El vino patagónico vuelve a tener su fiesta grande. El Patagonia Wine Fest confirmó su segunda edición para el sábado 28 de noviembre en Bodega Malma, en San Patricio del Chañar. La jornada irá de 15 a 00 y ya tiene a sus primeros artistas cerrados: Los Pericos, Los Tipitos y Muster. Además, la venta de entradas arranca este jueves 10 de septiembre, con una semana de descuento para los que compren primero. La organización espera unas 3.000 personas, muy por encima de las 1.800 que fueron al debut.
Entradas: cuánto dura el descuento y cómo comprarlas
Las entradas se venden por TuEntrada.com desde este jueves. Durante la primera semana, del 10 al 17 de septiembre, corre el llamado Early Bird. Ese tramo ofrece 30% de descuento y tres cuotas sin interés con Banco Patagonia. Pasada esa semana, las entradas se venden sin la rebaja. Por eso conviene decidirse rápido: la ventana de descuento dura apenas siete días.

El festival lo produce HIGHLIGHT, una productora con más de 20 años de trayectoria en eventos y espectáculos en la Patagonia y en otros puntos del país. Según adelantó la organización, en las próximas semanas se van a anunciar las bodegas participantes, la propuesta gastronómica y el resto de la grilla. La idea es que el vino sea el protagonista, aunque la música funcione como el imán para un público más amplio.
Qué dejó la primera edición en Bodega Malma
El debut ya había marcado un piso alto. La edición inaugural reunió a más de 1.800 personas en la misma bodega, con Estelares, Emmanuel Horvilleur y Manuela Martínez sobre el escenario. También participaron bodegas, chefs, empresas e instituciones de la región. Esa respuesta empuja ahora el salto de escala del Patagonia Wine Fest. Habrá nueve horas de programación, tres bandas de convocatoria nacional y una meta de 3.000 asistentes. La apuesta es consolidarse dentro del calendario de grandes eventos de la región. Es un circuito que Neuquén viene ampliando con propuestas de turismo de eventos.
La propuesta busca dos públicos a la vez. Por un lado, al consumidor habitual de vino, que ya conoce las etiquetas de la zona. Por otro, a las nuevas generaciones, que se acercan al vino desde una experiencia más descontracturada. Para las bodegas de la región, el festival es una vidriera directa: pueden presentar sus etiquetas y llegar a consumidores que de otra forma no las probarían.
La apuesta detrás del festival: la Indicación Geográfica Patagonia
Detrás del escenario hay un objetivo de largo plazo. La segunda edición quiere fortalecer la Indicación Geográfica Patagonia, el sello que identifica a los vinos producidos en la región. Eso implica trabajo conjunto entre las provincias, las bodegas y los sectores público y privado. La meta es impulsar el consumo, potenciar el enoturismo y posicionar a la Patagonia entre las grandes regiones vitivinícolas del país. San Patricio del Chañar, con su polo de bodegas, es el corazón de esa apuesta en Neuquén.
El impacto que buscan los organizadores trasciende las nueve horas del sábado. La llegada de visitantes, artistas, productores y empresas mueve hotelería, gastronomía, transporte, comercio y proveedores regionales. Es un efecto que la economía local ya conoce con cada evento masivo. Lo que viene ahora es el cierre de la grilla: bodegas, chefs y más nombres para el escenario. Mientras tanto, el Patagonia Wine Fest arranca su segunda edición por donde se mide un festival: la venta de entradas. Hasta el 17 de septiembre, con descuento.

