Lopes y Espinosa enfrentan plataformas con diferencias claras en cuatro ejes del rectorado UNCo

A nueve días de la primera votación, las dos fórmulas oficialista y opositora muestran diferencias concretas sobre convenios privados con Vaca Muerta, vinculación con gobiernos provinciales, prioridades presupuestarias y transparencia institucional. Futuro UNCo (Lopes-Higuera) y Impulsar la UNCo (Espinosa-Basset) compiten por 37.756 electores entre el viernes 23 y el martes 27 de mayo.

Santiago Montórfano
Santiago Montórfanohttps://neuquen21.com.ar
Neuquino. Politólogo recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Conductor, productor y columnista político en medios de comunicación (Radio, TV y Prensa escrita). Creador del diario digital neuquen21.com.ar Un magazine digital dedicado a publicar las noticias más relevantes de la Provincia de Neuquén.

A nueve días de la primera fecha de votación, las dos fórmulas que compiten por la conducción de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) tienen plataformas con diferencias claras sobre los cuatro ejes que van a definir la gestión rectoral hasta 2030. «Futuro UNCo», la fórmula oficialista que lleva a Christian Lopes como candidato a rector y a Lorena Higuera como vicerrectora, propone continuidad de la gestión de Gustavo Crisafulli con énfasis en convenios privados Vaca Muerta. «Impulsar la UNCo», la fórmula opositora con Carlos Espinosa y Ana Basset, plantea vinculación inteligente con gobiernos para conseguir presupuesto adicional y mayor transparencia de los convenios con privados.

La elección abre formalmente el viernes 23 de mayo con la jornada especial para unidades académicas semipresenciales (Educación y Psicología) y se completa el lunes 26 y martes 27 de mayo con el resto de los claustros. Están habilitados a votar 37.756 electores distribuidos en cuatro claustros: docentes, no docentes, estudiantes y graduados. Además de rector y vicerrector se eligen decanos en 17 unidades académicas, 40 representantes en el Consejo Superior y 16 en cada Consejo Directivo de las facultades de Neuquén y Río Negro.

Eje 1 — Convenios privados con Vaca Muerta

El tema dominante del debate universitario neuquino es cómo articula la UNCo con la industria hidrocarburífera. Las dos fórmulas tienen posición sobre el asunto pero la diferencia es de profundidad y de control.

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Futuro UNCo (Lopes-Higuera) propone profundizar los convenios con empresas operadoras y proveedoras de Vaca Muerta. La lógica del oficialismo es que la actividad hidrocarburífera regional genera capital — bajo la forma de contratos de investigación, becas, programas de extensión y donaciones — que la universidad puede capturar para complementar el presupuesto nacional siempre insuficiente. Lopes viene de seis años como secretario de Planeamiento y Desarrollo Institucional y conoce el flujo operativo de los convenios. Su propuesta es escalar el modelo.

Impulsar la UNCo (Espinosa-Basset) sostiene que los convenios privados no son malos en sí, pero requieren auditoría académica, criterios de transparencia y publicación de los términos contractuales. La crítica de la oposición no es ideológica — es de gestión. Quieren saber: cuánto se cobra por cada convenio, qué obligaciones académicas asume la universidad, qué propiedad intelectual queda con la empresa y qué queda con la institución, qué porcentaje del overhead efectivamente llega a las facultades. Espinosa, decano de Turismo, plantea modelo de «vinculación inteligente» — la palabra elegida hace foco en condicionalidad y en gobierno de los convenios.

La diferencia es real y va a marcar la gestión: con Lopes, los convenios se aceleran; con Espinosa, se ordenan antes de escalar.

Eje 2 — Vinculación con gobiernos provincial y nacional

El presupuesto universitario nacional viene cayendo en términos reales desde 2024. La UNCo, como todas las universidades nacionales, depende del giro mensual que define el Ministerio de Capital Humano. En ese cuadro, la articulación con el gobierno provincial neuquino y rionegrino para conseguir fondos complementarios es variable política clave.

Futuro UNCo mantiene la línea Crisafulli de contención y resistencia institucional frente al gobierno nacional, con bajo perfil en interlocución provincial directa. Es modelo de gestión que prioriza el reclamo institucional vía CRUP (Consejo Interuniversitario Nacional) y la articulación con sindicatos docentes para presión política colectiva. El oficialismo defiende esta línea como defensa de autonomía universitaria.

Impulsar la UNCo propone vinculación activa con los gobiernos provinciales de Neuquén y Río Negro para conseguir convenios específicos de financiamiento. La fórmula opositora argumenta que las universidades patagónicas tienen geografía favorable: la provincia donde está ubicada la universidad capta regalías hidrocarburíferas masivas y tiene capacidad fiscal para sostener programas de investigación, becas y obras edilicias. Conseguir convenios provinciales es captura de capital local — sin renunciar al reclamo al gobierno nacional pero sin esperar exclusivamente esa salida.

Es la diferencia entre esperar al Estado central y negociar con los gobiernos provinciales. Espinosa apuesta al segundo modelo. Lopes al primero.

Eje 3 — Presupuesto y prioridades académicas

Ambas fórmulas reconocen que el presupuesto universitario está en su peor momento histórico medido en términos reales. La diferencia es cómo se asigna lo que hay.

