A través de un decreto estratégico, la provincia asume la facultad de gestionar tramos de rutas nacionales en su territorio. Neuquén podrá otorgar concesiones para finalizar obras paralizadas y garantizar el mantenimiento de corredores clave para la producción y el turismo.
En un giro significativo para la gestión de la infraestructura vial, el Gobierno Nacional oficializó la delegación de facultades a un grupo de nueve provincias, entre las que se destaca Neuquén, para que asuman el control operativo de diversos tramos de rutas nacionales. La medida, formalizada mediante un decreto, permite al gobierno provincial licitar, mantener y otorgar concesiones de obras públicas en corredores que hasta ahora dependían exclusivamente de Vialidad Nacional.
El fin de la parálisis en corredores estratégicos
La decisión llega en un momento crítico para la conectividad regional. La falta de financiamiento nacional había dejado en suspenso obras vitales en rutas que atraviesan la provincia, afectando la seguridad vial y la logística de la industria hidrocarburífera.
Con esta nueva potestad, Neuquén podrá intervenir directamente en tramos estratégicos de las rutas nacionales 22, 151, 7 y 51. El objetivo primordial es reactivar los trabajos de bacheo, repavimentación y duplicación de calzadas en sectores donde el flujo de tránsito pesado, vinculado a Vaca Muerta, ha acelerado el deterioro del asfalto.
El modelo de concesión y el rol privado
Uno de los puntos más relevantes del decreto es la autorización para que las provincias otorguen concesiones de obra pública. Esto abre la puerta a un esquema de gestión público-privada donde las empresas constructoras podrían hacerse cargo de las reparaciones y el mantenimiento a cambio de un sistema de recupero, que podría incluir el cobro de peajes o contribuciones por mejora.
Desde el ámbito provincial, esta medida se ve como una oportunidad para aplicar soluciones locales a problemas que Nación no ha podido resolver por falta de presupuesto. La gestión de los corredores permitirá a Neuquén priorizar las obras que impactan directamente en el desarrollo económico local y la seguridad de los vecinos.
Impacto en la región y Vaca Muerta

Para la cuenca neuquina, la delegación de estas facultades es clave. La Ruta 22 y la Ruta 151 son las arterias principales por donde circula el equipamiento y los insumos para el desarrollo de los yacimientos. La posibilidad de que la provincia gestione estas rutas garantiza una respuesta más ágil ante las contingencias climáticas y el desgaste propio de la actividad industrial.
Además de Neuquén y Río Negro, otras provincias como Córdoba y Mendoza también han recibido estas facultades, marcando un nuevo paradigma de descentralización de la obra pública en Argentina.
Próximos pasos
Se espera que en las próximas semanas el Ministerio de Infraestructura de la provincia presente un plan detallado de prioridades. Los primeros esfuerzos estarían centrados en los tramos de mayor siniestralidad y en aquellos que presentan interrupciones en la traza urbana de las ciudades del Alto Valle y el acceso a la zona de Añelo.