funciona el adelanto de regalías y por qué importa
El instrumento financiero clave es el adelanto de regalías. Las operadoras petroleras pagan a la provincia un porcentaje de la producción que extraen. Tradicionalmente, esos pagos se acreditan mes a mes y entran al presupuesto. El adelanto consiste en que la provincia «cobra hoy» una porción de regalías que cobraría en los próximos años, a cambio de que esa caja se aplique de manera específica a obras: en este caso, las viales.
El esquema tiene precedentes en provincias como Chubut y Santa Cruz, pero en Neuquén el volumen es mucho mayor: la producción de petróleo no convencional empuja una recaudación récord, y eso permite anticipar montos significativos sin comprometer la sostenibilidad fiscal. Según fuentes del sector energético consultadas por este medio, varias operadoras ya manifestaron interés. El segundo instrumento es la cesión de áreas marginales: la provincia entrega áreas con menor producción a cambio de compromisos de inversión que incluyen obra vial en la zona afectada.
Las objeciones: control, concesiones y el debate fiscal
La oposición provincial puso sobre la mesa cuestionamientos. Desde el Movimiento Popular Neuquino (MPN) advirtieron que un plan de esta magnitud requiere mecanismos de control independiente y publicación abierta de costos por kilómetro. «Adelantar regalías es comprometer ingresos futuros. Hay que mirar bien con quién, cuánto y para qué», planteó un dirigente del histórico partido provincial. En el peronismo neuquino, pidieron incorporar al programa una cláusula de transparencia que obligue a publicar pliegos y avances de obra cada seis meses.

Las cámaras empresarias, por su parte, dieron una bienvenida moderada. «Las rutas son la condición previa de cualquier inversión productiva. Lo importante es que se construyan rápido y con buena calidad», dijo un dirigente de la cámara de la construcción de Neuquén. La Confederación Económica del Neuquén (CEIPA) pidió además que el plan tenga preferencia explícita por proveedores locales en el marco del esquema de descentralización vial que el gobierno nacional delegó en la provincia.
Qué sigue: licitaciones, calendario electoral y la prueba de la ejecución
En las próximas semanas, la UPEFE publicará el cronograma detallado de licitaciones por corredor. Se esperan los primeros pliegos para mayo y junio, con obras iniciando antes del cierre del invierno. La presentación del plan vial neuquino en Washington ya había despertado interés en organismos multilaterales, lo que abre la posibilidad de financiamiento complementario para los tramos más estratégicos.
El programa de rutas de Neuquén con regalías de las petroleras, presentado como plan vial 2030, llega a un momento políticamente cargado: faltan menos de dos años para las elecciones provinciales y los intendentes son la línea de combate del oficialismo. Para Figueroa, el éxito del programa no se mide en kilómetros: se mide en cuántos intendentes pueden mostrar obra antes de las urnas. La economía manda, pero también la geografía electoral.
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