La inflación de abril fue 2,6% y rompió la racha alcista, según el INDEC

Las consultoras privadas proyectan una inflación mensual entre 2,4% y 2,6% para abril, lo que sería el primer dato a la baja en 2026 tras el 3,4% de marzo. El INDEC difunde el índice este jueves 14 de mayo a las 16hs. El IPC porteño ya marcó 2,5% el lunes — anticipo confiable del dato nacional.

Santiago Montórfano
Santiago Montórfanohttps://neuquen21.com.ar
Neuquino. Politólogo recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Conductor, productor y columnista político en medios de comunicación (Radio, TV y Prensa escrita). Creador del diario digital neuquen21.com.ar Un magazine digital dedicado a publicar las noticias más relevantes de la Provincia de Neuquén.

La inflación de abril fue 2,6%, según el dato que el INDEC publicó esta tarde. La cifra significa una baja de 0,8 puntos porcentuales respecto del 3,4% de marzo y representa la primera desaceleración sostenida desde mayo de 2025. La variación interanual cerró en 32,4% y el acumulado del primer cuatrimestre 2026 se ubicó en 12,3%. El dato confirmó las proyecciones que las consultoras privadas y el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central venían anticipando para abril.

El número cae dentro del rango exacto que el mercado proyectó — entre 2,4% y 2,8% según las distintas consultoras consultadas — y valida la lectura de desaceleración tendencial que se venía discutiendo desde la publicación del IPC porteño el lunes 11 de mayo. Para el Gobierno nacional, el dato confirma la hoja de ruta que viene comunicando hace meses: perforar el 3% mensual durante el primer semestre y llevar la inflación mensual debajo del 2% en el cierre del año.

El desglose por categorías

El INDEC informó que cinco capítulos concentraron el 70,2% del aumento total de abril:

Transporte. Fue el rubro de mayor incidencia en el mes, con ajustes en combustibles y tarifas de transporte público. Las subas en transporte tienen efecto cascada sobre toda la cadena de precios — afecta logística, distribución comercial y movilidad urbana.

Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles. Los servicios regulados siguieron con ajustes parciales del cronograma original, pero a menor velocidad que en marzo. La señal del Gobierno fue moderar el ritmo de los aumentos tarifarios para no presionar la curva inflacionaria.

Alimentos y bebidas no alcohólicas. El capítulo más sensible para la canasta familiar mostró desaceleración respecto de marzo, especialmente en bienes estacionales (frutas, verduras, carnes). La menor presión sobre la mesa de consumo es lo que más impacta en el bolsillo cotidiano.

Restaurantes y hoteles. Servicios con ajuste menor al esperado, lo cual confirma que el sector consumo se mueve cauto en un contexto de demanda débil. La política empresarial tendió a moderar precios para no perder ticket.

Salud. Prepagas y medicamentos con ajustes acotados respecto del cronograma trimestral. La regulación parcial del sector y la presión política sobre los aumentos de prepagas tuvieron efecto.

La señal — primera baja real en casi un año

La frase clave del dato es la temporalidad. Abril marcó el primer mes de desinflación desde mayo de 2025 — once meses atrás. Durante todo ese período, la inflación mensual osciló entre 2,7% y 4,2%, con la racha alcista de los últimos cuatro meses (enero 2,5% → febrero 2,8% → marzo 3,4%) generando preocupación en el mercado financiero y en los hogares.

El corte de la racha valida dos lecturas convergentes:

Política monetaria estricta. La conducción del Banco Central mantuvo tasas reales positivas durante todo el primer trimestre, lo cual moderó la expansión monetaria y la velocidad de circulación. Es la palanca clásica para enfriar precios y operó como se esperaba.

Anclaje fiscal sostenido. El superávit primario del Tesoro durante los primeros cuatro meses del año dio señales al sector privado de que no habría emisión adicional. Eso comprime las expectativas de inflación futura — variable clave en una economía con memoria inflacionaria fuerte como la argentina.

El cuadro proyectado para los próximos meses

La proyección oficial es que la desaceleración se sostenga en mayo y junio. El REM del Banco Central, en su última publicación, proyectó 2,3% para mayo y 2,1% para junio. Si la curva efectivamente cumple, el segundo trimestre 2026 cerraría con una inflación trimestral de aproximadamente 7% — el dato más bajo desde 2018.