Futuro UNCo mantiene la estructura presupuestaria histórica de la UNCo: distribución por facultad según matrícula y antigüedad institucional, con prioridad para sostener salarios docentes y operación cotidiana. Es modelo conservador en el sentido literal: conserva la estructura de asignaciones que el partido oficialista universitario construyó durante los últimos años.

Impulsar la UNCo propone revisión de prioridades con foco en programas que generen más vinculación territorial: extensión universitaria fortalecida, programas de investigación aplicada con criterios de retorno (no en sentido financiero pero sí en términos de impacto regional), refuerzo de las carreras vinculadas a Vaca Muerta y energías renovables. La fórmula opositora interpreta la crisis presupuestaria como oportunidad de reordenar criterios viejos.

El claustro docente está mayormente alineado con la línea oficialista en este punto — porque conserva escalas y antigüedades reconocidas. El claustro estudiantil y graduados tienden a mostrar más apertura a las propuestas opositoras.

Eje 4 — Transparencia y gobernabilidad institucional

El cuarto eje del debate es sobre cómo se gobierna la propia universidad. La UNCo es institución compleja con 17 unidades académicas, sedes en Neuquén y Río Negro, casi 40.000 electores y operación distribuida en territorio amplio. La gobernabilidad efectiva del rectorado depende de la articulación con los decanos y los consejos directivos.

Futuro UNCo propone continuidad del modelo de gestión Crisafulli: conducción centralizada desde el rectorado con consensos buscados via Consejo Superior pero con poder ejecutivo claro. Es modelo que funciona bien cuando hay alineamiento político entre rector y mayoría de decanos. Funciona mal cuando los decanatos opositores ganan poder relativo.

Impulsar la UNCo plantea publicación trimestral de información de gestión: ejecución presupuestaria por unidad académica, datos de convenios, indicadores de actividad docente y de investigación. La idea es que la transparencia operativa reduzca conflictos internos y fortalezca confianza de la comunidad universitaria. Es modelo más anglosajón de gestión universitaria — menos común en universidades nacionales argentinas pero ganando terreno en universidades del exterior con perfil de investigación.

Para el claustro no docente, la cuestión de transparencia es relevante porque históricamente las prácticas de contratación y reconocimiento de cargos han sido opacas. Para el claustro graduados, la información pública es lo que les permite participar institucionalmente sin necesidad de estar adentro del aparato cotidiano.

El cronograma de votación y las claves del cierre

La votación se distribuye en tres días:

Viernes 23 de mayo, de 10 a 17 horas: votan las unidades académicas con modalidad semipresencial — Facultad de Ciencias de la Educación y Facultad de Psicología. Es jornada anticipatoria que históricamente marca la tendencia general porque concentra claustros docentes y estudiantes activos.

Lunes 26 y martes 27 de mayo, de 10 a 20 horas: el resto de las facultades. Esa es la franja donde se define la mayoría del padrón. Las facultades grandes (Humanidades, Ingeniería, Economía, Ciencias Médicas) concentran la mayoría del electorado.

Miércoles 28 de mayo: escrutinio definitivo y proclamación oficial de la fórmula ganadora. La transición a la nueva conducción del rectorado se completa antes de fin de junio.

Quién tiene chances reales

Las internas universitarias suelen tener resultados estrechos. La UNCo no es excepción: el padrón está ponderado por claustro y el peso relativo de docentes (45%), estudiantes (35%), graduados (10%) y no docentes (10%) hace que ninguna fórmula pueda ganar sin alguna combinación de claustros.

El claustro docente históricamente se ha alineado con el oficialismo universitario por estabilidad de escalas. Si el oficialismo gana el docente con margen claro, Futuro UNCo se asegura el piso del 45%. Lopes parte como favorito ahí.

El claustro estudiantil es el más volátil y el que más se moviliza en el tramo final de campaña. Si Impulsar la UNCo gana decididamente al estudiantil, se acerca a la posibilidad de ganar — necesita compensar la diferencia probable del docente con saldo positivo en estudiantes + graduados + algún margen en no docentes. Es escenario posible pero exigente.

El claustro graduados es de baja participación histórica pero alta dispersión política. Es el que más puede sorprender el día de la votación.

El claustro no docente es el más previsible: vota en bloque casi siempre con la fórmula oficialista por garantías de continuidad laboral.

Lo que queda en juego más allá del rectorado

La elección no es solo del rector — también se eligen 17 decanos, 40 representantes del Consejo Superior y los Consejos Directivos. La conducción del rectorado es importante pero la composición del Consejo Superior es la que efectivamente decide políticas universitarias de fondo.

Si Lopes gana el rectorado pero Impulsar la UNCo conquista mayoría en Consejo Superior, la gestión Lopes-Higuera va a tener que negociar política universitaria pieza a pieza durante cuatro años. Si Espinosa-Basset gana el rectorado pero el oficialismo retiene Consejo Superior, la oposición va a tener voz ejecutiva pero capacidad limitada de imponer cambios estructurales.

El escenario más limpio operativamente es coincidencia entre rectorado y mayoría del Consejo — y es escenario que típicamente se reproduce por arrastre electoral en universidades nacionales argentinas. Pero la UNCo tiene tradición de fragmentación interna y nadie descarta resultados cruzados.

El miércoles 28 a la noche se va a saber qué línea conduce la UNCo hasta 2030. Para el ecosistema universitario neuquino y rionegrino, es la decisión política institucional más estructural de los próximos cuatro años.

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