Los factores que pueden complicar la curva durante los próximos meses:

Ajuste cambiario. Si el dólar oficial acelera su deslizamiento más allá del 1% mensual que viene aplicando el Banco Central, el pass-through a precios genera presión adicional. Es el factor que más vigilan los analistas.

Servicios regulados — segundo tramo de aumentos. El cronograma de ajustes tarifarios contempla un segundo tramo durante junio y julio. Si los aumentos vienen más fuertes que lo proyectado, el componente regulados puede sumar 0,3 a 0,5 puntos al IPC mensual.

Paritarias. Las negociaciones salariales que se cierran durante mayo y junio van a tener cláusulas de actualización. Si los aumentos paritarios convergen con la inflación esperada (2-2,5%), el ciclo se equilibra. Si superan ese rango, presionan precios al alza.

Qué cambia para Neuquén

El dato nacional impacta de tres maneras concretas sobre la actividad económica neuquina:

Paritarias petroleras. El gremio de petroleros privados discute escalas salariales con cláusulas indexadas a IPC nacional. Un dato a la baja como el de abril implica un techo de ajuste menor para mayo y junio, lo que las majors interpretan como margen para moderar el rebote salarial. La negociación entre operadoras y gremio queda en zona más equilibrada.

Tasas y créditos BPN. El programa Neuquén Habita que cerró su primera semana con más de 800 preinscripciones opera con tasas que el Banco Provincia del Neuquén define en función del costo de fondeo y la inflación esperada. La curva a la baja libera espacio para mantener o incluso reducir las tasas hipotecarias durante el segundo trimestre — escenario positivo para el mercado inmobiliario provincial.

Presupuesto provincial 2026. La proyección de recursos y gastos que el gobierno provincial maneja se basa en supuestos inflacionarios. Un IPC real menor al proyectado libera espacio fiscal — recursos que la administración puede redirigir a obras, programas sociales o reducción de presión sobre el déficit. El cuadro fiscal de Neuquén mejora marginalmente con cada décima de baja en la inflación nacional.

La comparación con la Ciudad de Buenos Aires

El IPC porteño que el Instituto de Estadística de la Ciudad publicó el lunes 11 marcó 2,5% mensual para abril, con una diferencia de solo 0,1 puntos respecto del dato nacional. La convergencia es importante porque históricamente el IPC CABA es buen anticipador del INDEC nacional. Los datos adicionales del porteño:

Variación interanual CABA: 32,4% — exactamente coincidente con el dato nacional. Es la primera vez en seis meses que las dos jurisdicciones convergen tan precisamente en el indicador anual.

Acumulado primer cuatrimestre CABA: 11,6%. El nacional cerró ligeramente por encima en 12,3%. La diferencia se explica por mayor peso de servicios regulados en el dato nacional vs el porteño.

El cuadro político del dato

Para el Gobierno nacional, el dato de abril es validación operativa del plan de estabilización. El argumento que el ministro Caputo y el presidente Milei vienen comunicando — «la inflación es un fenómeno monetario, se corrige con disciplina fiscal» — encuentra apoyo numérico. Es el contexto en el que se enmarca el anuncio del Súper RIGI de esta semana: el Gobierno apuesta a que la moderación inflacionaria habilita política activa de atracción de inversión sin presión sobre precios.

Para la oposición, el dato es lectura mixta: la baja real es difícil de impugnar, pero el costo social del ajuste (caída de salarios reales acumulada en 18 meses, deterioro del consumo masivo, retracción del empleo formal en algunos sectores) sigue siendo la crítica central. La discusión política durante mayo va a girar sobre si la velocidad de baja inflacionaria justifica el ritmo del ajuste o si se está sacrificando demasiado en términos de actividad.

El próximo dato — IPC de mayo — se publica el jueves 13 de junio. Para entonces, los analistas esperan confirmación de la tendencia con un número en torno a 2,3% — 2,5%. Si el dato efectivamente cumple, queda consolidada la fase de desinflación y se abre la discusión sobre cuándo el Banco Central puede empezar a bajar tasas sin reanimar la inflación.

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